Archivo para Con 2 que se quieran

Osvaldo Doimeadiós: La risa salva…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , on enero 12, 2011 by el taburete

Con 2 que se quieran. Tomado de Cubadebate. Foto Petí.

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí, en 5ta. Avenida y Calle 32, en Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Hoy nos acompaña uno de los más versátiles actores cubanos. Se mueve con la misma pasión, con la misma certeza, con la misma inteligencia en el mundo del humor y en el mundo del arte dramático. Mi querido, admiradísimo Osvaldo Doimeadiós.

¿Qué tal, Osvaldito, cómo estás? Buenas noches.

Osvaldo. Buenas noches.

Amaury. Bueno, en la revista Temas, en una entrevista que revisaba en estos días, metido en tu vida hasta dónde uno puede meterse, dijiste esto: “El humor es algo implosivo, un poco más para adentro. Es como la sonrisa de la Mona Lisa, que uno no sabe de qué se ríe, pero dura en el tiempo. Lo cómico es más instantáneo, como una gran descarga –imagino que eléctrica-, que dura poco.”

Pero tú has sido una persona que ha hecho momentos de humor que han sido más largos que esta sentencia. ¿Por qué dices esto?

Osvaldo. No, precisamente, bueno, con la revista Tema fue uno de esos debates que ellos hacen mensualmente y era un poco teorizando en torno al humor, en torno a lo cómico, a lo satírico, en cómo veíamos el humor. Y entonces lo cómico yo lo veía como más explosivo y el humor lo veía un poco más para adentro, ¿no?.

Mira, hay cosas cómicas que provocan una descarga instantánea que uno se muere de la risa, pero cuando termina, ya, uno se queda como vacío, ¿no?. Entonces el humor es como una nota que uno lleva, como una nota musical que se queda, o una melodía que se te queda en la cabeza y que vas tarareando.

Amaury. Que no tiene grandes saltos o que puede tener momentos cómicos y sigue.

Osvaldo. Puede tener, puede tener momentos cómicos dentro de eso y puede no tenerlos, y es esa cosa que provoca que a veces la gente te mira en la calle y se sonría, ¿no? y uno diga: bueno, ¿por qué?, a lo mejor están recordando un chiste que hiciste alguna vez, un momento que les hiciste pasar.

Amaury. Pero, ¿tú haces una separación entre lo cómico, el humor y arte? O sea, lo cómico puede no ser arte y lo que es humorístico sí.

Osvaldo. Puede no serlo y puede sí serlo, o sea, hay cosas que coinciden, que confluyen. A veces los tres momentos confluyen, pero a veces no.

Amaury. Es que tú también decías…

Osvaldo. Son menos, creo, los que confluyen que los que no confluyen. Sigue leyendo

Calviño: No soy cubano por accidente, soy cubano por decisión…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on diciembre 9, 2010 by el taburete

con 2 que se quieran… tomado de cubadebate

Amaury. Muy buenas noches, estamos en Con 2 que se quieran. Ahora aquí, en 5ta Avenida y calle 32, en Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Hoy nos acompaña, otro querido amigo mío, el doctor en  Ciencias Psicológicas y músico, un gran músico que después va a explicar por qué no siguió siendo el gran músico que siempre fue. Mi hermanito, Manolo Calviño.

Muy buenas noches, oye qué alegría, cómo se va a poner la gente feliz de tenerte en el programa. Lo han pedido, me dicen, ¿por qué no llevas a científicos, a deportistas? Me lo dicen mucho. Y claro, yo siempre digo que el perfil del programa está vinculado a ese mundo artístico-intelectual, ¿no?, pero es que tú reúnes esas dos condiciones, así que los que querían científicos, te tienen a ti aquí y los que querían músicos, también.

Yo quería empezar a hablar por tus padres, por tu niñez, cuando te conocí, ya eras un joven. ¿Cómo transcurrió eso?

Calviño. Pues la verdad que funcionó muy bien. Yo tuve una niñez absolutamente feliz -en mis recuerdos y en los hechos objetivos que puedo estructurar para tratar de separar el recuerdo de lo que realmente pasó, cosa que es casi imposible-, pero fue una niñez muy linda, muy feliz. Yo nací en Cayo Hueso, sigo viviendo en Cayo Hueso, aunque vivo ahora en el Vedado, pero mi estilo de vida quedó marcado por Cayo Hueso, el concepto del barrio, de la gente, de llegar a las 3 de la mañana, de las puertas abiertas, y todo el mundo ahí. En Cayo Hueso trasncurrió mi infancia, una infancia llena de juegos, de desentendidos con los padres, como es de suponer. Mi padre siempre fue un hombre con un pensamiento muy avanzado. Mi madre a la usanza de la época, muy dedicada a ensalzar a mi padre y a sus hijos.

