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Santiago Alba Rico: Se ha perdido la oportunidad de establecer contactos con el mundo árabe rebelde…

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Al son del Punk… la otra música cubana

Posted in américa, arte, cortos, cuba, el Taburete, espejos, LaHabana, música, Opinión, relato with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on octubre 21, 2010 by el taburete

 

Texto y Fotos : JOSU TRUEBA

tomado de ZAZPIKA revista dominical del diario GARA

 

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de ahí afuera… Propaganda armada

Posted in américa, arte, ¡qué Arte!, cuba, debate, Euskalherria, internet, LaHabana, Memorias, noticias, Opinión with tags , , , , , , on septiembre 15, 2010 by el taburete

Nueve cabezas de turco pasarán cinco días incomunicadas y serán encerradas para satisfacer las necesidades propagandísticas de un Gobierno acorralado

Análisis | Iñaki IRIONDO tomado de GARA.net

Mejor hubiera sido equivocarse, pero la mentalidad represiva es predecible y el pasado jueves quedó escrita en estas páginas la posibilidad de una próxima redada. Aquí está. Nueve independentistas que no se escondían. El Gobierno español juega con las vidas de las personas de manera cruel. Para él no son más que fichas de un tablero macabro.

Sin ni siquiera esbozar cuáles pudieran ser los delitos cometidos por los independentistas vascos detenidos ayer, el ministro español de lo que llaman Justicia, Francisco Caamaño, se apresuraba a asegurar que los arrestos demuestran que «en la lucha contra el terrorismo y la violencia no ha cambiado nada en absoluto, en contra de lo que algunos se empeñan a diario en reafirmar». El mismo mensaje fue después replicado por otros portavoces institucionales y políticos, y por sus altavoces periodísticos.

Decenas de guardias civiles conformaron los comandos desplegados sobre el terreno para una espectacular operación de propaganda armada cuyo fin es demostrar que el Gobierno de Zapatero es más duro que Harry el sucio; y que los sectores más alucinados de la ultraderecha que hablan de negociaciones están equivocados, puesto que las prácticas de Rubalcaba no tienen nada que envidiar a las de Mayor Oreja.

Por eso en estas operaciones los agentes uniformados no se acompañan de abogados que puedan asistir a los detenidos, sino de cámaras de televisión y fotógrafos que pongan imágenes al sonido que dicta el Ministerio de Interior.

Nueve cabezas de turco pasarán cinco días incomunicadas (esperemos que sólo sea eso y no se les apliquen técnicas internacionalmente denunciadas) y después irán a la cárcel (ya han sido condenadas en la plaza pública) para satisfacer las necesidades propagandísticas de un Ejecutivo acorralado.

¿Quién utiliza aquí la violencia con fines políticos?

El Gobierno vio satisfechos sus deseos y muchos informativos abrieron destacando un «nuevo golpe a ETA» a través de la «desarticulación» de Ekin, «columna vertebral» de la izquierda abertzale. Sin embargo, nadie detalló cuáles eran los delitos cometidos por estas personas. La simple mención de su supuesta pertenencia a Ekin parece justificar para políticos y periodistas que la Guardia Civil reviente de noche las puertas de sus domicilios, registre sus pertenencias y se los lleve en volandas hacia sus particulares calvarios.

Hace tiempo que en Euskal Herria se vive en una situación de estado de excepción, donde los derechos civiles y políticos están en suspenso -como se comprobó con las manifestaciones del pasado fin de semana- y donde los fundamentos de la justicia occidental (presunción de inocencia, acusación individualizadas, seguridad jurídica, derecho a la defensa, imposibilidad de causas generales) sólo están para ocupar espacio en los manuales.

Muchos de los detenidos y detenidas han desarrollado una actividad pública en el movimiento euskaltzale, en el feminista, en el juvenil… y han dado la cara públicamente por ello. Su militancia independentista es sobradamente conocida y notoria. Poco ha tenido que buscar Interior para encontrarlos, pues no vivían en la clandestinidad. Todo lo demás es simple verborrea justificatoria.

Si estos fueran, como dice Rubalcaba, los que desde la sombra «dirigían e instrumentalizaban a la izquierda abertzale», ¡chapeau por ellos!, pues a ellos habrá que agradecer la ilusionante apuesta por el uso exclusivo de vías políticas y pacíficas. Si, por contra, como nos dirán también, fueran de «los duros» que se resistían al cambio de estrategia, entonces se ha comprobado que no tenían tanto mando en plaza como pretende el Ministerio. Con cualquiera de estas dos excusas, su detención es injustificable y constituye un abuso.

