Archivo para Gerardo Hernandez

Reposarán en Cuba cenizas de reverendo estadounidense Lucius Walker…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , , on junio 18, 2011 by el taburete
Lucius Walker en Seattle, 1999. Foto: Bill Hackwell

La Habana, 17 jun (PL) Las cenizas del reverendo estadounidense Lucius Walker, impulsor de las Caravanas de Pastores por la Paz, reposarán en Cuba, anunció hoy Kenia Serrano, presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Serrano explicó que los restos del líder de ese movimiento norteamericano de amistad y contra el bloqueo a Cuba se depositarán, cumpliendo la voluntad del difunto, el próximo 30 de julio en un parque capitalino.

La ceremonia contará con la presencia de los integrantes de la XXII Caravana de Pastores por la Paz.

Lucius Walker es recordado aquí por su tenaz lucha contra el bloqueo económico al cual es sometida Cuba por el gobierno norteamericano desde hace casi medio siglo.

Su trabajo pacifista sobresalió en la lucha por la libertad de cinco antiterroristas cubanos presos desde 1998 en Estados Unidos.

Fernando González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y René González cumplen duras condenas en ese país por advertir de actos violentos contra Cuba fraguados por grupos terroristas con base en la Florida.

Lucius Walker impulsó 21 Caravanas de Amistad desde 1992 hasta su muerte en septiembre de 2010, para llevar a Cuba asistencia humanitaria y medicinas en camiones escolares amarillos, sin pedir autorización ni licencia a las autoridades.

El objetivo de tal iniciativa fue romper el cerco estadounidense contra la nación antillana, el cual consideró de inmoral.

Una tarja para recordar a este gran amigo del pueblo cubano será develada en la Tribuna Antiimperialista José Martí en el Malecón habanero.

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Otra visita a Gerardo Hernández…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , on octubre 28, 2010 by el taburete

Por Danny Glover y Saul Landau, tomado de Progreso Semanal

Estábamos sentados en el salón de espera con otras ocho personas, todas negras o latinas, mientras las autoridades de la cárcel supuestamente “contaban” a los prisioneros. Hora y media después pasamos por la máquina “de revisión” mientras examinaban nuestros zapatos con rayos X –¿el aeropuerto se ha mudado a la cárcel o será al revés? Un guarda nos puso un cuño invisible en la muñeca; una pesada puerta metálica se abrió electrónicamente y entramos a otra sala donde un guarda nos escaneó el cuño invisible con una máquina portátil de ciencia ficción. Otro enorme portal se abrió como por arte de magia y un guarda nos ladró la orden de esperar en el pasillo al aire libre, entre la entrada del edificio y la sala de visitas de la prisión.

Entramos la sala de visitas bien iluminada –nada de pasar secretos o contrabando— y un guarda señaló una de las muchas pequeñas y baratas mesas de plástico con tres sillas del mismo material –en medio de otras piezas plásticas del salón. Reclusos y familiares conversaban. Nosotros esperábamos. Diez minutos después, apareció Gerardo Hernández. Abrazó a Danny y le dio las gracias por hacer el video de YouTube (no dejen de verlo) que explica el caso de los Cinco de Cuba.

Luego abrazó a Saul, quien le dijo que acababa de regresar de Cuba y le traía saludos de gente que lo conoce.

“¿Cómo está respondiendo la gente a las nuevas reformas?”, quería saber, en referencia a los cambios económicos –reapertura de parte del sector privado que se cerró con la “ofensiva revolucionaria” de 1968 y reabierto parcialmente a mediados de la década de 1990, y del despido masivo (500 000) de trabajadores estatales “superfluos”, como les llamó Raúl Castro.

Saul le informó que la gente parecía ansiosa, pero que también estaba asimilando la nueva realidad. Gerardo asentía. “Era necesario”, opinó.

Había leído los periódicos y visto las noticias relacionadas con las elecciones de la semana próxima. “¿Perderán los demócratas una cámara o las dos?”, preguntó.

