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Aproximación sociológica al problema de la corrupción…

Posted in el Taburete with tags , , , , , on marzo 21, 2011 by el taburete

Por: Fernando Barral
Psiquiatra. Jubilado.
tomado de http://cubano-vento.blogspot.com

La prensa y la literatura accesible sobre corrupción en nuestro país se refiere, casi exclusivamente, a la que existe en el capitalismo y a la que surgió en los países ex socialistas al desmoronarse el sistema. Es cierto que en el capitalismo es donde florece el fenómeno, hasta el punto de que su interrelación con el sistema económico-financiero y político es tan estrecha, que se hace difícil delimitar donde empieza uno y donde empieza el otro. Es en el capitalismo donde se ha desarrollado más la corrupción. Sobre todo esto hay abundante información, pero sobre la situación en Cuba se guarda absoluto silencio.
Como excepción, cabe citar las Causas 1 y 2 de 1989, (Caso Ochoa-de la Guardia) por corrupción y narcotráfico, cuyo juicio fue trasmitido íntegramente por la televisión, y acerca del cual Fidel pronunció un exhaustivo discurso en el Consejo de Estado, que fue reproducido por la prensa,1 y anteriormente, los casos de Diocles Torralba y Luis Orlando Domínguez, también divulgados públicamente.
Pero la divulgación de los casos de corrupción se aboca a una disyuntiva difícil. Por un lado, da armas y argumentos al enemigo, fuera y dentro del país.2 Por el otro, no divulgarlos afecta la relación del pueblo con los dirigentes; crea sensación de impunidad en otros individuos corruptos; y debilita tanto o más el prestigio y la credibilidad de las autoridades, que informarlos, junto con las sanciones adoptadas.
Desconocemos si se han realizado estudios sobre la corrupción en Cuba, pero en cualquier caso no se han divulgado sus resultados, lo que dificulta la investigación ulterior.

En relación con estos problemas decía el Che: “Desgraciadamente, a los ojos de la mayoría de nuestro pueblo le llega más la apología de un sistema que el análisis científico de él”.3
Así como es afín al sistema capitalista, ya que ambos buscan el dinero y la ganancia, es antagónica con el socialismo, y si existe en la Revolución indica la persistencia de problemas no resueltos. Y el pueblo conoce de ella por fuentes indirectas y el “boca a boca”, porque todo el mundo
tiene un amigo o un pariente que tiene un amigo que conoció del problema, de modo que el pueblo sabe más de lo que se le informa.
En muchos casos, los cuadros corruptos han nacido o se han formado durante la Revolución, de modo que no se trata de una “herencia” o lacra del pasado. Hay que buscar sus orígenes y desarrollo en fenómenos que están presentes en nuestra sociedad. Incluso, muchos tienen una trayectoria destacada como revolucionarios, lo que significa que los organismos políticos y de control y prevención no han podido detectar a tiempo las deformaciones que estaban ocurriendo durante su vida laboral. Para ello, hay que esclarecer primero su esencia, el concepto mismo de “corrupción” que no está del todo definido. Sigue leyendo