Archivo para Iraida Malberti

Carlos Alberto Cremata: “Papi nos enseñó a multiplicar el amor”…

Posted in el Taburete with tags , , , , , on octubre 9, 2010 by el taburete

tomado de Cubadebate.cu/foto Petí.

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama Lima, en los legendarios Estudios de Sonidos del ICAIC.

Hoy me acompaña un director de teatro que hace una labor especialmente generosa, virtuosa, fantástica. Una de las personas más queridas en el medio artístico. Más querida por los niños, más querida por los padre de los niños y por los abuelos de los niños. Es decir, por todo nuestro pueblo.

El gran director Carlos Alberto Cremata, más conocido por Tin. Tincito querido, director de la Colmenita, eso lo sabe toda Cuba,  y todo el que nos está viendo en cualquier parte del mundo, porque este programa se ve allende nuestras fronteras.

Según tú mamá, Iraida Malberti, de la que quisiera que habláramos un poquito, ustedes iban naciendo tú y tus dos hermanos e iban del hospital para el ICRT. ¿Por qué decía eso?

Cremata. Porque mami cuenta que nosotros prácticamente crecimos en los Estudios de Televisión, donde ella era coreógrafa. Mami era coreógrafa de casi todos los programas infantiles, o de todos.

Recuerdo que los lunes se hacía Caritas; el martes Amigo y sus Amiguitos; el miércoles Variedades Infantiles; el jueves Tía Tata. Mami dice que ella sintió los dolores de parto en un estudio. Fue a la sala de maternidad y después volvió, con nosotros muy chiquiticos, lo dice de esa forma.

Amaury. ¿Y ese trabajo hasta qué año Iraida lo estuvo haciendo?, ¿o lo sigue haciendo?

Cremata. No, no, lo sigue haciendo, o sea, después se convirtió en directora de televisión, ya dejó de ser coreógrafa. Pero recuerdo que Juanqui, el cineasta, el hermano que me sigue y yo, hacíamos, por ejemplo, en Caritas, hacíamos unos pollitos que se llamaban Pío Pi y Pío Po. Cuando Caritas lo hacía Cristy Domínguez.

Amaury. Sí, cuando lo hacía Cristy, claro.

Cremata. Entonces era muy simpático, un pollito decía las cosas al derecho y el otro al revés. Uno decía; Buenos días Caritas y el otro decía: Caritas, buenos días. Formaban unos troques tremendos.

Amaury. ¿Tú naciste en qué año?

Cremata. Yo nací el 26 de noviembre de 1959, el año de la Revolución.

Amaury. En el programa de manos de Sin embargo se Mueve, tú dices, voy a citar: A mi papá, director de la Colmenita desde 1959. Tu papá no fue director de la Colmenita, ni fue fundador de la Colmenita, ni siquiera fue autor. ¿Por qué tú dices eso?

Cremata. El problema es que yo siempre digo que yo tuve el privilegio de estar en una Colmenita de niño, que estaba integrada por cinco personas: mi papá, mi mamá y nosotros tres, son los cinco. Entonces lo que yo viví en mi infancia es exactamente lo que yo estoy reproduciendo ahora, exactamente lo mismo.

Mi papá sí era actor, lo que pasa que era un actor aficionado, era el que montaba obras de teatro, comedias, en el aeropuerto Internacional José Martí.

Amaury. ¿Por qué?, ¿trabajaba ahí?, ¿qué cargo tenía?

Cremata. Trabajaba en el aeropuerto en el departamento de Control de Vuelos, era despachador de vuelos, era su cargo. Creo que fue un gran precursor del Centro Promotor del Humor, lo que hace el humor ahora, porque papi en los ratos libres montaba obras de teatro, siempre comedias, siempre Enrique Núñez Rodríguez, que le encantaba. Incluso hacía una cosa increíble, que era que en los horarios de receso, él hacía parodias de las aventuras de turno.

Recuerdo, por ejemplo, El Zorro, entonces él hacía todas las voces, hacía la banda sonora, reunía a todo el mundo y era tremendo, porque era un poquito incisiva y a veces los hermanos Malpica eran los que trabajaban en el almacén, el malo era el administrador… (risas)

Amaury. ¿Por qué no le aceptó a Moya cuando le propuso un papel en Los Comandos del Silencio?