Nosotros no sabíamos. Danny y Saul habían estado viendo CNN en la sala de espera del aeropuerto antes de abordar el avión rumbo al sur de California y escucharon a Wolf Blitzer y al otro “conductor” de CNN que competían por las medallas de hablar rápido y no decir nada. Comentamos la manera en que las noticias por cable necesitan crear un conflicto (¿noticias?) las 24 horas del día como una transfusión salvadora de sangre. Si no existe un tema, crearlo. Pero surgen las crisis. A veces a Lindsay Lohan y a  Wynona Rider no los atrapan consumiendo drogas o robando en una tienda y CNN tiene que crear un conflicto entre ex oficiales militares gays y miembros del personal de Obama, a consecuencia de “No Preguntar, No Decir”. Eso era parte de la “cobertura electoral” de CNN.

Las autoridades carcelarias le niegan a Gerardo acceso al correo electrónico o a computadoras, a pesar de que asesinos y violadores condenados no tienen esas restricciones. Él habla con su esposa por teléfono. “Imagínense, ni siquiera puedo enviarle un correo electrónico”.  Se echó a reír sardónicamente.

Gerardo tampoco puede enviar correos electrónicos a su abogado, quien recientemente presentó una nueva apelación basada en documentos del gobierno que muestran pagos hechos a periodistas del área de Miami que escribieron artículos destinados a empeorar el “dominante prejuicio de la comunidad”, de manera que el juicio en Miami se convirtiera en un lugar imposible para que Gerardo y sus cuatro compañeros recibieran un proceso justo.

Un periodista residente en Miami, Pablo Alfonso, recibió $58 000 dólares durante el período de detención y juicio de Los Cinco, pero solo escribió 16 artículos dañinos (mientras trabajaba para El Nuevo Herald, el más importante diario en español de Miami). Otros periodistas pagados por el gobierno realizaron programas negativos de radio y TV acerca de los cinco hombres que habían admitido que su misión incluía el espionaje –pero no al gobierno de EE.UU. Gerardo explicó que la Inteligencia cubana envió a los hombres a Miami para penetrar los grupos violentos del exilio que había plantado más de una docena de bombas en un año (1997) en lugares turísticos cubanos.

El FBI no arrestó a los terroristas, sino que arrestó a las mismas personas que habían suministrado al Buró la evidencia de actividades terroristas con sede en el Sur de la Florida.

En mayo de 2005, una Comisión de Derechos Humanos de la ONU llegó a la conclusión de que el juicio original “no tuvo lugar en el clima de objetividad e imparcialidad” requerido para juicios justos. El informe de la Comisión exigía un nuevo proceso.

El Tribunal Supremo de EE.UU. rechazó una apelación previa de los Cinco. Pero ahora, además del soborno a periodistas, el abogado defensor Leonard Weinglass ha descubierto que la fiscalía “ocultó evidencia que hubiera demostrado la inocencia (de Gerardo)”. Es más, dice Weinglass, el gobierno no reveló “imágenes de satélite que hubieran demostrado que el derribo de aviones del 24 de febrero de 1996 ocurrió en el espacio aéreo cubano, y no en el espacio aéreo internacional. La agencia clave del gobierno de Estados Unidos que tiene bajo su custodia los datos de satélite, hasta ahora se ha negado a admitir o negar que posee tales datos”.

Ese día, tres aviones de Hermanos al Rescate violaron el espacio aéreo cubano después de recibir múltiples advertencias de que no lo hicieran. MIGs cubanos derribaron a dos de los aviones, en los que murieron los pilotos y copilotos. Este hecho, razona Weinglass, hubiera dado a los Cinco y a los pilotos de los MIGs, una clara defensa contra la acusación de conspiración para cometer asesinato. (Entrevista radial a Bernie Dwyer,

http://www.thecuban5.org/BDInterview.html).

Irónicamente, el gobierno nunca probó el vínculo de Gerardo con el derribo de los aviones. Presentaron una comunicación felicitándolo por su papel en “la operación”. Pero, explicó Gerardo, “la operación” se refería a que ayudó a otro agente a salir del país, no al derribo. “Ellos tenían otros documentos que no mostraron a la defensa y que hubieran demostrado que yo no sabía nada de los hechos de aquel día”. Weinglass incluyó esto en su nueva apelación.

Gerardo le preguntó a Danny acerca de cuándo conoció a su esposa Adriana en París. Danny le contó del emocionante encuentro y el rostro de Gerardo se iluminó.