Frente a la propaganda de que estas detenciones demuestran que el alto el fuego de ETA no influye al Estado, cabe asegurar que sin el comunicado del día 5 esta operación no se habría ordenado. A cada paso adelante de la izquierda abertzale, están intentando reventarlo de la misma manera. El 14 de noviembre de 2009 se hizo pública la Declaración de Altsasu y el 24 el juez Fernando Grande Marlaska mandó arrestar a 34 jóvenes independentistas. Y diez días después del Aberri Eguna de unidad abertzale, el mismo juez firmó otra redada, que incluía a tres abogados. En esas fechas, por cierto, la izquierda abertzale estaba ultimando un documento decisivo, en el que instó a ETA y al Gobierno español a responder de forma constructiva a la Declaración de Bruselas.

Por lo tanto, parece certificarse que este tipo de operaciones, firmadas casualmente siempre por el mismo juez, tienen la intencionalidad añadida de tratar de sembrar contradicciones en el seno de la izquierda abertzale y, quizá también, entre ésta y otros aliados. Pero lo único que van a conseguir a estas alturas es hacer sufrir a los detenidos y sus allegados.

Cuba deberá decidir sin injerencias…

Posted in américa, debate, el Taburete, espejos, Euskalherria, Memorias, Opinión with tags , , , , , , on julio 14, 2010 by el taburete

gara editorial 14 de Julio de 2010

Ayer llegaron a Madrid los siete primeros disidentes cubanos excarcelados por el Gobierno de la isla tras las conversaciones mantenidas por el Gobierno de La Habana con la Iglesia católica. Se deshacía así el primer lazo de un fuerte nudo creado en torno a un colectivo de 52 encarcelados -condenados por trabajar para EEUU, no conviene olvidarlo- cuya situación se había convertido en el ariete utilizado por Washington y los gobiernos europeos, con el apoyo de los principales grupos internacionales de comunicación, para tratar de desestabilizar al Ejecutivo de Raúl Castro.

Durante años y lejos de aflojarse, el nudo fue apretándose merced a, por un lado, el incremento de la violenta presión externa y, por el otro, a la firme determinación del Gobierno cubano de no ceder a un chantaje ilegítimo. En este contexto se produjo la muerte en el curso de una huelga de hambre de Orlando Zapata, un preso que se había sumado a la estrategia de protestas del colectivo encarcelado. Este hecho, sumado al ayuno pretendidamente «a muerte» de Guillermo Fariñas, planteaba un reto al Gobierno revolucionario. Ese mismo Gobierno ha dado, otra vez, muestras de su disposición al diálogo y de su responsabilidad, al abrirse a la mediación de la Iglesia católica y a una solución satisfactoria en términos humanitarios. Un movimiento en el tablero que ha tenido la indiscutible virtud de descorrer las cortinas de la manipulación y despojar de falsos argumentos a quienes, desde dentro pero sobre todo desde fuera de la isla, insisten en apostar por la presión y la criminalización en un intento de negar el futuro a Cuba forzando su regreso al pasado.

Es la sociedad cubana la que tiene ante sí el reto de decidir su porvenir, pero ha de hacerlo con plena soberanía, sin injerencias externas y contando con la participación de todos sus ciudadanos. Incluso los disidentes, pero con su peso real y no sobredimensionado por la la lente distorsionada de la propaganda mediática internacional.

este diario huele a púbico…

Posted in américa, ¡qué Arte!, censura, cuba, debate, el Taburete, espejos, Euskalherria, Memorias, Opinión, relato with tags , , , , , , , , on abril 30, 2010 by el taburete

por Carlos Tena en Kaosenlared

Ya he tenido más de una discusión amistosa sobre la manía de seguir leyendo Público, y pagando, claro, a un colectivo que vende una publicación bastante tendenciosa hacia la derecha de la izquierda, pero que adjunta buenas películas o libros de valor indiscutible, porque los empresarios que decidieron (en nombre de un Consejo de Administración en la sombra, que actuaba con y para Prisa), el lanzamiento de un nuevo diario madrileño, lo hicieron pensando en los miles de lectores defraudados por ese nuevo Alcázarque es El País, periódico preferido, como ya es notorio, por los fans habituales del PP-PSOE, miopes de IU, liberales de la Fundación Francisco Franco, miembros de asociaciones clasistas como Colegas, carcamales de Manos Limpias, latinos racistas del Tea Party y numerarios de la secta Opus Dei, además de otras gentes de plumaje variopinto.