Amaury. ¿A qué se dedicaban?

Calviño. Mi madre era ama de casa. Se dedicaba a los hijos, tenía la profesión más difícil de todas las profesiones, y mi padre era médico, era cardiólogo y en gran medida mi padre es una de las causas fundamentales de por qué yo estudio psicología. Sigue leyendo

Gerardo Alfonso: Para mí el racismo es un tema eminentemente cultural…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on octubre 20, 2010 by el taburete

Con 2 que se quieran, tomado de cubadebate

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, el barrio de Lezama, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC. Hoy está con nosotros una persona que yo admiro mucho, un gran músico, un gran compositor, un gran cantautor, un gran trovador. Un ser humano maravilloso, entero y completo, siempre con todo lo que opina y con todo lo que hace. Con una obra inmensa, mi amigo Gerardo Alfonso. ¿Qué tal, Gerardito?

Gerardo.  Muchas gracias por haberme invitado.

Amaury. ¿Cómo no te voy a invitar, chico?, si no te invito a ti no invito a nadie.

Gerardo. Es un honor, la verdad.

Amaury. A ver, Gerardo, la primera pregunta. Tú has dicho: “Cada canción es un taller de trabajo hasta que llega la luz que ilumina todo con la palabra justa”. ¿Puedo inferir que tú crees en las musas y en la inspiración?

Gerardo. Sí, por supuesto, creo en las musas, creo en el hecho de la inspiración, que es una llegada redonda de elementos ignotos, desconocidos, ¿no?, pero cuando yo me refiero a cosas como esas, estoy hablando más del acto del taller, del trabajo.

Amaury. De trabajar constantemente.

Gerardo. Sí, el cincel ahí pegado al verso y a la melodía.

Amaury. Sí, pero como hablaste de luz, tú sabes que uno siempre tiene la tendencia a pensar que la luz es una cosa como divina, ¿no?

Gerardo. Claro, porque es como un parto, es dar a luz también terminar una canción. Y dentro de ese proceso viene el toque divino, ese toque redondo que viene del cosmos y se condensa en un tema que es para siempre y para todos.

Amaury. Eso me llevaría entonces a esta otra pregunta. Tú sabes que este programa, si lo has seguido.

Gerardo. Sí, claro.

Amaury. Sabes que tiene un foro en Cubadebate donde se publica la entrevista, la gente interactúa conmigo y dan sus opiniones. Y mucha gente me dice, como una queja, y yo lo admito, porque es el público y este programa está hecho para ellos, que por qué yo no invito al programa a personas comunes y corrientes. ¿Tú te consideras que tú no eres una persona común y corriente?

Gerardo. Por supuesto que soy una persona común y corriente. Es decir, sencillamente tengo una actividad, una actividad que es de masas, una actividad que es arte y eso tiende a colocarse en un espacio de élite, me refiero a la canción, al arte, pero el individuo, yo, soy una persona común que vengo del éter también. Mi mamá me parió un día y he hecho el recorrido como cualquier otra persona común, en los estudios, en el trabajo, en la convivencia social y, aparte, necesito esa comunidad y esa comunicación de un hombre común para poder alimentar lo que después se convierte en las canciones que uno escribe y que uno siente, ¿no?

Amaury. Ahora, hablaste de tu mamá. Tú naciste en el año 1958. ¿No tienes lío con eso de la edad?

Gerardo. No, para nada.

Amaury. ¿Dónde?

Gerardo. Yo nací en San Miguel del Padrón. San Miguel del Padrón en aquel entonces todo estaba dentro de Guabanacoa. Nací en un barrio que se llama El barrio obrero, en el reparto Martín Pérez. Y nació aquel niñito a las tres de la tarde del domingo primero de noviembre del 58, o sábado, algo así, que se llama.

Amaury. ¿Quién será?

Gerardo. Gerardo Alfonso.

Amaury. Tú te llamas Gerardo Alfonso, ¿no tienes otro nombre?

Gerardo. Alfonso es mi primer apellido, Alfonso Morejón que es el apellido de mi mamá.