Un recluso nos sacó una foto a los tres. Nos despedimos. Gerardo nos hizo con el puño el saludo de “mantener la fe”. Agitamos la mano, nos fuimos y comenzamos nuestro viaje en auto hacia el sur, al aeropuerto de Ontario. En el camino pasamos decenas de casas vacías sin vender en Victorsville y los interminables anuncios de cadenas de tiendas y  restaurantes.

“Vaya”, dijo Danny mientras conducía, ·este hombre es un ejemplo”.

Saul asentó. Valía bien la pena el viaje de ida y vuelta, el rollo del aeropuerto, el auto alquilado y la espera en la prisión –toda la fealdad—para ver cuántos recursos internos puede emplear un hombre para mantener en alto su espíritu y utilizarlos para servir de ejemplo a otros.

Danny Glover es un activista y actor. Saul Landau es cineasta y escritor.

Agradecen a artistas norteamericanos solidaridad con los Cinco…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , , , , , , , on septiembre 22, 2010 by el taburete

Artistas e intelectuales cubanos reunidos en esta capital reiteraron su respaldo a Los Cinco cubanos prisioneros políticos en Estados Unidos, y llamaron a preservar la paz en el mundo. En la ocasión fue remitido un mensaje de agradecimiento a artistas norteamericanos, fundamentalmente cineastas, por la carta que, pidiendo la libertad de esos héroes, enviaron al presidente de EE.UU. Barack Obama.

Estamos convencidos que esa carta que contribuyó a romper el silencio y dar a conocer la verdad sobre esta noble causa, expresó Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Como expresa ese mensaje, los Cinco no cometieron ningún crimen contra Estados Unidos, añadió.

La legendaria bailarina Alicia Alonso expresó por su parte: es nuestra vida la que estamos defendiendo, tenemos que unirnos.  Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, y Abel Prieto, ministro de cultura se encontraban entre los presentes, informó la televisión local.

ALICIA INVITÓ A OBAMA A VISITAR LA HABANA

Alicia Alonso invitó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a viajar a Cuba en octubre próximo con su familia para asistir al Festival Internacional de Ballet de La Habana que ella preside.

“Quiero invitar al presidente de los Estados Unidos a venir a Cuba al Festival de Ballet junto a su esposa e hijas a ver la belleza del arte, el amor y la vida”, manifestó Alonso, en inglés.

La edición 22 del Festival de Ballet de La Habana -del 28 de octubre al 7 de noviembre próximos- tendrá como plato fuerte el regreso del American Ballet Theatre (ABT) a Cuba tras 50 años, y la presencia del New York City Ballet (antiguo Ballet Caravan), donde Alonso inició su carrera como bailarina clásica en Estados Unidos.

Alicia Alonso agradeció además a un grupo de cineastas y artistas estadounidenses, entre los que figuran Oliver Stone, Michael Moore, Danny Glover, Susan Sarandon, Benicio del Toro, Sean Penn, Bonnie Raitt y Ry Cooder, que se sumaran a la iniciativa de enviar una carta al presidente Obama pidiendo la liberación de los cubanos.

“Es maravilloso como este grupo de gente intelectual noble han escrito esa carta y tenido la valentía de darla a conocer y mandarsela al presidente de EE.UU.”, señaló Alonso que en junio pasado recibió un homenaje del ABT, en Nueva York, por sus 90 años, que cumplirá en diciembre.

En el acto, amenizado por músicos y en el fue desvelado un mural dedicado a la paz, también intervino el presidente del Parlamento de la isla, Ricardo Alarcón, quien saludó “con gratitud el noble gesto de quienes representan lo mejor de un pueblo que siempre será nuestro hermano”.

Los cubanos Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero fueron condenados en 2001 por un tribunal en Miami a penas de prisión que van de 15 años a doble cadena perpetua.

(Con información de EFE y la AIN visto en cubadebate) Sigue leyendo

Carta a Obama de actores y artistas norteamericanos…

Posted in américa, arte, cine, cuba, debate, LaHabana with tags , , , , , , , , on septiembre 19, 2010 by el taburete

Presidente Barack Obama
Casa Blanca
1600 Pennsylvania Avenue
Washington, DC 20500-0004

Estimado Presidente Obama,

Nosotros, los que suscribimos esta carta, actores y artistas estadounidenses le pedimos que revise el caso de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, Antonio Guerrero y Fernando González, internacionalmente conocidos como los “Cinco Cubanos”, y que les conceda su inmediata libertad.

