Archivo para marzo 18, 2013

Yoes que salen fuera y nos visitan…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , on marzo 18, 2013 by el taburete

epitafio

El caso del traductor cubano infiltrado y el personaje literario comunista…

Belén Gopegui  Quimera 352 / Rebelión

Escribes un prólogo y quieres citar un párrafo de Epitafio para un espía. Empiezas a transcribir las palabras, para confirmar una expresión buscas en la red la versión original, inglesa, del texto. Encuentras una edición de Random House, en la colección Vintage Crime, pero ese fragmento no aparece en el texto inglés. Tu ejemplar en castellano ha sido editado por el Instituto del Libro en La Habana, 1969. Dispones también de una edición española publicada en 2008 por la editorial Navona. Buscas ahí la cita sin encontrarla. Compruebas los nombres de los traductores. El de la edición española es M. Pais Antiqueira. Buscas información sobre él o ella. Todo parece indicar que su nombre es Manuel, que ha traducido otras novelas del autor y que la traducción de la editorial Navona es la misma publicada en 1987 por Montesinos. En seguida inventas una historia: Julio Vacarezza, el traductor de la edición cubana, decidió por su cuenta y riesgo añadir de modo explícito algunas de las motivaciones políticas Schimler, un personaje que al fin y al cabo ni siquiera es el protagonista, y de quien en la novela se cuenta que militó en la organización de propaganda del partido comunista alemán. “En el grupo había un social demócrata alemán como yo. Juntos leímos el Anti- Dühring y nos interesó tanto el tema que solíamos conversar durante toda la noche al respecto”. Casi te conmueve pensar en ese traductor que se extralimita y pone al personaje a leer a Engels . Incluso se preocupa por narrar la evolución del Schimler desde el extremo opuesto: “Toda mi vida desprecié el comunismo. Muchos artículos escribí para combatirlo, tachando de charlatanes a Marx y Engels, y afirmando que Lenin no era más que un bandido dotado de un poco de genio. El materialismo dialéctico, solía decir, era algo despreciable que sólo podría aceptarse en un adolescente o en seudointelectuales. Agoté el tema tanto en serio como en broma. Creía ser muy sabio y estar en mi derecho. Pero lo raro del caso es que nunca había leído nada de Marx o Engels”…. Sigue leyendo

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