Archivo para Eduardo Ramos

planeando La Habana…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , on noviembre 9, 2010 by el taburete

¡No… Carlos Varela de la trova-rock al ¿rock-pop? al ¿pop-rock? ¿trova-pop?… Es el fin!

Posted in américa, arte, cuba, debate, el Taburete, música, Memorias, Opinión, pablo milanés, poesia, poprock, silvio, Teatro, Trova with tags , , , , , , , , , , on mayo 7, 2010 by el taburete

I

“Prefieres mirar al Norte a las canciones de Silvio y un crucifijo entre los senos a un libro de marxismo. Quizás mañana salga el Sol y todo será distinto, lo triste será que entonces ya no seremos los mismos…” Así versa una de las canciones (hecha por los años 90) del último disco de Carlos Varela titulado: “No es el fin”. Una producción del 2009 que sigue los pasos del polémico disco “Siete”, sexto disco en la cuenta del cantautor.

Carlos Varela viene del movimiento de la Nueva Trova, movimiento que tuvo sus luces en los primeros años de la Revolución y vio dentro de sus fundadores a figuras como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, Eduardo Ramos y Vicente Feliú. Luego a finales de los setenta, principio de los ochenta, surgen nuevas voces con un aire más juvenil y aunque continúan la misma línea eran mucho más irreverentes en sus propuestas musicales y buscaban nuevos puntos de mira en la sociedad cubana de esos tiempos; de esos años tenemos figuras como Santiago Feliú, Frank Delgado, Xiomara Laugart, Donato Poveda, Gerardo Alfonso, Alberto Tosca y el propio Varela, entre muchos otros. Carlos siempre fue uno de los principales del movimiento de su generación, destacándose por sus críticas agudas y siempre sostenidas por su idea de Revolución y defensa de nuestra soberanía nacional.

Devenido icono de varias generaciones de cubanos Carlos Varela sufre, a consideración muy personal del Taburete, la agonía del mercado; el facilismo se va apoderando de su música sin ver cambios positivos en sus últimos discos.

Recordamos aquel 27 de febrero de 1999, en el “Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau”… Abel Casaus nos regalaba una excelente presentación para el autor de “Guillermo Tell” quien se presentaba esa tarde en el patio mágico de La Habana Vieja como trovador legítimo de esta ciudad que lo vio crecer: “…Ya no marchan los ochenta promisorios ni euforias de diez años atrás. La realidad es otra y la foto, a pesar de sus nuevos matices, sigue igual. Carlos ha vuelto sobre su guitarra para decir lo mismo…Ni gnomo, ni hijo de Guillermo Tell, ni profeta…uno más, alguien que viene a entonar –susurrar le iría mejor- memoria amarga de sí. ”

En aquel entonces nunca pensamos que 10 años después Carlos Varela, el mismo que una vez escribió “India”, “Árboles Raros”, “Flor de Loto” o “Espantapájaros”, haría un disco tan liviano como “No es el fin”. Sabemos que la acusación es aguda y crítica contra el artista, pero crean que nos duele más a nosotros y a  los fanáticos de los años 80-90, que a todo su nuevo público patético, cargado de celulares, tenis de marca  y que pareciera que en la cabeza llevan encajada la  mismísima ballesta de Guillermo Tell…

Es triste constatar como los conciertos del artista han pasado de ser un punto de debate profundo y encuentro entre jóvenes y viejos (incluso confrontación con algunass autoridades), a convertirse en un punto de venta de Converses en contrabando, calcomanías de celulares y encuentros del club de amiguitos de PMM, Adriano DJ y sus acólitos  del consumo.

Siempre hemos defendido la tesis que un artista bien puede medirse por los públicos que lo acompañan, aunque esto no sea una conclusión probada en todos, en el caso de Varela creemos que sí.

Vienen a la memoria aquellos mágicos conciertos de fin de semana por el año 1996 en el “Karl Marx”, con un tablero de ajedrez como escenario, “Jaque Mate”. Un fin de semana donde ni la lluvia pudo impedir que el teatro de los grandes acontecimientos en Cuba estuviera abarrotado de fanáticos,  durante los días de presentación y que cantáramos todos a guitarra limpia “La política no cabe en la azucarera” con el  cierto “miedo” de aquellos años por ver la reacción de las fuerzas policiales en un teatro lleno de jóvenes y no ta jóvenes, con ganas de cantar verdades que aún continúan sucediendo en nuestra isla querida.

II

“No es el fin” presenta doce temas donde  a nuestro juicio se divisa evidente mecanicidad y oficio del artista en la gran mayoría de los títulos, algunos realmente caóticos por su simpleza que nos muestra a un Carlos Varela gastado por el tiempo. Repite demasiados códigos en sus canciones, abordados con mejor acierto en otros discos, convirtiendo su discurso artístico totalmente lineal y reiterativo. No todo es negativo, los arreglos musicales son validados desde un giro a los teclados y desde ellos una búsqueda de una sonoridad diferente en el artista, coqueteando con el Jazz, aunque el disco suele agotarse en el oído de solo escucharle una vez; algo poco común en la obra de un artista donde sus canciones eran himnos para muchos que seguimos respetando su obra pero no dejaremos de hacer críticas certeras en busca del rescate del autor.

Esperemos, a pesar de todo, que el disco cumpla su objetivo de mercado, pues entendemos que por lo sutil de su nuevo discurso, se colará sin problemas ni grandes reflexiones previas en la programación de las emisoras del país. Esperamos reencontrarnos con Varela, con la inteligencia de sus afilados textos, con esa rebeldía que imprime a sus canciones y que nos hace reflexionar y nos ayuda a ser críticos con lo que nos rodea y con lo que nos pertenece. Así aprendimos y por eso hoy tenemos que decir que en este su último trabajo nos ha faltado mucho de eso.

“No es el fin, muchacha no es el fin; al final al menos para ti. Si algo pudiera darte te diría, si tal vez pueda aliviarte te diría, no es el fin….”  El Taburete

Caricatura de Varela tomada del Blog de Varela

Eduardo Ramos el “sexto nombre” en concierto… Museo Nacional de Bellas Artes. 24 sábado. 7 pm

Posted in américa, arte, cuba, el Taburete, LaHabana, música, noticias, Opinión with tags , , , , , , , , , , , , on abril 24, 2010 by el taburete

El Taburete tuvo el privilegio en la tarde de hoy, de compartir  los últimos ensayos de lo que será el concierto de este sábado 24 del maestro de maestros Eduardo Ramos, en el “Museo Nacional de Bellas Artes” a las siete de la noche. Este reencuentro de Eduardo con la música viene de la mano de su nueva agrupación “Sexto Nombre”. Dicho nombre no es casual según el propio Eduardo, quien nos revelaba esta tarde de viernes que desde el primer concierto que se tiene referencia del Movimiento de la Nueva Trova a finales de la década del 60, tuvo una “suerte” de sexto nombre en las listas o presentaciones donde aparecían tantos grandes como: Silvio, Pablo, Noel, Vicente…y demás figuras del movimiento.

El que más tarde sería director musical del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, nos comenta que en este nuevo andar musical trata de reencontrarse con el pasado pero siempre con una mirada de futuro ampliando el abanico musical con nuevos temas escritos por el mismo. Lo acompañan ahora un grupo de jóvenes músicos  talentosos, entre los que se encuentran, Nora María Martínez (1era voz),  Alain Michel García (bajo eléctrico), Elías Fayat (Teclados), David Díaz (Guitarra eléctrica), Wismer Torres (Batería) y Jorge Valtuille (Percusión).

Esta presentación estará especialmente dedicada “A todos los que con gran devoción seguimos apoyando a la Revolución, a los cambios sin campañas mediáticas, a los que nos precedieron en esta lucha…”. El público que acuda a este encuentro podrá hacermemoria , pero también escuchar nuevas propuestas de Eduardo como: “Salida”, “Siempre te vas en las tardes”, “36 peldaños” “Calle 24”, “Su nombre es pueblo”, “Haití, la esperanza” o “Samba  Adivinanza”.

Sobre los invitados no queremos adelantar mucho, pero será una velada de lujo….podemos mencionar algunos nombres confirmados como Polito Ibáñez o Hernán Lopez-Nussa, pero no podemos decir nada más, solo que contará con una presentación muy especial que el propio Eduardo nos pidió no revelar su nombre para que la sorpresa sea desvelada sobre el escenario…

No queda más que convidarlos a todos para este conciertazo de lujo, una vez más en el Museo Nacional de Bellas Artes, puntual a las siete de la tarde. Ya se están vendiendo las entradas en la misma instalación.