Cremata. (risas) Papi decía que eso no era de machos. Era una época. Pero él montaba muchas obras en el aeropuerto Internacional José Martí. Yo recuerdo que de niño, más que ir a la televisión con mi mamá, más que ir al Latino a ver la pelota, que me fascina, más que ir a la playa, a un hotel, lo que más me gustaba a mí en la vida, era ver a mi papá dirigiendo, pero no sólo dirigiendo, era un improvisador extraordinario. Tenía una voz increíble, tan, tan tremenda, que todavía conservamos, mami conserva, una grabación en cinta magnetofónica de Joan Manuel Serrat, que tú te comes el millo y piensas que es Joan Manuel Serrat, y es mi padre con un background de Serrat. Imitaba perfectamente las voces, era un tipo con unas facilidades.

Amaury. Sin embargo tenía prejuicios con dedicarse a eso.

Cremata. Era un poco cubano también. Esa cosa de la idiosincrasia.

Amaury. Si tú tenías en tú casa a un padre con esas habilidades artísticas, y tenías una mamá coreógrafa. ¿Por qué tú terminas en los Camilitos?

Cremata. Yo entro en el año 71 a los Camilitos, era prácticamente la mejor escuela que había en Cuba. Cuando eso la Lenin se llamaba Vocacional Vento, tenía incluso un nombre anterior y Los Camilitos era una escuela fabulosa y tuve la tremenda suerte de entrar en un momento lindísimo con personas… Sigue leyendo

cuatro premios para el Premio Flaco…

Posted in américa, arte, arte digital, cine, cine cubano, Cine Documental, cuba, Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, LaHabana, Memorias, noticias with tags , , , , , , , , , on diciembre 12, 2009 by el taburete

El filme cubano El Premio Flaco, de Juan Carlos Cremata e Iraida Malberti, conquistó hoy en esta capital cuatro premios colaterales del XXXI Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

Las instituciones que lo distinguieron fueron Cinematografía Educativa y el Círculo de Periodistas Culturales de la Unión de Periodistas de Cuba, además de alzarse con los Premios Vigía, de Matanzas, y El Mégano, de la Federación Nacional de Cine Clubes de Cuba.

De este tercer largometraje de Cremata, los respectivos jurados destacaron su alta calidad estética por llevar al celuloide una versión de la obra teatral homónima, escrita por el dramaturgo Héctor Quintero.

La película cuenta la historia de Iluminada, quien vive en una barriada muy humilde y su situación económica es precaria, pero su suerte cambia de repente, cuando encuentra un premio dentro de un jabón, que le otorga una casa nueva.

En la penúltima jornada del Festival de Cine de La Habana se informó, además, que el Premio de Telesur fue conferido a Garapa, documental del brasileño José Padilla, producto de más de 45 horas de material filmado por un pequeño equipo que, durante cuatro semanas, siguió el día a día de tres familias en el Estado de Ceará.

Al frente de esos hogares encontraron a Rosa, Robertina y Lucía, mujeres que luchan por alimentar a los suyos y buscar estrategias de supervivencia en un ambiente donde es constante la falta de comida.

La Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica eligió como mejor película a El secreto de sus ojos, del argentino Juan José Campanella, cinta que llegó a este Festival avalada por sus nominaciones a los Premios Oscar y Goya, y las nueve estatuillas obtenidas recientemente en los Premios Clarín.

El Consejo Nacional de Casas de Cultura confirió el Premio Sara Gómez al documental Ave María, de Gustavo Pérez, y la emisora Radio Habana Cuba entregó el  Roque Dalton  a la cinta mexicana El traspatio, dirigida por Carlos Carrera González.

La Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano estimuló al largometraje de ficción La nana, y a las cintas La Ópera Prima, Cinco días sin Nora, 40 grados a la sombra e Hijos de Cuba.

El Premio Memoria, del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, recayó en el filme Los que se quedan, de Juan Carlos Rulfo, mientras la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, escogió a la película peruana La teta asustada.

Los corales, máximo galardón del Festival, se darán a conocer mañana, en una ceremonia en el teatro Karl Marx.

Fuente: Cubadebate