Archivo para Buenos Aires

nos gustas si te gusta…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , on enero 15, 2015 by el taburete

del correo…

“Amigos queridos. Con gran emoción les contamos que ya está el clip “Big Ben” después de un año de minucioso trabajo.
En La Habana comenzamos fotografiando pequeñas piezas de reloj y armando los objetos a partir de ellas para luego animarlas y hacerlas parte de la historia que contamos en el clip. Fue un proceso emocionante e inolvidable, mi padre que ama la relojería y la practica como hobby nos iba sacando sus “tesoros” de distintas cajitas y mientras creábamos los objetos nos hacía la historia de las piezas. Mi madre también se apasionó con la idea y nos acompañó en todo el despliegue del armado y hasta diseñó un gran pez. Luego continuamos en Buenos Aires donde además se hicieron las filmaciones. Hace unos días   lo estrenamos y quisiéramos compartir esta alegría con ustedes.
Abrazo grande de Fito y mío.
Xóchitl.”

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En fotos: Baglietto-Vitale en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , on junio 9, 2014 by el taburete

PORTADA

planeando Buenos Aires…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on octubre 10, 2011 by el taburete

“Afrodescendientes”, una expo de Roberto Chile…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , on septiembre 11, 2011 by el taburete

La muestra “Afrodescendientes-Guanabacoa-Cuba”, del fotógrafo cubano Roberto Chile, quedó abierta al público argentino en la Casa Patria Grande Néstor Kirchner, de esta capital, donde permanecerá expuesta durante una semana.

El proyecto, inaugurado en junio último en la Casa América de Madrid, consta de 40 fotografías en blanco y negro captadas este año en el municipio habanero de Guanabacoa, y fue declarada aquí de interés social y cultural a propuesta del diputado Diego Kravetz, del Bloque Encuentro Porteño.

La propia Legislatura porteña declaró Huésped de Honor de la Ciudad a Chile, a quien define como un importante documentalista, fotógrafo y “cronista de su tiempo, que ha exaltado los valores de artistas y creadores cubanos en más de 80 realizaciones de corta y mediana duración”.

Entre sus obras más conocidas, el resolutivo menciona el documental Desafío, sobre los efectos del bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba, y En las laderas del Himalaya, sobre los dos mil 500 médicos, enfermeros y técnicos de la salud cubanos que cumplieron misión en Pakistán tras el sismo de 2005.

También, En mis ojos brillas tú y Hágase la luz, sobre los beneficios de la Misión Milagro en Venezuela y el Caribe; y Oda a la Revolución, en conmemoración del aniversario 50 del triunfo de la gesta revolucionaria en la Isla.

Destaca asimismo la labor de Chile como camarógrafo personal del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, a quien acompañó en sus viajes por Cuba y el mundo desde 1984 hasta 2006, y sus fotografías del histórico dirigente tomadas entre julio de 2010 y marzo pasado.

En ese sentido alude a las obras En el corazón de América; Como volver a nacer; De Hanoi a Hiroshima; Brasil, triunfa la esperanza; Argentina, Nuevos Aires y Elogio de la virtud, documentales y reportajes de indiscutible valor histórico “que forman parte de la memoria audiovisual de la nación cubana”.

La declaración de Roberto Chile como Huésped de Honor de esta urbe alude igualmente al proyecto Alas con puntas, creado por él en 2008 para promover, dentro y fuera del territorio nacional, la obra de un numeroso grupo de artistas contemporáneos cubanos.

Esta exposición forma parte de las actividades por el Año Internacional de los Afrodescendientes, proclamado por la Asamblea General de Naciones Unidas en su 64 período ordinario de sesiones con el ánimo de garantizar el goce pleno de sus derechos económicos, culturales, sociales, civiles y políticos.

http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/09/06/afrodescendientes-cubanos-en-casa-patria-grande-argentina-fotos/

Afrodescendientes cubanos en tierras gauchas

La exposición fotográfica Afrodescendientes-Guanabacoa-Cuba, del artista cubano Roberto Chile Pérez, fue declarada de interés social y cultural por la legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Kaloian Santos Cabrera , Juventud Rebelde …

BUENOS AIRES.— La exposición fotográfica Afrodescendientes-Guanabacoa-Cuba, del artista cubano Roberto Chile Pérez, acaba de ser inaugurada en la Casa Patria Grande Néstor Kirchner, de la capital argentina.

La muestra fue declarada de interés social y cultural por la legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De la misma forma su autor, destacado fotógrafo, documentalista y curador de arte cubano, fue distinguido como Huésped de Honor de la Ciudad.