Amaury. Claro, Alfonso. Hay varios, hay pintores, está Carlitos Alfonso…

Gerardo. Está Juan Carlos Alfonso. Sigue leyendo

Carlos Alberto Cremata: “Papi nos enseñó a multiplicar el amor”…

Posted in el Taburete with tags , , , , , on octubre 9, 2010 by el taburete

tomado de Cubadebate.cu/foto Petí.

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama Lima, en los legendarios Estudios de Sonidos del ICAIC.

Hoy me acompaña un director de teatro que hace una labor especialmente generosa, virtuosa, fantástica. Una de las personas más queridas en el medio artístico. Más querida por los niños, más querida por los padre de los niños y por los abuelos de los niños. Es decir, por todo nuestro pueblo.

El gran director Carlos Alberto Cremata, más conocido por Tin. Tincito querido, director de la Colmenita, eso lo sabe toda Cuba,  y todo el que nos está viendo en cualquier parte del mundo, porque este programa se ve allende nuestras fronteras.

Según tú mamá, Iraida Malberti, de la que quisiera que habláramos un poquito, ustedes iban naciendo tú y tus dos hermanos e iban del hospital para el ICRT. ¿Por qué decía eso?

Cremata. Porque mami cuenta que nosotros prácticamente crecimos en los Estudios de Televisión, donde ella era coreógrafa. Mami era coreógrafa de casi todos los programas infantiles, o de todos.

Recuerdo que los lunes se hacía Caritas; el martes Amigo y sus Amiguitos; el miércoles Variedades Infantiles; el jueves Tía Tata. Mami dice que ella sintió los dolores de parto en un estudio. Fue a la sala de maternidad y después volvió, con nosotros muy chiquiticos, lo dice de esa forma.

Amaury. ¿Y ese trabajo hasta qué año Iraida lo estuvo haciendo?, ¿o lo sigue haciendo?

Cremata. No, no, lo sigue haciendo, o sea, después se convirtió en directora de televisión, ya dejó de ser coreógrafa. Pero recuerdo que Juanqui, el cineasta, el hermano que me sigue y yo, hacíamos, por ejemplo, en Caritas, hacíamos unos pollitos que se llamaban Pío Pi y Pío Po. Cuando Caritas lo hacía Cristy Domínguez.

Amaury. Sí, cuando lo hacía Cristy, claro.

Cremata. Entonces era muy simpático, un pollito decía las cosas al derecho y el otro al revés. Uno decía; Buenos días Caritas y el otro decía: Caritas, buenos días. Formaban unos troques tremendos.

Amaury. ¿Tú naciste en qué año?

Cremata. Yo nací el 26 de noviembre de 1959, el año de la Revolución.

Amaury. En el programa de manos de Sin embargo se Mueve, tú dices, voy a citar: A mi papá, director de la Colmenita desde 1959. Tu papá no fue director de la Colmenita, ni fue fundador de la Colmenita, ni siquiera fue autor. ¿Por qué tú dices eso?

Cremata. El problema es que yo siempre digo que yo tuve el privilegio de estar en una Colmenita de niño, que estaba integrada por cinco personas: mi papá, mi mamá y nosotros tres, son los cinco. Entonces lo que yo viví en mi infancia es exactamente lo que yo estoy reproduciendo ahora, exactamente lo mismo.

Mi papá sí era actor, lo que pasa que era un actor aficionado, era el que montaba obras de teatro, comedias, en el aeropuerto Internacional José Martí.

Amaury. ¿Por qué?, ¿trabajaba ahí?, ¿qué cargo tenía?

Cremata. Trabajaba en el aeropuerto en el departamento de Control de Vuelos, era despachador de vuelos, era su cargo. Creo que fue un gran precursor del Centro Promotor del Humor, lo que hace el humor ahora, porque papi en los ratos libres montaba obras de teatro, siempre comedias, siempre Enrique Núñez Rodríguez, que le encantaba. Incluso hacía una cosa increíble, que era que en los horarios de receso, él hacía parodias de las aventuras de turno.

Recuerdo, por ejemplo, El Zorro, entonces él hacía todas las voces, hacía la banda sonora, reunía a todo el mundo y era tremendo, porque era un poquito incisiva y a veces los hermanos Malpica eran los que trabajaban en el almacén, el malo era el administrador… (risas)

Amaury. ¿Por qué no le aceptó a Moya cuando le propuso un papel en Los Comandos del Silencio?