Hace unos días, los mentores de eso que se dio en llamar Público, ofrecido bajo el sofisma, no declarado, de un nuevo talante para una sociedad moderna, vetaron la inserción de un cartel, pagado de antemano como publicidad, sobre la exitosa manifestación contra el acoso mediático al sistema político cubano, ofreciendo como explicación un fallo técnico, para mayor escarnio de su equipo directivo, en particular, y colaboradores, trabajadores, y lectores en general. Una censura que se viene aplicando en todos los medios de comunicación, tan libres, grandes y únicos del régimen español.

Público salió al mercado en medio de un más que sonoro petardeo ideológico-periodístico, ya que en sus páginas, se nos decía, podríamos darnos el gustazo de elegir un insólito menú literario, en el que no faltarían los comentarios bien cocinados por el rebelde periodista Pascual Serrano, los horneados bajo la lupa del no menos combativo matemático y escritor Carlo Frabetti, o guisados con el inmejorable estilo del sociólogo y economista Vicenç Navarro, amén de algunas editoriales escritas por personalidades de indiscutible prestigio intelectual (Carlos Taibo, sobre todos ellos), las siempre divertidas y sagaces críticas literarias de Rafael Reig, las crónicas de corresponsales de honestidad y valentía demostradas, como Antonio Albiñana (destacado en Colombia), comentarios de actualidad firmados por el novelista Isaac Rosa, etc. Aquello duró menos que la sobriedad del Rey en una noche de francachela.

La ironía, la perspicacia, la objetividad y el rigor informativo se fueron al garete. Toda aquel espejismo fue barrido de inmediato, cuando los responsables económicos y censores habituales levantaron de la dirección al entonces recién nombrado Ignacio Escolar, honesto colega que ha tenido que conformarse con un hueco en la última página del diario, cuando defenestraron a Reig, en una de los más viscosos casos de censura habidos en los últimos años, o cuando, poniendo la guinda al pastel, redujeron la plantilla en noviembre de 2009, que supuso la expulsión de dieciséis trabajadores de diferentes sectores.

De nuevo se engañaba a quienes creyeron estar frente a un nuevo y fresco disfrute público, que además sólo costaba la mitad de precio de otras publicaciones (que únicamente deparan sufrimientos o despistes al cliente del kiosko), o sea, medio euro, pero aquel placer, que fuera flor de un día, mermó en calidad y dobló su precio, con lo que el orgasmo del comprador entusiasta de los primeros días, descendió en intensidad y brío, o sea, no se alcanzaba el clímax ni por asomo.

La eyaculación fue entonces propiedad de aquellos estafadores que hoy siguen dando gato por liebre, en un patético esfuerzo por vender 40 mil ejemplares o más, pero lo malo no es eso, sino que honestos y probados intelectuales, militantes comunistas, anticapitalistas y otros miembros de ideología lejana al partido único PPSOE, siguen metiendo un euro en la ranura púbica del diario en cuestión, mientras su bolsillo parece sospechosamente semivacío cuando la causa no debe ser el mantener viva una publicación en coma ideológico, sino otras de mayor compromiso y enjundia política, que están en mente de todos los visitantes de Kaos.

Resumiendo, los mentores del diario en cuestión siguen ofreciendo su exitoso truco para un público inquieto, pero conformista, ávido de críticas y opiniones que no suenen adejá vu, sabiendo que su espectro de lectores no acostumbra a tragarse las diarias mentiras y manipulaciones de los homólogos de la prensa diaria.

Sin embargo, hay una solución para terminar con la actual estafa que encarna el diario Público, que pocos ciudadanos que no sean residentes en el País vasco pueden satisfacer, y es pasarse a GARA, adquisición que en este país, cuyo régimen monárquico-bananero dice respetar la libertad de expresión, puede llevarle al quiosquero al hospital y a un trabajador a la calle. Y no me hagan pucheros, por favor.

Público se quitó hace ya tiempo su primer disfraz, un periódico ni siquiera de izquierda blanda, que hiede a PSOE por las axilas, por los pies, cuya caspa cae en forma de catarata hasta el pubis,  dejando con las ganas de una inocente escalada a los amantes de lMonte de Venus (gracias siempre, Georges Brassens), yo incluido.