Estamos sumamente consternados de que los Cinco Cubanos, quienes no cometieron ningún crimen contra los EEUU ni tampoco significaron una amenaza a la seguridad nacional de este país, llevan 12 años presos. Los Cinco monitoreaban las actividades de grupos violentos de exiliados cubanos en Miami, actividades que han resultado en la muerte de miles de cubanos. Ellos simplemente estaban protegiendo a su país contra futuros actos de terrorismo.

Presidente Obama, imagínese que ese terrorismo hubiese sido dirigido contra los Estados Unidos. Nos preguntamos ¿qué hubiese sucedido si antes del 11 de septiembre un puñado de americanos hubiese infiltrado a los grupos criminales para alertar a los Estados Unidos de ese inminente ataque? ¿Estaríamos como ahora difamándolos por sus acciones?

Nuestro gobierno es responsable de actuar con doble rasero. Mientras los Cinco Cubanos permanecen en prisiones federales, hay verdaderos terroristas –como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, quienes dirigieron la explosión de un avión cubano donde murieron 73 personas – disfrutando de refugio e impunidad en los EEUU.

Estimado Presidente Obama, en el décimo segundo aniversario del arresto de los Cinco Cubanos, apelamos a su sentido de justicia y respetuosamente le pedimos que después de haber revisado los hechos de este caso y tomar en consideración el largo tiempo que estos hombres han pasado en prisión, le otorgue a los Cinco Cubanos una Clemencia Ejecutiva para que puedan regresar a su país, a sus hogares y sus familias. Y hasta que esto suceda, le otorgue visas a Adriana Pérez y Olga Salanueva para que puedan visitar de inmediato a sus esposos presos, Gerardo Hernández y René González.

Sinceramente,

Edward Asner,Jackson Browne, Ry Cooder, James Cromwell,Mike Farrell,Bruria Finkel,Richard Foos,Danny Glover,Elliott Gould,Chrissie Hynde, Greg Landau, Francisco Letelier, Esai Morales , Graham Nash, Bonnie Raitt, Susan Sarandon, Pete Seeger, Martin Sheen , Betty and Stanley K Sheinbaum, Andy Spahn, Oliver Stone, Haskell Wexle, Sigue leyendo

El dilema de Alejandro…

Posted in américa, cuba, debate, espejos, fidel, Memorias, morro, noticias, Opinión with tags , , , , , , , , , , , , , , , on septiembre 4, 2010 by el taburete

Me gustaría empezar por el pudor, porque Alejandro Ríos afirma1 que no tengo un ápice de él, cuando digo que Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Carlos Varela, Santiago Feliú y yo escribimos o respondimos a entrevistas, afirmando que los disidentes cubanos que no habían cometido actos violentos, debían ser liberados.

¿En qué falta el pudor, al punto de no llegar ni a un ápice? ¿En que no exaltamos la muerte de Orlando Zapata ni la huelga de hambre de Guillermo Fariñas ni las caminatas de sus familiares, las Damas de Blanco?

Alejandro Ríos debía tener en cuenta que esa petición la están haciendo intelectuales que no comulgamos con las ideas de esos presos. No nos atribuimos la liberación de esos presos, ni mucho menos, pero AR es incapaz de ver mérito alguno en ninguna otra gestión por su liberación: no es capaz de mencionar siquiera al cardenal Ortega y al canciller español Moratinos, casi como si fuera obra non sancta el procurar esa liberación desde “fuera” de la disidencia.

Si Alejandro Ríos, Duanel Díaz y Raúl Rivero, para sólo nombrar tres radicales ideólogos enfrentados a la Revolución Cubana, solicitaran la liberación de Gerardo Hernández, Tony Guerrero, René González, Ramón Labañino y Fernando González, que únicamente informaron al gobierno cubano de la actividad de los grupos terroristas de Miami, tengan la absoluta seguridad que no les pediré que, previamente, exalten a los montones de personas que en el mundo han solicitado su liberación, ni a sus mujeres e hijos, que llevan una década sin recibir una visa estadounidense para poder visitarlos en la prisión.

Si tuvieran la decencia de hacer la solicitud de su liberación, sería para mí la actitud generosa de tres adversarios.

Pero a Alejandro Ríos no le importa ni la libertad de los presos de su bando.

Que 52 personas sean indultadas le parece algo que no interesa más que a un “círculo de conocedores” y a los “familiares agraviados”. ¿No le interesa a él? Yo estaría feliz si el gobierno de Washington liberara a esos jóvenes cubanos condenados a penas absurdas sólo por informar de actividades conspirativas que el FBI debía reprimir y no apoyar. ¿Que eso sería un motivo para elogiar al gobierno de Barack Obama? Muy bien, si los libera, creo que merece el elogio y no seré yo quien, en ese caso, se lo niegue.

Alejandro Ríos, mutante si los hay, era un combativo periodista de Juventud Rebelde, el órgano oficial de la Unión de Jóvenes Comunistas cubana. Eso ocurría allá por los años ochenta, cuando a la vez era mi alumno en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de la Habana. Él, que ha saltado del diario comunista habanero, a escribir en El NuevoHerald miamense, no comprendo cómo puede hablar de mi metamorfosis, cuando yo vivo en el mismo país en el que nací, trabajo en el mismo sitio desde hace 40 años, y pienso muy parecido desde hace 50.

Quisiera decirle que el mismo joven que escribió El libro rojo en esa que él llama mi “temprana juventud” es el que dice que Duanel Díaz miente cuando dice que la casa de Jorge Mañach fue asaltada y su biblioteca convertida en pulpa; o que el gobierno cubano le impidió a Agustín Acosta reunirse con la hija que vivía en Miami.

El mismo profesor que le enseñaba literatura a Alejandro hace 30 años, es quien le recuerda a Emilio Ichikawa que el “despotismo ilustrado” es únicamente una de las posibilidades que vieron los iluministas para cambiar la vida política europea. Que a la Ilustración no sólo pertenece el Voltaire amigo de Federico II de Prusia, sino además, el Montesquieu de El espíritu de las leyes y el Jean Jacques Rousseau de El contrato social. Si ahora me entusiasman ciertos – no todos – proyectos culturales cubanos, dé por sentado AR que los que cambiaron fueron los proyectos, no yo.

Lo que pienso es que muchos ideólogos del mundo miamense, debían optar por encontrar puntos de entendimiento con la realidad cubana, aunque no dejaran de ser adversarios de la Revolución. Ese lanzarse a la permanente “satanización” de Cuba viene haciéndose hace muchos años y no ha llevado a nada bueno, ni sano, ni útil, ni inteligente.

Conduce, por ejemplo, a que Alejandro Ríos ahora no tenga idea de qué hacer y esté casi al borde, como una suerte de Fariñas al revés, de declararse en huelga de hambre, hasta que la policía cubana vuelva a encarcelar a los presos que han sido liberados.

Guillermo Rodríguez Rivera tomado de Rebelión

1 “Retazos”, by Alejandro Ríos, El Nuevo Herald, Miami, 16 de agosto de 2010.

Kusturica pide la libertad de Los Cinco…

Posted in américa, arte, cine, cuba, hip hop, Jazz, LaHabana, música, Memorias, noticias, poprock with tags , , , , , , , , on febrero 17, 2010 by el taburete

Emir Kusturica, destacado músico y cineasta serbio, demandó en la ciudad argentina de Neuquén, al presidente norteamericano Barack Obama, a que libere a los Cinco Héroes cubanos, presos injustamente en cárceles norteamericanas.
Kusturica, acompañado de su banda The No Smoking Orchestra, está de gira por Argentina, y visitó la zona de la Patagonia, donde fue distinguido como Visitante de Honor de la ciudad de Neuquén, señala un despacho de la agencia noticiosa Prensa Latina.
El artista serbio se reunió con activistas sociales y firmó una tarjeta que demanda al presidente estadounidense, a que ordene la inmediata excarcelación de los cinco antiterroristas cubanos.
La postal recuerda que diez Premios Nobel realizaron la misma solicitud a la Casa Blanca, exigiéndole además que la justicia se aplique en este caso.
Entre los anfitriones del músico europeo, estaban los jóvenes Aldo Bonavitti y Pablo Fernández, quienes escalaron en enero pasado el Aconcagua, y pusieron una bandera con el emblema de los Cinco a casi siete mil metros de altitud, en acto de solidaridad con la causa de Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González.