Cremata. (risas) Papi decía que eso no era de machos. Era una época. Pero él montaba muchas obras en el aeropuerto Internacional José Martí. Yo recuerdo que de niño, más que ir a la televisión con mi mamá, más que ir al Latino a ver la pelota, que me fascina, más que ir a la playa, a un hotel, lo que más me gustaba a mí en la vida, era ver a mi papá dirigiendo, pero no sólo dirigiendo, era un improvisador extraordinario. Tenía una voz increíble, tan, tan tremenda, que todavía conservamos, mami conserva, una grabación en cinta magnetofónica de Joan Manuel Serrat, que tú te comes el millo y piensas que es Joan Manuel Serrat, y es mi padre con un background de Serrat. Imitaba perfectamente las voces, era un tipo con unas facilidades.

Amaury. Sin embargo tenía prejuicios con dedicarse a eso.

Cremata. Era un poco cubano también. Esa cosa de la idiosincrasia.

Amaury. Si tú tenías en tú casa a un padre con esas habilidades artísticas, y tenías una mamá coreógrafa. ¿Por qué tú terminas en los Camilitos?

Cremata. Yo entro en el año 71 a los Camilitos, era prácticamente la mejor escuela que había en Cuba. Cuando eso la Lenin se llamaba Vocacional Vento, tenía incluso un nombre anterior y Los Camilitos era una escuela fabulosa y tuve la tremenda suerte de entrar en un momento lindísimo con personas… Sigue leyendo

Alfredo Guevara: Soy un profesional de la esperanza…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on septiembre 22, 2010 by el taburete

Con 2 que se quieran. Vía Cubadebate. Foto: Petí

Amaury. Muy buenas noches, estamos en Con dos que se quieran, aquí en 5ta. y 32, en Miramar, en los maravillosos Estudios ABDALA. Hoy me acompaña, nos acompaña uno de los más grandes intelectuales cubanos del siglo pasado y de este. Cineasta, escritor, ideólogo, soñador. Para mí es un privilegio, no sólo tenerlo en el programa, sino que me haya acompañado durante muchos años su magisterio y su amistad; mi amigo, Alfredo Guevara. Alfredo, ¿cómo está usted? Todo mi amor.

Para no explicar mucho, en nuestra intimidad, nos tratamos de tú, pero por respeto a los televidentes, por respeto al espacio, me voy a permitir tratarlo de usted. Alfredo, la primera entrevista que le hice, fue hace 16 años para un programa que yo tenía que se llamaba Muy Personal, ¿cuánto ha evolucionado su pensamiento en 16 años? ¿Qué cosas le importaban entonces, qué cosas le importan ahora?

Alfredo. Me haces pensar en mí mismo más que en hecho y época, porque imagínate, has hecho una presentación de un personaje de dos siglos, yo no tengo dos siglos, pero tengo muchos años.

Cuando muy joven sí tenía otra visión, pero en 16 años nada ha cambiado de esta obsesión que te diré: los jóvenes. Se me salió desde entonces, y desde un poco antes, desde que regresé de París, la vocación que había tenido inicialmente y la que pareció iba a marcar mi vida: la de profesor. Me preparé para ello, fue lo que estudié, me complacía el camino que había elegido, pero después del período de París, de la UNESCO, realmente vine con otra visión del papel del profesor. Es decir, identifiqué profesor y político, porque no hay modo -en mi opinión-, de ser un verdadero revolucionario sin pensar que el destino está en manos, o debía estar en manos, o estará en manos, o tendrá que estar en manos, por fuerza, de las generaciones jóvenes.

Y tuvo una desgracia tremenda la Revolución y Fidel: que en el momento en que ya cientos de miles de jóvenes ascendían al rango más alto de la instrucción, no de la cultura, al rango más alto de la instrucción, y podía empezarse a pensar en esa transición hacia los jóvenes, llegó el derrumbe del llamado campo socialista y con ello una crisis de un carácter inesperado y terrible, que obligó a que todo el pensamiento de nuestra dirección, y fue muy sabio, se volcara en encontrar otros caminos de sobrevivencia, que nos permitieran resistir. Y esa es, tal vez, una hazaña tan grande como la guerrillera y la toma del poder. Es decir, haber salvado un bastión del socialismo  en medio del caos total.

Amaury. Aquí nos acompaña un grupo grande de muchachos jóvenes. Muchachos jóvenes que seguramente cuando usted dirigía el ICAIC, no estaban todavía ejerciendo las funciones de camarógrafos, iluminadores, etc… pero en este estudio y con este personal del ICAIC, se respira desde el primer día, un gran profesionalismo, un gran rigor, un gran respeto por el trabajo, por los invitados, por el programa, hay un silencio que usted notará, y yo pensaba que quizás las enseñanzas suyas, en los dos períodos en que dirigió el Instituto de cine, ellos han recibido esa herencia de alguna manera. ¿Usted cree que ellos son herederos del rigor, el profesionalismo, y la inteligencia con la que usted manejó el cine en los años en que pudo hacerlo, en que tuvo que hacerlo?

