Silvio en Punta Brava: Una pequeña luz para soñar…

1653467_694652237223259_1453515171_nelTaburete. La Habana./ foto Soca

Silvio en Punta Brava era un sueño que, de tan viejo, apenas recordábamos. Y de repente, como si no bastara con traernos sus canciones a la puerta de la casa, nos regaló por unas horas la Punta Brava que hemos soñado siempre. La que vimos el domingo no era la harto conocida por nosotros: aquella donde parecía que habían ido a parar, como funcionarios de cultura, todos “los perseguidores de cualquier nacimiento”, sino otra completamente distinta, que nos hacía guiños y nos convidaba otra vez a la utopía, a saltar al vacío y a soñar una vez más.

El trovador llegó a nuestro pueblo ( ya es de todos nosotros ) dispuesto a la aventura que implica cada concierto en un barrio. Allí lo esperaban las historias personales que entretejen lo real maravilloso; porque lo de Punta Brava es, no lo dude nadie, realismo mágico. Y todo el mundo te ofrece su casa para siempre, se cuela café para cualquiera que pase y los cumpleaños se celebran con desconocidos. Fue quizás cautivado por esa misma magia que Silvio invitó a un señor del público a que subiera al escenario a cantar con él “Ojalá”; y si alucinante es eso, lo es todavía más el hecho de que entre tantas personas a las que le ha cantado en estos 54 conciertos por los barrios, viniera a escoger a alguien a quien ya le había cantado en el Combinado del Este -como parte de su gira por las prisiones- el día antes de que fuera puesto en libertad. Eso fue lo que nos contó aquel hombre cuando tuvo el micrófono delante, al lado de Silvio… Y quién sabe si, después del pasado domingo, no sea otro poco más libre.

Para que esto fuera una crónica del concierto deberíamos en algún momento hacer referencia a lo increíblemente bien que suena la Tetralogía, o a esa infinita capacidad que tiene “Te doy una canción” para estremecernos, o al momento en que Silvio tomó su cámara y pidió que sonriéramos para llevarse así algo más de Punta Brava.  Pero de eso no podemos hablar aún, o tal vez es que no queremos, porque nos hemos empecinado en definir esta amalgama de emociones que nos ha dejado. Una cosa queda clara: allí donde un día nos sentimos vencidos, Silvio encendió el domingo una pequeña luz para soñar.

Una respuesta to “Silvio en Punta Brava: Una pequeña luz para soñar…”

  1. Dagmaris Says:

    Muy bonito escrito, imagino venga de una persona maravillosa, soñadora, digna de vivir en un pais libre, donde sus sueños se hagan realidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: