Archivo para Haydée Santamaría

Presentación del libro “Haydée, hace falta tu voz”…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on noviembre 17, 2014 by el taburete

haydéefuente: Estudios Ojalá

Ediciones Ojalá presentará el próximo viernes 21 de noviembre a las 3:00 pm Haydée, hace falta tu voz; libro-homenaje a Haydée Santamaría. La presentación, a cargo de Pedro Pablo Rodríguez, será en la Casa del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (calle 2 No. 411 e/ 17 y 19, Vedado).

Sobre este libro, el editor Camilo Pérez Casal escribió:

Haydée, hace falta tu voz quiere ser una suerte de evocación a una mujer excepcional. En sus páginas encontrará poemas, canciones, entrevistas, artículos, dedicatorias de libros y testimonios de insignes artistas e intelectuales que contribuyen a acercar la impronta de Haydée Santamaría Cuadrado (Encrucijada, 30 de diciembre de 1923 – La Habana, 28 de julio de 1980). Heroína de la Patria, alma de la Casa de las Américas y tenaz luchadora por las mejores causas, todo en un mismo gesto; Yeyé se nos regresa en este homenaje con la fuerza y anchura de su espíritu siempre cautivador y fresco.

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Yeyé, la mujer a la que nunca le pasaría nada…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on diciembre 31, 2013 by el taburete

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por el Diablo Ilustrado…
Niña traviesa, enamorada, caprichosa que nació un 30 de diciembre pero a capricho lo celebraba el 31; le gustaba más, era el día que daba paso a lo nuevo, al futuro. Así que ahora mismo estará celebrando sus 90. De sencillez martiana; supo siempre que dar, que darse, es la única manera de ser feliz; así que se entregó a todos, a los más allegados, que eran todos los seres de la tierra: su familia fue su patria, su patria era su América Nuestra, su América contenía el universo.
Audaz hasta la temeridad, pues vivía convencida que a ella nunca le iba pasar nada; podrían ir a buscarla los más bárbaros esbirros de la tiranía, esos que la rastreaban como perros de caza; no en pocas ocasiones hasta dieron con ella, le ladraron, la olfatearon,     pero nunca se atrevieron a morderla; por esa luz que la protegía. Una luz que ella ayudaba con su imaginación creativa, con sus dotes histriónicas, ya fuera un disfraz, o una frase ingeniosa, que confundía, amedrentaba o contenía a aquellos pobres perros sedientos de sangre. Nada le pasaría. No era misterio, ni religión, ella sabía que no le iba a pasar nunca nada; y llevaba esa invulnerabilidad, no como una suerte, sino como una pena, se sabía condenada a testigo, a tragar los dolores más extremos; no le pasaría nunca nada mientras a
su alrededor la suerte era inversa. Tuvo que soportar la tortura, el asesinato en sus cuerpos de otros, más queridos que el suyo: su novio Boris, su hermano Abel, y todos los amados hermanos, aquellos muchachos que dejaron la casa para tomar por asalto la dignidad de un pueblo. Tantos fueron cayendo y ella estrechándolos a todos desde el dolor callado, desafiante, conservándolos vivos convirtiéndolo en obras para al menos rozar tanto sueño truncado.
Nunca le pasaría nada, ninguna bala, de las tantas que silbaron a su alrededor, le iba a dar, ella lo sabía, la única posible tendría que salir por voluntad propia, y así fue cuando no pudo albergar más dolor comprimido; solo grandes tareas retrasaron el disparo; imprimir la Historia me absolverá, ayudar a Fidel y los otros hermanos a salir del presidio, cumplir el sueño de los que cayeron, unir a la América en su Casa. Allí logró el hogar que soñara Martí, las culturas genuinas de los pueblos, sus cantos, sus poemas, sus pinturas, sus danzas, su literatura, sus películas… el arte de los pueblos, la integración de la América Nuestra tuvo su primera concreción allí en la Casa que fundó Yeyé, esa Haydee Santamaría que supo siempre que nada le pasaría. Tal vez en un instante se equivocó pensando que ya no era imprescindible, y dejó que el peso de sus tantos y hermosos muertos se le desbordara dentro. Como sabía que nada le iba a pasar, que su pecho no estallaría, se llevó la pistola a la sien, y disparó la única bala posible.

La siempreviva
Ayer, 30 de diciembre de 2013, los amigos le celebraron el cumpleaños 90, allí en su Casa de las Américas; ella reapareció entonces en una nueva Haydee, de apellido Arango, que vertió nuevas luces, como fruto de aquel hogar tan martiano que ella sembró. De tener razón los que creen que tras la muerte uno se mantiene de alguna manera escondido por ahí, estaría mirándonos Yeyé con cara de pícara diciendo: “No se los dije que a mí no me pasaría nada”.
Silvio Rodríguez, cantó la “Canción al elegido” texto que Haydee le sopló en aquellos días en que cubría con su manto protector a aquellos trovadores de apenas 20 años; allá en Casa o en su casa, jugaba con ellos, les hacía cuentos y bromas, entre los que latía la historia de aquellos muchachitos que asaltaron el Moncada, que se jugaron la vida en la clandestinidad o en la sierra; pero ella no era la heroína hablando, era la novia, la amiga que les contaba a aquellos trovadores la existencia enamorada, natural, de aquellos que murieron, cual si los trajera vivos, a compartir de tú a tú con estos de ahora que combatían por similares sueños, ahora con guitarras.
Luego los poetas, Fina García Marrúz, Nancy Morejón, Pablo Armando Fernández, y Roberto Fernández Retamar, dijeron sus poemas a Haydee, en una sala Che Guevara, repleta de amigos que la amaron, compañeros que compartieron sus días y muchos jóvenes que toman destellos de las luces que dejó esparcidas. Estremecedor el silencio conmocionado que flotaba entre los versos, cual si la homenajeada nos estuviera observando. De ahí salimos hacia la Galería Mariano donde se inauguró la exposición fotográfica con gigantografías de Haydee en diversos momentos de su vida: la clásica en la que aparece junto a Melba, tras las rejas de la prisión después del Asalto al Moncada, una en la que pareciera buscar refugio en el pecho de Fidel, otra en la Sierra con su fusil al hombro, otra en una tribuna, en un acto en la que Frank País parece estar a su lado, otra muy tierna junto a sus niños, otra en Casa de las Américas rozando acaso su mano con la del gran cantor chileno Víctor Jara, y la clásica en su despacho ante la pintura del Martí de Abela: está Haydee de pie, apoyada en una silla. Allí en la exposición, colocaron la silla original y el cuadro de la foto: otra prueba más de que a ella eternamente no le pasaría nada.

Quiero celebrar la eterna presencia de Haydee Santamaría, en su noventa cumpleaños, y despedir mi año, con ella, asumiendo sus amores caídos, su Casa Latinoamericana, su trova acunada, que nos protege poéticamente el alma. Brindo en su cumpleaños con uno de los tantos poemas que surgieron en todo el mundo por ella, el de Fina García Marrúz y esa carta que elevó a los cielos, Yeyé, como grito de rabia y dolor desesperado, cuando supo de la muerte del Che. En ese texto, como en ningún otro, se nos muestra esa Haydee profunda, poética, desgarrada, enamorada, sencilla, martiana, intensa y entregada a la obra de la revolución, que es la obra humanista que ensanchó cada hora suya, la única razón por la que retardó todo lo que pudo soportar, su adiós a la vida.

A una heroína de la Patria
Fina García Marruz

Pónganle a la suicida una hoja en la sien,
una siempreviva en el hueco del cuello.
Cúbranla con flores, como a Ofelia.
Los que la amaron se han quedado huérfanos.

Cúbranla con la ternura de las lágrimas.
Vuélvanse rocío que refresque su duelo.
Y si la piedad de las flores no bastase
díganle al oído que todo ha sido un sueño.

Ríndanle honores como a una valiente
que perdió sólo su última batalla.
No se quede en su hora inconsolable.
Sus hechos, no vayan al olvido de la yerba.

Que sean recogidos, uno a uno,
allí donde la luz no olvida a sus guerreros.
Ríndanle honores como a una valiente
que perdió sólo su última batalla.
(1980)

Hasta la victoria siempre, Che querido
(Carta de Haydee Santamaría al Che Guevara, escrita después del
asesinato del Che en Bolivia).

Che: ¿dónde te puedo escribir? Me dirás que a cualquier parte, a un minero boliviano, a una madre peruana, al guerrillero que está o no está pero estará. Todo esto lo sé, Che, tú mismo me lo enseñaste, y además esta carta no sería para ti. Cómo decirte que nunca había llorado tanto desde la noche en que mataron a Frank, y eso que esta vez no lo creía. Todos estaban seguros, y yo decía: no es posible, una bala no puede terminar el infinito, Fidel y tú tienen que vivir, si ustedes no viven, cómo vivir. Hace catorce años veo morir a seres tan inmensamente queridos, que hoy me siento cansada de vivir, creo que ya he vivido demasiado, el sol no lo veo tan bello, la palma, no siento placer en verla; a veces, como ahora, a pesar de gustarme tanto la vida, que por esas dos cosas vale la pena abrir los ojos cada mañana, siento deseos de tenerlos cerrados como ellos, como tú. Cómo puede ser cierto, este continente no merece eso; con tus ojos abiertos, América Latina tenía su camino pronto. Che, lo único que pudo consolarme es haber ido, pero no fui, junto a Fidel estoy, he hecho siempre lo que él desee que yo haga. ¿Te acuerdas?, me lo prometiste en la Sierra, me dijiste: no extrañarás el café, tendremos mate. No tenías fronteras, pero me prometiste que me llamarías cuando fuera en tu Argentina, y cómo lo esperaba, sabía bien que lo cumplirías. Ya no puede ser, no pudiste, no pude. Fidel lo dijo, tiene que ser verdad, qué tristeza.
No podía decir “Che”, tomaba fuerzas y decía “Ernesto Guevara”, así se lo comunicaba al pueblo, a tu pueblo. Qué tristeza tan profunda, lloraba por el pueblo, por Fidel, por ti, porque ya no puedo. Después, en la velada, este gran pueblo no sabía qué grados te pondría Fidel. Te los puso: artista. Yo pensaba que todos los grados eran pocos, chicos, y Fidel, como siempre, encontró los verdaderos: todo lo que creaste fue perfecto, pero hiciste una creación única, te hiciste a ti mismo, demostraste cómo es posible ese hombre nuevo, todos veríamos así que ese hombre nuevo es la realidad, porque existe, eres tú. Qué más puedo decirte, Che. Si supiera, como tú, decir las cosas. De todas maneras, una vez me escribiste: “Veo que te has convertido en una literata con dominio de la síntesis, pero te confieso que como más me gustas es en un día de año nuevo, con todos los fusibles disparados y tirando cañonazos a la redonda. Esa imagen y la de la Sierra (hasta nuestras peleas de aquellos días me son gratas en el recuerdo) son las que llevaré de ti para uso propio”. Por eso no podré escribir nunca nada de ti y tendrás siempre ese recuerdo.
Hasta la victoria siempre, Che querido.
Haydee

La Casa Tomada por los jóvenes creadores…

Posted in américa, arte, arte digital, cine, cortos, cuba, danza, debate, dibujo, espejos, LaHabana, literaura, música, Memorias, noticias, pintura, poesia, Trova with tags , , , , , , , , on diciembre 14, 2009 by el taburete

(PL) Exponentes de las más nuevas generaciones de Latinoamérica y el Caribe analizarán desde hoy aquí la problemática del arte en la región. Bajo el lema Casa Tomada, al encuentro asisten unos 20 artistas y escritores menores de 40 años de edad de 13 países, entre ellos la periodista mexicana Gloria Muñoz, el narrador y poeta argentino Washington Cucurto, y el poeta ecuatoriano Santiago Vizcaíno.
Un panel dedicado a las oportunidades del arte joven en el continente y el papel de los medios masivos de difusión dejó inaugurada la cita, convocada por Casa de las Américas. Las distintas tendencias del arte y el pensamiento de estos tiempos las abordarán figuras como el mexicano-estadounidense Alejandro Madrid, la dominicana Raquel Paiewonsky y la argentina Ana Longoni, entre otros. Los jóvenes profundizarán en otros temas como los nuevos lenguajes y estéticas, las migraciones y la transculturación. Durante las jornadas, el presidente de Casa, el poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar, dialogará con los participantes en el espacio “Felices los normales”.

Como complemento de los debates tendrán lugares presentaciones teatrales, proyecciones de películas, conciertos y aperturas de exposiciones Casa Tomada sellará el próximo viernes los festejos por el aniversario 50 de esa institución, fundada en 1959 por Haydeé Santamaría.

de Silvio Rodriguez sobre Mercedes Sosa…

Posted in américa, arte, cuba, danza, debate, el Taburete, LaHabana, literaura, música, Memorias, Opinión, poesia, silvio, Trova with tags , , , , , , , , , , , , , , , , on octubre 7, 2009 by el taburete

sosa-silvio

(Cubadebate) Quizá la había visto antes en Cuba, pero siempre me ha parecido que conocí a Mercedes Sosa en el estadio de béisbol de Santiago de los Caballeros, en la República Dominicana, una noche de diciembre de 1974. Ella se incorporaba a “Siete días con el pueblo”, un festival de canción comprometida que se venía celebrando desde hacía dos o tres jornadas. Aquella noche, las luces del estadio parecían romper la oscuridad y el pueblo reclamaba a sus cantores. En el pequeño espacio en que nos apretábamos los que esperábamos turno, me las arreglé para ubicarme al lado de ella, presentarme y decirle lo que la admiraba. Por último, azorado de mi propia locuacidad, tuve la mala pata de brindarle un trago, que rechazó arrugando la nariz. Mal comienzo, me dije.
La recuerdo otra noche, también recién llegada, en este caso a Cuba, para más señas en Casa de las Américas, ella junto a nuestra amiga común, Haydée Santamaría. Fuimos un grupito de cantores a recibirla, a gozar del privilegio de tenerla cerca por un rato. Por entonces la acompañaba un asombroso guitarrista que se llamaba Pepeto, el que, lamentablemente, no mucho después falleció. Entre Mercedes y Pepeto, más que conjunción, había un estado de gracia.
La recuerdo también en Managua, en un Festival por la Paz. Estaban Alí Primera, Chico Buarque, Isabel Parra, Daniel Viglietti, los hermanos Mejía Godoy y muchos más. Pocas veces como aquel día tuve un flujo de comunicación tan intensa con Mercedes. Fue algo extraverbal, una empatía poderosa que ocurrió entre ella y yo. Alguien que pasaba nos hizo un par de fotos que recogen un poco el momento. Siempre que las veo, me estremezco.
A principios de los años 80 me designaron para presentarla en Varadero, en uno de los dos festivales de la canción que dirigió la Nueva Trova. Y a mí, que tanto me corto en esos lances y que salgo sin guión, se me ocurrió decir que se trataba de alguien cuyo nombre era oro en la historia de la canción latinoamericana… Me acuerdo de que, mientras la ovacionaban, yo me bajé de allí con la sensación de haber dicho una estupidez, por comparar a Mercedes con el también llamado vil metal.
Hoy, con el dolor de la pérdida presente, lejos de aquel agitado Varadero, me doy cuenta de que dije lo correcto. Mercedes -como Yupanqui y Violeta- es oro sustancial de las raíces de los Andes, tesoro de nuestro patrimonio sin tiempo. Bienaventurada es Mercedes Sosa.

Visto en La Isla Desconocida

Haydée, del Moncada a Casa…

Posted in américa, arte, cuba, debate, el Taburete, LaHabana, literaura, Memorias, noticias with tags , , on julio 25, 2009 by el taburete

ges002Por Eduardo Luis Martín en cubasí.cu

Como un testimonio de gran valor que llega al corazón de cualquier lector calificó hoy Marta Rojas el libro Haydée, del Moncada a Casa, escrito por Celia María Hart, hija de la Heroina del Moncada. La presentación de la obra, se realizó en el museo ubicado en la casa donde residió la familia Santamaría Cuadrado en esta localidad, la cual estuvo a cargo de la periodista y testigo presencial del juicio contra los sobrevivientes de la heroica acción el 26 de julio de 1953. En este volumen, la autora fallecida en un trágico accidente el pasado año, hace un exhaustivo análisis psicológico de su mamá, la cual identifica como una mujer extraordinaria por su voluntad, carácter y sensibilidad que la llevó a conducir por varios años La Casa de Las Américas. El título tiene una doble lectura por que Haydée tuvo la misión expresa del jefe de la Revolución de dirigir la prestigiosa institución en la que fue capaz de aglutinar los más valiosos intelectuales y a su vez era también muy amante de su casa, y de la familia, explicó Marta Rojas. Señaló que en el testimonio, la autora describe con lujo de detalles cómo era su mamá, una mujer de una gran capacidad de trabajo, además de tener buena comunicación con Fidel, la tenía con el comandante Ernesto Che Guevara, con quien intercambió varias cartas y le unía su preocupación por la liberación de Latinoamérica. Los asistentes a la presentación se interesaron por conocer detalles acerca de la amistad entre Haydée y la periodista, quien dijo que le impresionó mucho la primera vez que la vio tras las rejas, junto a Melba Hernández, después de los sucesos del Moncada. El documento tuvo una primera edición en Argentina y su editora Marta Muñoz dijo que la obra es un acto de amor y fidelidad de su hija Celia María sobre una mujer inigualable, que fue Haydée Santamaría Cuadrado.

