Archivo para jorge garcia

en mi ciudad… de Jorge García

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on diciembre 20, 2010 by el taburete

Queremos recordar a Jorge, hoy que hace un año que se nos fuera en vida, para recordar que en realidad no se nos irá nunca jamás… En mi ciudad, video clip del CD-DVD Trovadamente (Producciones Colibrí), que Jorge dejó terminado musicalmente antes de su muerte, el 20 de diciembre de 2009. El video clip, el concierto en vivo y el making que Jorge reunió en DVD Trovadamente fueron dirigidos por el cineasta cubano Pavel Giruod.

Refugio…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on octubre 17, 2010 by el taburete

Los dioses se hartaron de tanto cuidar;

se fueron del cielo hacia otro lugar.

De donde no llega  aquel sermón que solo pedía la absolución.

Los filósofos se hartaron de tanto pensar,

huyeron del riesgo a la gran ciudad.

Bocinas, disturbios, prostitución, izquierda sin rumbo, involución.

Y yo me refugio en la guitarra, en tu rostro, en tu corta verdad;

en el paraíso de un amigo y en la ideología de la libertad.

Los hechiceros se hartaron de tanto invocar;

apagaron el fuego tras la soledad.

Guardaron los ritos en un cajón, el agua bendita se evaporó.

Los economistas se hartaron de tanto contar,

restaron los ceros al cero total;

sumaron ganancias sin dividir, y multiplicaron su buen vivir.

Y yo me refugio en la guitarra, en tu rostro, en tu corta verdad;

en el paraíso de un amigo y en la ideología de la libertad.

Los credos, los sueños, fueron a pasear

quien sabe si un día quieran regresar.

El sucio dinero y el interés, nos marcan los años, matan la fe.

Y yo me refugio en la guitarra, en tu rostro, en tu corta verdad;

en el paraíso de un amigo y en la ideología de la libertad.

Refugio, de Jorge García.

“Hago canciones porque es la mejor manera de encontrarme que tengo….”

Posted in américa, arte, cortos, cuba, el Taburete, espejos, jorge garcia, LaHabana, literaura, música, Memorias, Opinión, poesia, relato, Trova with tags , , , , , on enero 30, 2010 by el taburete

a Jorge y Marta

Jorge impaciente ya con dolencia, esperaba dentro de dos días el concierto y la grabación de un DVD con acompañamiento de “Ars Longa”, algo en lo que habíamos puesto mucha fe todos los que le queríamos y sin duda alguna, uno de sus más duros y serios trabajos. No se perdonaría a sí mismo aplazarlo por ningún motivo.

Marta y Mónica buscaban el bálsamo necesario con el cual apagar efímeramente esa situación de dolor…

Estuvimos hasta las dos de la mañana tomando té y dialogando de todos los temas que los cubanos acostumbramos a esas horas… como si toda la vida nos pasara por delante sin saberlo. Fue entonces que Jorge me confesó su amistad leal con Noel y su historia en el cine “Chaplin”, cuando le prometí entregarle un disco de Mike Porcel que no poseía y que siempre le tendría como uno de sus mejores profesores; como en sus primeras giras, Silvio le prestaba su guitarra…

Jorge “…se fue de la vida, gracias a la muerte. Se fue enredando, enredando, con su canto…Dejo un hilo en el camino sin final como guitarra. Es que no todo se pierde, cuando se muere…”

Ahora se nos hace canción eterna desde ese balcón donde contemplaba su ciudad; en la risa y llanto de Marta; en la guitarra de todo trovador que defienda la canción como bandera de inconformidades y compromiso, nunca como plato de comida….

Jorge es nuestra mejor canción, una buena excusa para encontrarnos a nosotros también.

