Archivo para funky

el Rock´n Roll es una enfermedad que sana…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , , on enero 31, 2011 by el taburete

Irina Pino Rodríguez para El Taburete

Los domingos, para huir de el sabroso letargo que nos envuelve, nos vestimos de oscuro, basta una camisa o una chaqueta; un sencillo emblema de color negro, para hacernos de la etiqueta del rock and roll; o sea, rockear por cuatro horas en el Café Cantante del Teatro Nacional.

Allí parece no haber restricciones de edad o sexo. Los cuerpos se agitan con el ritmo trepidante de la música. Está la función de “Los Kents”, como grupo permanente, aquella copia en carbón de los “Beatles”, en los felices años sesenta; y también algunos invitados especiales hacen memorables actuaciones.

Los viejos rockeros han resurgido de las inquietantes cenizas del olvido para iniciar una propuesta tentadora para los fans de un género tan vapuleado otrora; mal llamado incitador de la violencia, el sexo y la droga (como algunos sordos, y miopes catalogaron a la legendaria

banda Led Zeppelín, y otras bandas exitosas), en una época donde la explosión de aquella corriente musical era una mezcla endiablada de otros géneros musicales, como el punk, el funky, el blues, el country, etc.

Ahora la historia se escribe de una forma más alentadora: hay un espacio para la gente que gusta de esa especie de hipnosis; entonces los chicos y los que pasan de los cuarenta, forman una marejada de brazos, piernas y cabezas, dejándose llevar como hermanados por una causa común que los conforta y los alimenta, en unos tiempos del cólera, y de otras guerras y muertes cotidianas.

Puede haber un acto tan simple como el conversar sobre la dolorosa muerte de Freddy Mercury, o la ruptura arbitraria de los muchachos de Liverpool…, en medio del humo de un cigarro, y un trago de ron.

Aquella legión sonríe como el flash de una cámara; tienen esa esencia

desconocida para descontrolarse en el buen sentido de la acción: bailar hasta que las piernas se vuelvan tan pesadas, y los cabellos húmedos pierdan el molde; y el perfume que nos abrace, solo sea el tibio sudor de los cuerpos enardecidos.

Y es así como la noche van entrando en cada uno de nosotros; y vuelve a ser deslumbrante, como las chapas del estribo que colocamos encima de un “pura sangre”. Somos los servidores, los esclavos, los amos del rock and roll. Los únicos dinosaurios sobrevivientes.

 

 

Kool and the Gang puso a bailar a La Habana…

Posted in américa, arte, cuba, danza, debate, el Taburete, espejos, Foto, hip hop, LaHabana, música, noticias, poprock with tags , , , , , , , , , , on diciembre 21, 2009 by el taburete


Más Fotos. Cubadebate / S.A. Reyes

Ooh, La, La, La, let`s go dancing… mañana Kool and the Gang en la Tribuna

Posted in américa, arte, cuba, danza, el Taburete, espejos, Jazz, LaHabana, música, Memorias, noticias, Opinión, poprock with tags , , , , , , , , , , on diciembre 19, 2009 by el taburete

Mucha es la expectación despertada entre el personal por el concierto único que la banda  estadounidense Kool and the Gang ofrecerá este domingo en la Tribuna Antiimperialista de La Habana, a las tres de la tarde. “Celebration”, “Ladies’ Night”, “Get Down On It” , “Joanna”, “let´s go dancing” o temas como Jungle Boogie, que volvió a poner de moda Tarantino incluyéndola en su película Pulp Fiction, resuenan de nuevo ahora en los reproductores de muchos habaneros y habaneras… el espíritu de una época de pantalones campana, pelos afro, onda retro y esos ritmos R&B, Funky, pop y disco invadirá mañana el malecón habanero en una cita que se espera memorable. Nosotros estaremos allí, gozando con la música con la que gozaron nuestros padres. Seguro que lo pasaremos bien!

Kool and the Gang !… Funky y Rythm & blues en La Habana

Posted in américa, arte, cuba, danza, hip hop, Jazz, LaHabana, música, poprock with tags , , , , , , , , on diciembre 3, 2009 by el taburete

La Habana.- En la bitácora de Kool and the Gang aparecen reservadas cinco fechas inminentes bajo un apartado: Cuba. Del viernes 18 al martes 22 de diciembre, la legendaria banda norteamericana prevé trasladarse a La Habana para reeditar los éxitos que marcaron a una generación de cubanos para quienes piezas como Celebration o Let’s go dancin’ —esta con su pegajoso estribillo “Oh la la la”— entraron en la banda sonora de sus vidas.

Según fuentes consultadas en la Dirección de Promoción del Instituto Cubano de la Música, de momento habrá una presentación única, el lunes 21 a las 9:00 p.m. en la Tribuna Antimperialista José Martí.

Este salto a la isla responde a un deseo largamente acariciado por el líder de la agrupación, Robert “Kool” Bell y coincide con una especie de tercer aire en la trayectoria de una formación que contribuyó de manera decisiva a la internacionalización del funky y el rythm & blues en los años ochenta del pasado siglo.

El primer gran momento llegó nueve años después de su fundación, cuando con el disco Wild & Peaceful (1973) causó furor entre los amantes del R&B con temas exultantes como Jungle Boogie Hollywood Swinging.

A lo largo de ese decenio se adjudicaron otros éxitos, entre los que se cuentan los álbumes Lights of WorldsOpen Sesamo, este último favorecido por la inclusión de su tema titular en la película Fiebre del sábado por la noche. Hasta que en los ochenta aseguraron su permanencia en el imaginario de la música popular norteamericana con la entrada al grupo del vocalista JT (James Taylor). Fueron los tiempos de JoannaCherish y la muy difundidaCelebration.

Venidos a menos a fines de los ochenta tuvieron la suerte de que al borde del nuevo milenio la industria del entretenimiento pusiera de moda los ritos nostálgicos. Para Kool and the Gang llegaba entonces una bocanada de aire fresco. Quentin Tarantino recordaba al grupo desde la pantalla en Pulp Fiction.

Instalados en el siglo XXI, los miembros de la agrupación disfrutan del encanto de saberse clásicos tanto en el terreno del funky como en el del R&B. Se les toma como referencia ineludible. Quizá por ello es que recuerden al público durante sus presentaciones que sus orígenes están en el virtuosismo que aprendieron de los maestros del blues.