«Al identificar a Cuba como una realidad forjada por caudales de sangre y esperanza, estas imágenes transmiten esa esencia que asombró a Bolívar en su tránsito por el Caribe: la certeza de que constituimos una especie de pequeño género humano, que somos mezcla —“todo mezclado”, diría Nicolás Guillén—, de ahí nuestra singularidad», escribe en el catálogo de presentación Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana, quien también dice que, en este trabajo «flotan la reflexión y la sonrisa, la sencillez de lo cotidiano, la búsqueda en el diario quehacer del sentido de la vida. De expresión auténtica y convincente, sus imágenes conforman un universo de fe y espiritualidad, perceptibles para aquellos que, como Roberto Chile, son capaces de amar».

AFRODESCENDIENTES-GUANABACOA-CUBA será inaugurada el 23 de septiembre 2011, en la Fototeca de Cuba; y el 20 de octubre, Día de la Cultura Cubana, en el Liceo de Guanabacoa. Las 40 fotografías en blanco y negro de este conjunto fueron captadas en los primeros meses de este año en el municipio habanero de Guanabacoa y constituyen homenaje al “Año de la Afrodescendencia”, como ha declarado la UNESCO al año que transcurre, 2011.

Esta exposición surgió por iniciativa de Gabriel Navarrete, Presidente de Cultura y Cooperación Internacional del municipio madrileño de Getafe, hermanado con Guanabacoa y el propio Roberto Chile, y cuenta con la curaduría del español Juan Carlos Moya

Herencia y Diferencia… en Buenos Aires

Posted in el Taburete with tags , , , , , on febrero 25, 2011 by el taburete

Buenas nuevas nos llegan   desde nuestra hermana nación Argentina de dos buenas amigas de los muchos que sumamos del Sur a nuestro Taburete. El próximo 10 de Marzo a las 19 horas (7:00pm) en Buenos Aires (Argentina) tendrá lugar en la sala 8 del “Centro Cultural Recoleta” la inauguración de la exposición: “Herencia y Diferencia”, en homenaje al bicentenario.

Nada mejor que el abrazo artístico desde la Argentina de manos de las amigas y excelentes creadoras Rut Rubinson y Silvia Rubinson.

Invitamos desde La Habana a todos los que puedan llegarse, siempre con “Buenos Aires”, a este universo hermosamente recreado desde el Arte por estas magnificas creadoras y amigas incondicionales de Cuba. El Taburete.

imágenes del Bicentenario en Argentina…

Posted in américa, arte, arte digital, cuba, el Taburete, Foto, internet, LaHabana, Memorias, noticias, relato with tags , , , , , , on mayo 27, 2010 by el taburete

tomado de Boston.com >Two hundred years ago, in Buenos Aires (then capital of a Spanish colony), a week-long series of revolutionary events took place, known as the Revolucion de Mayo, which set in motion events that led to Argentina’s eventual declaration of independence from Spain in 1816. This week, millions of Argentinians, their neighbors and foreign dignitaries gathered in Buenos Aires to celebrate their bicentennial with lavish parades festivals and performances. Collected here are recent scenes from Argentina as its citizens commemorate 200 years of eventful history.

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Yusa…“Cada vez que termino un show, pierdo la noción del espacio y el tiempo.”

Posted in américa, arte, cuba, el Taburete, espejos, Jazz, LaHabana, literaura, música, Memorias, noticias, Opinión, Trova, Yusa with tags , , , , , , , , , on mayo 12, 2010 by el taburete

tomado de Página 12 via Yusa Música en #FB

“Cada vez que termino un show, pierdo la noción del espacio y el tiempo.” Yusa trata de acomodar sus rulos mota, que se disparan hacia arriba, erizados, y también trata de volver en sí para contarse. Para contar de sí. Acaba de dar un recital tremendo en el Café Vinilo –como presentación de Haiku, su tercer disco– y parece llevar en su cuerpo el peso de una pluma. “Ya ves, chico, dejo todo ahí arriba. Estoy en blanco”, sigue esta negra cubana (36 años) que, desde que Santiago Feliú la trajo al país hace dos años, se ha convertido en un polo de atracción para un público devoto de los sonidos afro(latino)americanos. En sus músicas –la mayoría propias–, Yusa muestra soul, jazz, bolero, pop, melodías intrincadas o simples, rumba, letras poéticas –casi de trova– y un agite que da con el resultado final. Está extasiada. “Yo creo que la amplitud de mis composiciones tiene que ver con la vida que he tenido… Cuba es una especie de esponja que ha absorbido todo tipo de géneros, y una no hace más que incorporarlos, pasarlos por su sensibilidad y entregarlos”, musita, mientras un café oscuro y amargo le devuelve el alma al cuerpo.