fuente AIN

La historia comienza así…

Posted in américa, cuba, debate, espejos, Foto, LaHabana, literaura, Memorias, noticias, Opinión, relato with tags , , , , , , on noviembre 17, 2009 by el taburete

Alicia Jrapko escribió esta historia dos horas después de escuchársela a Gerardo en una visita que le hiciera a la cárcel de máxima seguridad de Victorville. Después, él revisó y corrigió el texto

Alicia Jrapko | CUBADEBATE |

Había una vez un pajarito que se hizo amigo de un preso. Ambos estaban encarcelados en Estados Unidos, ambos compartían injusta prisión por defender a Cuba de acciones terroristas…

La historia comienza así. El 4 de junio de 2009, el mismo día de su cumpleaños, Gerardo Hernández tuvo noticias de aquella criatura. Se enteró por un preso de apellido Lira, que trabaja en la fábrica que está dentro de la prisión. Lira y un guardia limpiaban los techos con una potente manguera y sin querer o sin saber, destruyeron un nido que protegía a tres pichones. Dos de ellos murieron tras el golpe, pero uno quedó vivo. Eran tan pequeños que ni plumas tenían. Posiblemente estaban recién salidos del cascarón.

El guardia se conmovió y sintiéndose responsable, le permitió a Lira que se lo llevara escondido al interior de la prisión e intentara salvarlo. El preso llegó con el pajarito en la palma de su mano y sin saber qué hacer con él, comenzó a preguntar a otros presos. Alguien sugirió: “Preguntémosle a Cuba [como llaman a Gerardo los otros presos], que a él le gustan los animales y seguro sabe de eso”. Así fue que llamaron a Gerardo y él vino a la celda donde tenían al animalito.

La primera reacción de Gerardo fue silbar, imitando lo que él suponía hiciera la madre del pichón. Movió los dedos de las manos, como si fueran pequeñas alas. Milagrosamente, el pajarito abrió su pico. Gerardo comenzó a darle migas de pan y luego, introdujo sus dedos en el agua y dejó correr las gotas cayeran suavemente en el pico del pajarito.

Gerardo no quiso llevárselo a su celda, pero todos los días pasaba para alimentarlo. El problema era que al principio el pequeño no quería comer con nadie, salvo con Gerardo. Un día se le ocurrió ofrecerle al pajarito unas hilachas de pescado y después el bribón ignoraba las migas del pan. Comenzaron a crecer sus plumas y Gerardo le enseñó entonces a comer solo. Le ponía los trocitos de alimento en la palma de su mano y el pajarito venía con toda confianza.

Sin embargo, los presos estaban preocupados. En caso de inspección, el pequeño sería un problema. Como ya estaba más grande, lo sacaron la patio para que volara libre. El pajarito volaba un poco y regresaba al hombro de Gerardo. Cada vez que intentaba volar con otros pájaros, lo rechazaban a picotazos. Poco a poco ganó confianza. Gerardo entraba solo al pabellón donde vive, pero cuando salía otra vez al patio, el pajarito se asomaba también para verlo.

En una ocasión estaban muchos presos en el patio. Alguien le dijo a Gerardo que por ahí andaba el pajarito posado en los alambres de púas. Gerardo silbó y frente a todos los presos, el pequeño apareció de la nada y se posó en su hombro. Increíble. Todos hablaban de esta historia.

Al pajarito lo llamaban Cardenal, porque Gerardo le pintó las plumas de la cola con un marcador rojo, para distinguirlo de los demás. La pintura lo afectó un poco. El pajarito perdió las plumas de la cola, pero por breve tiempo. Después las recuperó, con su color natural. Sin embargo, el nombre se quedó: Cardenal.

En una ocasión otro preso encontró al pajarito en el patio con el pico abierto. Hacía mucho calor, tenía sed. Lo tomó y se lo dio a Gerardo. Él lo ocultó dentro de su gorra para entrarlo sin que lo vieran. Por supuesto, se dieron cuenta de que algo extraño tenía en la cabeza. “¿Qué tienes debajo de la gorra?”, y él dijo: “Nada”. Cardenal también respondió piando como loco. “No me digas que lo estás entrenando para llevarle mensajes a Fidel”, reaccionó uno de los guardias riéndose.