O sea, un diario parecido al Coño de la Bernarda, y que me perdone la de Utrera.

Cuba: debates, realidades y conciertos…

Posted in américa, cuba, debate, el Taburete, espejos, LaHabana, Opinión with tags , , , , , on octubre 28, 2009 by el taburete

 

ilustracion

Las transformaciones en la estructura económica y en la cadena de distribución social aparecen en estos momentos como procesos de bajo perfil informativo, difíciles de entender fuera de Cuba. Pero pese a los silencios interesados de una parte importante de los medios internacionales, los «cambios sin ruido» van marcando determinadas pautas internas a tener en cuenta. Es el caso de la eliminación progresiva del almuerzo para los trabajadores ofertado en los comedores de ministerios y determinados centros estatales, que venía acompañado a veces del desvío de productos alimenticios que han abastecido un rentable mercado negro. La nueva medida se completa con el pago diario de 15 pesos cubanos a cada trabajador, lo que supone un aumento real de entre el 50 y el 100% en el sueldo.

Esta decisión es aún experimental y limitada pero, según medios oficiales, de ser ampliada a todo el país supondría un ahorro en importaciones de alimentos subvencionados de casi 350 millones de dólares. Complementando esta línea de actuación, desde hace semanas se discute sobre las consecuencias de la eliminación de la libreta de abastecimientos, apuntando de manera evidente a la superación de una distribución igualitaria (en una sociedad marcadamente desigual como la de la Cuba de 2009) de la canasta básica. A pesar de que una medida como la apuntada posibilitaría una política social focalizada y reforzada hacia sectores determinados (jubilados, estratos con menos recursos, consumo social en educación y salud pública…) y podría elevar la cifra de ahorro en concepto de «importaciones-subvenciones» hasta los 1.000 millones de dólares anuales, las dudas respecto a cómo atenuar las consecuencias negativas siguen estando muy presentes en buena parte de la población partidaria y sostén de la propia Revolución: ¿Cómo se consigue no dejar desprotegidos a los sectores más vulnerables? ¿Cuál debe ser el mecanismo sustitutivo de una canasta básica en una realidad de salarios claramente insuficientes…?

Siguiendo en el ámbito económico y estructural, las recientes transformaciones en el campo cubano y las entregas masivas en usufructo de tierras ociosas han comenzado a dar sus frutos mediante un visible aumento de la producción de diversos alimentos. Sin embargo, la televisión y la prensa nacional dedican amplios reportajes a denunciar cómo toneladas de productos agrícolas de alta demanda se acumulan y se pudren en los centros de acopio. Una penosa realidad ante la que el aparato burocrático es incapaz de implementar un sistema eficiente de distribución, mientras los precios minoristas de estos mismos productos siguen siendo excesivamente altos para la ciudadanía.

El caso de las producciones agrícolas revela la existencia de barreras invisibles que obstaculizan la voluntad de mejora y eficiencia. Transformar una parte sin afectar el todo aparece a estas alturas como una tarea sumamente difícil que atenta directamente contra intereses creados.

Pero a los obstáculos pasivos contra cualquier cambio económico que tienda a la racionalidad, la eficiencia y el sentido común hay que añadir el peso innegable de un «enemigo interno» realmente peculiar: hablamos de una mentalidad administrativa dirigista y vertical que funciona como inercia social. Otro buen ejemplo de este «mecanismo» se puede encontrar en el nuevo curso escolar. Si bien es inequívoca la firme voluntad institucional de mantener la educación al alcance de todos, sin ningún tipo de excepción, la realidad es que los cambios educativos parecen haber olvidado dos factores educativos esenciales como son los padres y los propios alumnos. De esta forma, el sistema educativo muestra en la práctica manifiestos niveles de improvisación, fuertes desajustes y múltiples descontentos.

La obligada lectura de estos fenómenos lleva a una conclusión cada día más inaplazable: gobernar y dirigir sólo mediante decretos, regulaciones y voluntad política no responde a la realidad de la Cuba de hoy. La Revolución se encuentra ante el reto de implementar de manera permanente la participación social y el debate colectivo para consensuar cambios, proyectos y planes de actuación, con el fin de que el respaldo, la comprensión y el apoyo expreso de una mayoría de la población, hagan posible cualquier trasformación.