El toque se acaba de consumar en el marco de un ciclo con invitados que prosigue este viernes en la sala de Gorriti al 3700. Esta vez, el convidado fue Hugo Fattoruso. Yusa señala que desde que viene a la Argentina se siente “otra persona”. Lo explica: “Me la paso yendo y viniendo, soy una reincidente aquí. Me encanta esta ciudad. Yo viajo desde muy joven, y conozco muchos músicos del mundo que influyen en mis creaciones. Es como algo inconsciente, pero aquí he encontrado verdaderos genios como Cuchi Leguizamón o Marcos Archetti. Marcos es una gran fuente de inspiración para mí”. Archetti es el bajista que sustenta el versátil andamiaje musical de la cubana. La sigue en su diversidad de estilos. La monitorea en cada cambio de instrumento: Yusa, además de cantar impecablemente, toca guitarra, teclado, tumbadoras, chimes, claves, tres. “Yo lo siento como uno de esos compañeros que tenía cuando estudiaba en Cuba, ¿no? En ese clima de estudiantina, en el que siempre se está probando todo, porque en tu aula estás con amigos que tocan todo tipo de instrumentos. Soy tremendamente inquieta.”

–Echa mano a todos los instrumentos, pero con uno (el tres) parece tener una relación especial, muy afectiva, incluso hace un solo muy caliente. ¿Cuál es la razón?

–Fue el instrumento con el que me gradué.

–¿Por algún motivo especial?

–Una idea: llevar un instrumento cubano a la música de concierto. En un inicio tuvo que ver con un golpe fuerte que recibí a los 14 años, cuando entré en Nivel Medio: una maestra se enfermó y todos sus alumnos nos repartimos entre el resto de los profesores. A mí me tocó un racista, y es muy raro, porque en Cuba se vive una enorme tolerancia racial: incluso mi familia es una gran mezcla entre africanos, españoles y franceses. De repente choqué con algo que no sabía que existía: un prejuicio racial y cultural, algo que se había vencido con la revolución del ’59. Desde ese momento odié la guitarra, me desmotivé bastante. Pero mi camino estaba predeterminado. Es cierto que fui embestida por esos moldes retrógrados, pero mi mamá me hizo seguir, por suerte.

Yusa –Yusimil– nació frente al mar, en La Habana, el 24 de septiembre de 1973, trece días después de la muerte de Salvador Allende, y lleva la revolución en la sangre. Estudió música entre los 9 y los 23 años. Se graduó en tres y música clásica en el Instituto Superior de Arte, pero lo suyo no fue academia pelada: se trenzó con grupos de rock en el Patio de María –lugar clave para el género en la isla–, entre clase y clase se “mataba” sacando temas de Chick Corea, fue bajista de un quinteto de jazz, mamó a Silvio y a Pablo de su padre marino mercante, hizo música para teatro –“me encantaba por lo efímero”–, fue trovadora en las peñas de la Casa de la Amistad de La Habana, grabó con Lenine y hasta intentó estudiar matemática nuclear y física en la Escuela Militar, para entrar en la banda de música. “Mi madre me frenó a tiempo –se ríe–. Me di cuenta cuando, al graduarme, empecé a disfrutar de las giras y los cruces con todo tipo de músicos y músicas. Hice el servicio social en una banda como tresera y estuve ocho años tocando música tradicional cubana en cabarets. Música de la nocturnidad, bien de tacos, baile y mucha pintura. Aprendí muchas cosas, y me encantó. Siempre fui muy pendenciera, inquieta.”

–¿Cuál es el método para procesar toda esa gran y variada información musical, para darle un cauce que impida el caos?

–La columna vertebral es haber estudiado música clásica. En Cuba, su estudio es completo: aprendes a fondo historia, estética, morfología, solfeo, en fin… Sabes de todos los compositores y todos los estilos.

–¿Orgullosa de la revolución?

–Claro, le estoy muy agradecida. Los trapos sucios se lavan en casa (risas)… Pero no son muchos, ¿eh?

–¿Le sorprende la respuesta del público en la Argentina?

–Mucho. Cuando vine aquella vez con Feliú se me abrieron un montón de puertas sin que yo me diera cuenta. No pensé que existiera un público que pudiera escuchar mi música, y de repente fueron surgiendo los lugares… Increíble. A los seis años yo me pasaba los días en el mar, nadando, tocando y soñando con algo así.