Guevara. ¡Dios mío, qué herencia me entregas! Quisiera que fuera así. Lo cierto es que contra mis convicciones y mis líneas y concepciones, el ICAIC empezó como una gran improvisación, pero con el propósito irrenunciable de saltar esa etapa en cuanto se pudiera y entrar en la del rigor más absoluto.

Le llamo rigor a buscar un nivel de formación, no sólo técnica, sino en el campo de la cultura, en el campo de la espiritualidad. Pero también eso supone estudiar, y estudiar sistemáticamente, y organizadamente, ¿no?, y yo creo que eso se logró en el ICAIC.

Amaury. Alfredo, leyéndome sus libros y sus entrevistas, porque lo he hecho siempre, ha tenido la gentileza de enviarme sus libros y sus entrevistas a lo largo de todos estos años. Yo descubro un pequeño detalle, pareciera que…

Guevara. …¿Hay algo que descubres todavía? (risas) Sigue leyendo

Vicente Feliú: “La nuestra es una canción de riesgo” …

Posted in américa, arte, cortos, cuba, debate, espejos, LaHabana, música, Memorias, Opinión, poesia, relato, silvio, televisión, Trova with tags , , , , , , , , on julio 22, 2010 by el taburete

Con 2 que se quieran. Tomado de Cubadebate. La foto es de Petí.

Amaury. Muy buenas noches. Estamos, como cada semana, en Con 2 que de quieran, en el corazón de La Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama, su espíritu da vueltas por aquí y en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy, con la agradable sorpresa, también para mí, y espero que para ustedes, de contar como invitado, con uno de esos trovadores que ya es leyenda, con una obra sólida, un extraordinario amigo, un extraordinario compañero, y una persona que vale la pena conocer, Vicente Feliú.

Bienvenido, Vicentón, un gusto tremendo tenerte aquí. Dice la gente, y yo puedo suscribir ese punto de vista, que Silvio Rodríguez es tu mejor amigo. ¿Cuánto un mejor amigo puede convertirse también en el mentor de una persona? ¿Cuándo se conocieron?

Vicente. Nos conocimos, ¡figúrate tú!, febrero del 62. Los dos estudiábamos en la misma secundaria básica, cerca de aquí, en las antiguas Escuelas Pías, entonces ya, José Antonio Echeverría, en San Rafael y Manrique. Yo estudiaba en la escuela diurna y Silvio, como trabajaba, era dibujante de la revista Mella, tenía 15 años, pero ya trabajaba hacía rato, estudiaba en la escuela nocturna.

Y los dos embullados, muy imbuidos por los barbudos de la Sierra, por el proceso revolucionario de enero del 59, que nos agarró a todos, a ti también, entre 8 y 15 años, pues estábamos afiliados a la Asociación de Jóvenes Rebeldes. Él, como hacía dibujitos, pintaba el perrito Pucho en las pizarras, que siempre levantaba la patica y meaba al imperialismo. Y yo como era fuerte, fuertecito, tengo los mismos antebrazos de entonces, me decían Popeye, me pusieron responsable de Trabajos Voluntarios y Deportes. Y entonces nos conocimos justamente en las reuniones de la Asociación de Jóvenes Rebeldes y, ahí empezamos una amistad hasta hoy.

Amaury. Pero él es mayor que tú.

Vicente. Once meses y unos días. Él nació el 29 de noviembre del 46. Yo el 11 de noviembre del 47. Hay unos días ahí en que cumplimos la misma edad.

Amaury. Siempre me daba la esperanza pensar que Pablo era el más viejo…

Vicente. …Sigue siendo el más viejo.

Amaury. …Después venía Silvio y ya nosotros todos íbamos quedando como más jóvenes, más o menos todos somos de la misma  tropa.

Vicente. … De la misma tropa, pero tú y Sara son de la segunda camada… Sigue leyendo

Con 2 que se quieran… Ángel García, “Antolín”…

Posted in américa, arte, arte digital, cuba, debate, espejos, LaHabana, literaura, Memorias, Opinión, poesia, Trova with tags , , , , , on junio 30, 2010 by el taburete

Con 2 que se quieran. tomado de cubadebate

Amaury. Muy buenas noches, estamos en “Con 2 que se quieran”, como siempre me gusta decir, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy nos acompaña un amigo entrañable, uno de los humoristas más populares y extraordinarios que yo he conocido, Ángel García, bienvenido.