Fuente AIN

Silvio y Retamar: con las mismas manos por Haydée

Posted in américa, arte, cuba, espejos, LaHabana, literaura, música, Memorias, noticias, Opinión, poesia, Trova with tags , , , , , , , on mayo 23, 2009 by el taburete

Por Elizabeth López Corzo tomado de cambios-en-cuba

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Con las mismas manos de hacer un poema y de rasgar las cuerdas de la guitarra; con las mismas manos de fundar, conspirar, amar y desarmar… se unieron Silvio Rodríguez y Roberto Fernández Retamar en un concierto homenaje a Haydée Santamaría, la fundadora de la Casa de las Américas. Ambos están endeudados para la eternidad con la personalidad de quien supo dar todo por su tierra, por ellos mismos, desde combatir en las montañas y en la ciudad hasta hacer florecer esta Casa que está cumpliendo orgullosamente sus 50 años y desde la cual se ha gestado lo más hermoso de la cultura cubana y latinoamericana. Mediante una dramaturgia sencillísima y profundamente conmovedora, los dos poetas regalaban sus versos, Retamar leía y Silvio cantaba, y así, sólo con su guitarra, como hacía tiempo no lo veíamos el trovador de Ojalá y el autor de Caliban lograron lo que bien vale la pena calificar como una de las escenas más bellas que hemos presenciado en los últimos años. Como dijo Silvio al iniciar el concierto: no hay más que hablar, sobran las palabras. Textos encantadores como Felices los normales, Los feos, Aniversario, Haydée, Otro poema conjetural y más, que fueron sucedidos por Te doy una canción, Te amaré, Canción del elegido, La gota de rocío… nos arrancaron súbitamente aplausos, risas, lágrimas y alguna que otra confesión a quien teníamos al lado. Los que allí estábamos sentados, de pie o tratando de anotar algo o hacer una foto, respirábamos el mismo aire. Creo que a cada uno nos llegó esa luz que siempre se quedó en la Casa como si la hubieran tatuado en las paredes, ese espíritu lucido, esa gran mujer visionaria que se llama Haydée. Después de escuchar los versos reveladores de Retamar unido a la cadencia de Silvio no tengo más que decir, al igual que el trovador: “soy feliz” y hago mía la Pequeña serenata diurna. Quién podría contener los aplausos si hasta tarareamos ese “se fue…” del Unicornio azul. Los poetas volvieron esta vez con los versos que también a nosotros nos han inspirado a gastar papeles creyéndonos protagonistas de aquellas letras que hace años o décadas estamos escuchando y que aún nos ponen la piel de gallina, nos hacen recordar algún episodio triste o alegre, nos hacen sentir cómplices, afortunados o no; incluso nos permiten soñar por un instante que nosotros también podemos hacer la poesía, mientras nos sentimos seguro de una cosa: Silvio sigue siendo el poeta de todos.

homenaje de la Uneac a la Casa de las Américas…

Posted in américa, arte, cuba, LaHabana, música, Memorias, noticias, silvio, Trova with tags , , , , , , , , , on mayo 15, 2009 by el taburete

casade%20las%20americas%205La Habana, 14 may (AIN) La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) rindió hoy homenaje a Casa de las Américas en su medio siglo de vida, en el que sobresalieron elogios a la institución cincuentenaria y los vínculos entre ambas entidades. La UNEAC siempre ha estado muy unida a la Casa, dijo su presidente, el poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar, quien recibió de manos del novelista y poeta Miguel Barnet, un diploma de reconocimiento. Barnet, quien preside la UNEAC, calificó a la Casa de las Américas como un monumento a la constancia y a la multiplicidad, que resulta hoy, dijo, un paradigma para las instituciones culturales del continente.  Para los que llegamos al umbral de la cultura en los años 60 representó una puerta que se abrió y nunca más ha cerrado, confesó y destacó la figura y personalidad de su fundadora, Haydée Santamaría, quien junto a la Revolución constituyó un imán que atrajo lo mejor de la intelectualidad latinoamericana.

El cantautor Silvio Rodríguez, quien llegó con su guitarra a este encuentro, dijo que se siente parte de Casa de las Américas, la primera institución cultural, precisó, que me hizo sentirme orgulloso de pertenecer a la cultura cubana.

A continuación cantó de forma especial la canción Rabo de nube, la misma que interpretaría en el concierto de homenaje por sus 90 años a Pete Seeger, icono de la canción comprometida en Estados Unidos, y a donde no pudo llegar pues le negó la visa el Gobierno actual de esa nación.

Otra emblemática pieza, Pequeña serenata diurna, completó su homenaje a Casa de las Américas, lugar al que llegaron de la mano de Haydée los fundadores del movimiento de la Nueva Trova hace 45 años y se promovió el quehacer de la canción social junto a otras figuras de América Latina. Fundadores y directivos de diferentes generaciones de la Casa, incluidos los que son hoy más jóvenes que esa institución, coincidieron en rememorar hechos y principios cimentados durante estos fructíferos años, con un abanico de programas que abarcan todas las manifestaciones culturales.