Carta a las Madames del Cheque en Blanco…

Madames del Cheque en Blanco, ustedes deberían meditar su bajeza y miseria moral, cuando reciben los cheques que, por medio de las empresas de Juan Luís Cebrián y Carlos Slim, procedentes a su vez de agencias yanquis como la USAID, donde colaboran criminales confesos (que nunca procesados, por que en USA  no se abren autos contra los terroristas buenos), o con la inestimable ayuda de todo tipo que les proporcionan diplomáticos independientes que viven en La Habana como representantes de sus gobiernos (USA, Alemania, Chequia, Polonia, Dinamarca), políticos babeantes, intelectuales pesebreros, periodistas corrompidos o actrices compradas a lo Judas, como Pilar Bardem, que ya no distinguen un nabo de una alpargata.

En Marzo de 2010, debo afirmar que José Manuel Martín Medem fue el corresponsal del medio público (hoy propiedad de una empresa privada) más objetivo y veraz, crítico pero respetuoso, que nunca hubo en la isla, al que los directivos del PP, y luego del PSOE, impidieron emitir un reportaje sereno y objetivo, realizado en las prisiones cubanas, porque (según esos censores) el documental era muy beneficioso para la Revolución, documento que el propio colega me mostró en la delegación de RTVE en La Habana, y en el que se demostraba que el trato dado a los reclusos, cumplía ampliamente lo escrito en la Ley Penitenciaria de cualquier democracia europea, con una sola pero sutil diferencia: que en España esa Ley se la pasa el ministro del ramo por debajo de los orígenes. Los derechos humanos se respetan en el estado español, tanto como el Ku Klux Klan a la comunidad afro americana.

En España, Madames del Cheque en Blanco, todas ustedes estarían en prisión, aplicándoles un sencillo artículo del Código Penal, tan elemental como el que sigue:

Artículo 592. (Mantener inteligencia u otra relación con Gobiernos extranjeros)

1. Serán castigados con la pena de prisión de cuatro a ocho años los que, con el fin de perjudicar la autoridad del Estado o comprometer la dignidad o los intereses vitales de España, mantuvieran inteligencia o relación de cualquier género con Gobiernos extranjeros, con sus agentes o con grupos, Organismos o Asociaciones internacionales o extranjeras.

Ustedes, Madames del Cheque en Blanco, desarrollan todas esas ilegales actividades descritas en el párrafo anterior; no tienen el menor remordimiento a la hora de poner en peligro la vida de sus compatriotas, la de sus familiares (no todos los de  su casta son de esa catadura), y seguramente bailarían de alegría si, de nuevo, un amigo suyo como Luis Posada Carriles, volara un aparato de Cubana de Aviación, con decenas de pasajeros a bordo, o derramarían en el Puerto de La Habana, o en el río Cauto, o en la Ciénaga de Zapata, larvas del mosquito Aedes Aegypti para provocar una epidemia de dengue hemorrágico, como ya hizo la CIA en el pasado. Y son irresponsablemente culpables de los ataques injustos que recibe el sistema más equitativo de América Latina, ya que sus presuntas críticas no son tales, sino alharaca histérica y teatral, montada gracias al dinero manchado de sangre, e impulsada por el deseo de sus mamporreros por imponer en el país un capitalismo salvaje, que Batista y sus gángsters trataron en vano de perpetuar en la Mayor de las Antillas.

En cierta ocasión, declaré en una entrevista que eran escasos los cubanos que no criticaban las medidas que toma el gobierno, para paliar las necesidades de la sociedad. Forma parte del carácter rebelde que caracteriza al ciudadano. Pero esa insatisfacción permanente, se debe también a la infantil creencia de que en el llamado primer mundo atamos los perros con longaniza.

Al parecer, quienes ejercen su inalienable derecho a la crítica, no quieren reconocer que el sistema no puede dar más de lo que regala; se niegan a justipreciar los inmensos esfuerzos necesarios (en los que toda la sociedad ha participado de una u otra forma), para haber logrado que Cuba sea el primer país del continente en esperanza de vida, en menor porcentaje de mortalidad infantil, en una total atención médica gratuita, en ínfimo número de víctimas por desastres naturales, en apabullante cantidad de graduados, etc. Eso lo consideran ya como algo natural. Hace tantos años que disfrutan de ello, que algunos ya no calibran la importancia real que tiene mantener todos esos derechos mientras se sufre un asedio militar y económico, cultural y técnico de más de medio siglo.

Cuando se le pregunta a un español, sueco, danés, o belga: ¿De dónde cree que sale el dinero de que dispone la isla? ¿Conoce las cifras que se gasta el Estado cubano para que todos sus ciudadanos, sin excepción, tengan derecho a gozar de esos logros citados? ¿Sabe lo que le cuesta proporcionar estudios universitarios a todo el que lo desee? ¿Se hace una ligera idea de los miles de millones de dólares que todo ello supone, en medio de un estado de sitio, que jamás en la historia reciente ha recibido un pequeño país, por parte de la primera potencia militar del orbe?

Entonces pone cara de póker. Hay que refrescar su memoria. Cuba no es una potencia industrial, pertenece al ámbito agrícola, al turístico, y el poco dinero que llega, insisto, condicionado por ese bloqueo económico brutal, se reparte de manera inteligente, equitativa, lo que no significa que en ciertas ocasiones no existan errores humanos, fallos, corruptelas, desorganización, mala gestión, etc. Como en todo sistema, porque ninguno es perfecto.

Madames del Cheque en Blanco: Lo más hermoso de la sociedad cubana es la ausencia de agresividad, de violencia, de crispación social, típicas lacras en Estados Unidos o Europa, en las que resulta normal el asesinato diario, la violencia policial, las manipulaciones en prensa-radio-TV, la estafa, la corrupción multimillonaria, el paro laboral, la violación sistemática de los derechos más elementales, la tortura, la televisión al servicio de la incultura, los malos tratos y las monarquías. Son ustedes una excepción a ese estado, donde la paz social es el inmenso tesoro que quieren romper de cuajo.

Me limito a esbozar una sonrisa, cuando me dicen que la crítica en Cuba no existe, porque es diaria y constante. Un cubano no está jamás satisfecho y lo proclama en las habituales reuniones en el centro laboral, en los comités de vecinos, en los núcleos de trabajo y demás órganos de representación sociales, de donde salen las soluciones pertinentes.

Pero hay otro cubano/a, el que se pasa el día hablando mierda, sin aportar su grano de arena, su análisis constructivo, que no quiere mirar a El Salvador, ni a Honduras, ni a Guatemala, ni a la Republica Dominicana, y menos a Haití, países que deben ser sus referencias más cercanas, donde además hay democracia a la española.

El sarcasmo más tremendo es que Cuba, primera potencia cultural de Latinoamérica, está obligada por sus enemigos a vivir como tercermundista en el plano económico. Y aún así, su patria no ataca a ninguna otra nación, sino que sus profesionales se reparten por el mundo salvando vidas humanas y educando en zonas mucho más pobres y alejadas del Caribe. ¿Quién puede negar esa maravillosa evidencia?

Madames del Cheque en Blanco, sigan provocando a sus paisanos, continúen por la senda de la ignominia y la traición, que quien siembra vientos, recogerá tempestades.

Nota. – Una Madame es una profesional que detenta la dirección de un prostíbulo, o sea, una mujer de la ralea de las Madames

Nota. – Establecimiento en el que los ciudadanos cubanos reciben buena parte de sus alimentos básicos, de forma gratuita, cada mes

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