La historia no terminó todavía. Gerardo se lo llevó a su celda y le preparó un lugar para que se quedara allí. Jugaba con él, se le posaba en el hombro, en la cabeza. Cuando Gerardo estaba escribiendo, venía a entretenerlo y el cubano le daba una palmadita cariñosa, para que lo dejara tranquilo. Entonces Cardenal se escurría por la espalda hasta donde la mano amiga no podía alcanzarlo. A veces se acurrucaba en el cuello de la camisa del preso y allí se dormía. O picoteaba la oreja del amigo y cuando Gerardo sacudía la cabeza, Cardenal se mudaba a la otra oreja.

En una ocasión en que Gerardo había soltado a Cardenal, este voló hasta el comedor y aterrizó en el plato de un preso grande y fuerte que estaba comiendo un pedazo de pollo. El preso agarró al pajarito en sus manos para apretarlo y alguien le gritó: “No lo mates. Es de Cuba”. El grito lo tomó desprevenido. El hombre soltó a Cardenal y preguntó asombrado: “¿Y quién coño es Cuba?”

Gerardo en realidad estaba muy preocupado. A cierto guardia no le hacía ninguna gracia el pajarito. Durante una inspección, el guardia había obligado al preso a soltar a Cardenal y cerrar la puerta después. El pajarito regresó luego estropeado. Gerardo lo dejó unos días más en su celda para que se recuperara. Y en eso hubo un lockdown y siempre que hay lockdown hay registros.

Cuando Gerardo escuchó que estaban registrando por espacio que queda entre el piso y la puerta, lo empujó hacia afuera. Cardenal salió volando, dentro del pabellón donde está la celda de Gerardo. Al llegar el guardia, vio la caja donde vivía Cardenal. Gerardo le dijo que ahí vivía su amigo, por voluntad propia: “El problema es que yo lo saco para afuera, pero el pajarito vuelve; yo no tengo la culpa”. “Mira si te voy a creer que el pajarito va a volver”, le contestó el guardia, que hace el ademán de irse como diciendo: “estás loco”. Gerardo silbó dentro de su celda y el guardia se quedó frío viendo como regresaba el animalito. Sin equivocarse, Cardenal identificó el lugar de su amigo en la enorme galería de celdas del primer y segundo piso, todas exactamente iguales.

Cardenal llegó a la celda de Gerardo. Miró por la rendija, pero no pudo entrar (esto sucede durantelockdown). Allí se quedó quieto hasta que el mismo Gerardo, conmovido, abrió la ventanilla por donde meten la comida y Cardenó entró. Unos días después hubo otro registro. Cuando los guardias llegaron a la celda de Gerardo éste les dijo que tenía un pajarito, para que no se fueran a asustar si les volaba encima. Le dijeron que tenía que soltarlo, pero como ninguno de ellos lo podía agarrar, llevaron a Gerardo hasta la puerta del pabellón para que el mismo lo soltara. Como estaban en lockdown, Gerardo y el pajarito salieron por el pasillo escoltados por los guardias. Todos los presos los vieron a través de la rendija de sus celdas, y comenzaron a gritar: “Se llevan a Cuba y al pajarito al hueco” y comenzaron a golpear las puertas en protesta. El guardia gritó: “¡Cálmense! No lo llevo al hueco; solo vamos a dejar libre al pájaro.”

Esa fue la última vez que Gerardo vio a Cardenal. El lockdonw duró un mes sin que el pabellón se abriera. El cubano no pudo salir y Cardenal no pudo entrar. El pajarito había estado dentro de aquella dura prisión de alta seguridad desde el cumpleaños de Gerardo, el 4 de junio hasta el 16 de julio, un día después del aniversario de bodas Gerardo y Adriana.

Y colorín colorado este cuento (que no es cuento) se ha acabado.

Gerardo Hernández Nordelo,  uno de los Cinco cubanos prisioneros políticos del Imperio, cumple una condena de dos cadenas perpetuas más 15 años, por cargos que no fueron probados durante un juicio en Miami