Ángel. Y gracias.

Amaury. Bueno, la primera pregunta es muy sencilla ¿Dónde nació Ángel García y dónde nació Antolín?

Ángel. Yo creo que nacieron en Manacas. Ángel García es de Manacas, Antolín es de Manacas. Antolín es lo que era Ángel antes. Este que está aquí, que me parezco mucho por el tono de la voz, etc., es Antolín y mi papá es Antolín.

Antolín sale de Manacas, de esa zona del centro del país, ahí hay muchos Antolines, muchos, para llenar 10 camiones; en Cuba hay muchos Antolines con toda esta onda que tiene… Cuando estoy mucho tiempo sin ir a Manacas, un poco que me pierdo.

A cada rato voy a Manacas y es como ir a la universidad. Yo no fui a la universidad, la universidad mía está en Manacas para la onda del personaje.

Amaury. Ese es el caso de Antolín, pero en el caso de Angelito, cómo fue su nacimiento, tu mamá, tu papá, ¿cuántos hermanos son ustedes?

Ángel. Somos tres hermanos y una hermana, es decir, que somos cuatro (risas), disculpa porque quise ser culto.

Amaury. No, sé tú.

Ángel. Sí, claro. De ahí, de Manacas, criado ahí. No fui muy inteligente en la escuela, primero llegué hasta noveno grado nada más, pero noveno grado con 19 años. No, no, no, estamos hablando de verdad aunque a la gente le dé risa lo que digo.

Después terminé el 12 grado, con la onda esta, después que pasé el Servicio, porque vaya en 9no tuvieron que llevarme para el servicio por la edad que tenía, ya era recluta en 9no.

Y ya después terminé la Facultad y ahí empezó Ángel García lo de la Pía, así, a disfrazarme de mujer en el Manaquense y así.

Amaury. Pero tú tenías un grupo al principio.

Ángel. Sí, Los Píos.

Amaury. Los Píos.

Ángel. Empecé con Los Píos en Santa Clara, que la audición me la hizo Chaflán. Yo he tenido suerte que los que han chocado conmigo para darme un voto de confianza, no sé: Enrique Núñez, Chaflán, Alberto Luberta… He chocado con los duros en el género mío, para bien de mi trabajo.

Y en Santa Clara, en el año 86, 87, no recuerdo bien, Chaflán me hizo una audición. Yo era soldador de día y tractorista y por la noche trabajaba en el cabaret de Santa Clara, en el Cubanacán, de martes a domingo. 138 pesos al mes, era tractorista, pero tenia dos chamacos, no podía dejar aquello.

Ya después vino el divorcio, porque tú caes en esto y no es que te pierdas, sino que imagínate tú, empezaba a ver otras cosas y…

Amaury. Porque te casaste ¿con qué edad?

Ángel. No, yo me casé como de veinte años por ahí, pero ya empecé en esto con veinte y pico largo, empecé ya purito, ya después me enamoré, porque yo me enamoro, yo me he casado cuatro veces.

Yo soy un tipo que soy machista por un lado, pero no soy tan machista. Yo mientras esté enamorado estoy bien, ya cuando no, ya me pierdo.

Amaury. Y Angelito, ven acá, y de niño, ¿tú eras tan simpático?

Ángel. Sí, siempre. Eso viene de mi papá. Mi papá se pone al lado mío y a mí me quitan, porque es una gente muy, muy ocurrente para este tipo de humor de poco público, es muy ocurrente.

Yo cuando hago un programa, yo llamo a mi papá siempre. ¿Cómo quedó? Quedó mata’o, y es verdad que quedó mata’o

Amaury. ¿Y tu mamá?

Ángel. También, pero el viejo mío para el humor es muy, muy… no te lo dice con las palabras, quizás que si estuvo bien actuado, que si sobre actuado, pero te dice…, al grano.

Bueno, para seguir la historia, empecé ahí en Santa Clara, llega un momento en que no podía seguir con aquello, y entonces Enrique Valladares, un mulato que era antes director de Tropicana, me hizo una audición para pertenecer al Centro Provincial de la Música en Santa Clara. Y ahí empecé en los centros nocturnos.

Amaury: ¿Pero con Los Píos?

Ángel. Con Los Píos, hasta el año, bueno, como en el 91 decidimos venir a La Habana. Sigue leyendo