Pero si de debates hablamos, sin duda el más estratégico y fundamental resulta en estos momentos el iniciado a partir de la intervención del presidente Raúl Castro en la última Asamblea Nacional (1-8-09), que debe culminar con la realización del próximo congreso del Partido Comunista de Cuba. A dos años de la anterior convocatoria abierta para discutir el futuro y los necesarios cambios del socialismo cubano, que concluyó con la recopilación de problemas y soluciones sin la puesta en práctica de medidas significativas, una parte importante de los sectores revolucionarios parece desmotivada y escéptica respecto a la posibilidad real de que la Revolución sea capaz de transformarse a sí misma (característica histórica de la dinámica fraguada a lo largo de cincuenta años e impulsada por el propio Fidel).

Las convocatorias realizadas hasta el momento muestran una relativa participación activa tanto en las reuniones de las células del PCC -núcleos del Partido-, como en las realizadas a nivel sindical, pero muy poca motivación en las convocadas a nivel de barrios. Sin duda, no son buenas señales para iniciar una discusión y un debate que se presentan como esenciales para el futuro inmediato de Cuba. Este proceso, sin embargo, apenas ha comenzado, y es de suponer que, dada su trascendencia, la búsqueda de una activa participación e implicación social se convierta en un objetivo prioritario en las próximas semanas.

Este «debate mayor» no se circunscribe sólo al ámbito del partido. También otras organizaciones de masas como la Unión de Juventudes Comunistas (UJC) preparan en estos días su Congreso Nacional, síntoma de la necesidad de articular a todos los niveles sociales un discurso y líneas de actuación adecuadas a la nueva realidad que vive la Cuba de esta primera década del siglo XXI.

Mientras, la política de la nueva administración norteamericana hacia Cuba mantiene una línea de continuidad. Barack Obama acaba de prorrogar por un año los principales instrumentos del bloqueo. Las medidas anunciadas por el propio presidente de EEUU tendentes a eliminar las restricciones de viajes y el envío de remesas familiares aún esperan su puesta en práctica, al tiempo que se siguen aplicando fuertes sanciones económicas y presiones a las empresas que comercian con la isla. En la contrabalanza, los «contactos directos» se limitan a reuniones bilaterales «satisfactorias» para normalizar los envíos postales o la concesión limitada de visas a personalidades de la cultura cubana.

Buena muestra de los obstáculos reales a cualquier cambio en las relaciones Estados Unidos-Cuba ha sido la celebración de un Festival de música internacional en La Habana, convocado por el cantante colombiano Juanes, el pasado 20 de noviembre con el lema «Paz sin fronteras». Centenares de miles de cubanos y cubanas de todas las edades pudieron disfrutar de él totalmente ajenos a campañas, amenazas, fobias e insultos auspiciados principalmente entre los sectores más beligerantes de la comunidad cubano-norteamericana. Un nuevo intento por parte del poderoso y ultra-reaccionario lobby de Miami de monopolizar en la práctica la opinión de una comunidad que sobrepasa el millón de personas.

Pero si este primer concierto pudo celebrarse exitosamente, las «reacciones» parecen haber surtido efecto. El pasado primero de octubre se conocía la negativa del Departamento del Tesoro de Estados Unidos a autorizar el viaje que 150 patrocinadores y promotores de la Orquesta Filarmónica de Nueva York debían a realizar a Cuba para preparar varias actuaciones de la afamada orquesta en La Habana. Los conciertos, finalmente, han sido suspendidos.

Para completar el cuadro de esta curiosa «diplomacia musical», hay que dejar constancia de las dos recientes actuaciones multitudinarias del siempre comprometido Manu Chao, que ha dado una tonalidad nada «blanca» a sus presentaciones, con referencias expresas y claras a la entrañable figura del Che Guevara y al significado político de la Revolución cubana, que sigue siendo, a pesar de sus disyuntivas internas actuales, referencia en América Latina y en buena parte del mundo.

Finalmente, en medio del debate revolucionario, las complejas realidades internas y la continuidad de la política de EEUU, la reciente muerte a los 78 años y por causas naturales del comandante Juan Almeida, héroe y figura insigne de la lucha guerrillera y del proceso revolucionario vuelve a recordarnos a todos que el natural relevo generacional y la actualización del proyecto social, económico y político de la Revolución tiene plazos cercanos en el tiempo y retos urgentes que afrontar. Mientras tanto el reloj, como en aquellos boleros que tanto le gustaban a Almeida, sigue marcando las horas sin detener su camino.

artículo de JOSEBA MACIAS Y JOSÉ MIGUEL ARRUGAETA, sociologo e historiador, tomado de Gara.net