El Taburete

Jorge García… La verdad aunque duela

Posted in américa, arte, cuba, espejos, jorge garcia, LaHabana, literaura, música, Memorias, Opinión, Trova with tags , , , , , , on diciembre 27, 2009 by el taburete

Por Dalia Acosta

LA HABANA, dic (IPS) – Para el trovador cubano Jorge García sólo podía haber algo en esta vida tan importante como la libertad: “decir lo que se siente, aunque hiera”. Así, con la verdad en los labios y en cada canción, vivió con honestidad y una coherencia admirable los 50 años de su vida.
“No veo la canción como un tema que tratar, la veo como una realidad que contar, como una sensación que decir. Se trata de filosofar un poco sin pretensiones de sabio… Lo que sí hago, siempre, es la canción desde la honestidad. Puedo estar equivocado, pero es mi verdad”, dijo en una entrevista para el semanario uruguayo Brecha.
Con esa misma integridad y total lucidez, García vivió este mes de diciembre los momentos difíciles que sucedieron a un diagnóstico de linfoma no Hodking. Consciente en toda su magnitud del momento que estaba viviendo, murió sin conformarse pero sereno, la madrugada del pasado domingo 20 de diciembre.
Las cenizas del trovador fueron esparcidas al otro día, justo en el horario del atardecer que tanto amaba, desde un sitio en el malecón habanero conocido como la explanada del castillo de La Punta, donde el año pasado había planificado grabar un “concierto callejero”.
“Este sitio fue el único de la ciudad que le enseñé a Jorge”, atinó a decir Marta María Ramírez, su “novia”, como a él le gustaba llamarle hacía casi 15 años. Justo a ella le tocará seguir de cerca “Trovadamente”, un disco-DVD en proceso de producción y en el que García recreó su obra valiéndose de instrumentos antiguos.
“Sus canciones encontraron en las sonoridades renacentistas un reposo, un ‘a gusto’, como si hubieran sido creadas en esas épocas, cuando el laúd y el arpa eran poesía”, dijo a IPS Teresa Paz, directora del Conjunto de Música Antigua Ars Longa. “Era como los antiguos trovadores: noble, culto, de una sencillez y especial sensibilidad”, afirmó.
A mediados de este año, García, que estudió música desde los ocho años y era graduado del Conservatorio Alejandro García Caturla, de Cuba, escribió a mano en noches y madrugadas interminables cada uno de los arreglos para los instrumentos que usaría de Ars Longa y para el percusionista Ruy Adrián López Nussa.
“Por su expresa voluntad (el concierto) fue grabado en una iglesia en plena avenida del puerto, sin condiciones acústicas, pero él veía lo hermoso en eso, en los sonidos de la ciudad contaminando sus canciones”, contó a IPS el realizador Pavel Giroud, quien tenía a su cargo la dirección del DVD “Trovadamente”.
“Dejar un legado como éste antes de la partida es privilegio que sólo se permiten no los mejores artistas sino los auténticos, los que aún silenciados en vida, saben que poseen algo propio a lo que alguien, necesitado de recibirlo, acudirá en algún momento”, añadió el director de cine.
En tiempos en que cada vez con mayor frecuencia bajo los influjos del mercado y la moda se sustituye la palabra trovador por cantautor, Jorge García defendía su filiación a una única trova cubana, a una trova que se remonta a los tiempos de Sindo Garay y, que a su juicio, se resistía a dividirse en vieja, nueva o novísima.
Ser trovador era para él mucho más que cantar acompañado de una guitarra. “Es una actitud ante el mundo. Es soportar que te digan loco desde la más elemental cordura. Es no temer decir lo que se siente aunque hiera. Es vivir la utilidad de una canción sin ponerle precio y etiqueta. Es una entrega incondicional”, confesó a la prensa.
“Trabajar es lo único que he hecho en mi vida”, dijo una vez recordando los años 90, cuando, bajo la amenaza de los apagones diarios que asechaban a Cuba en plena crisis económica, se inventó la peña El fandango del candil, un espacio cultural único en La Habana de entonces, que funcionaba sin audio y con velas.
“En bicicleta, con la guitarra en ristre y mucha pero muchas ganas, un montón de velas y otro tanto de canciones, es la imagen que guardo de Jorge, el amigo”, recordó Rey Guerra, uno de los más importantes guitarristas cubanos, radicado desde 2003 en Estados Unidos, y el único músico al que Jorge le dedicó una canción.
Con la misma “magia” de aquellas noches de “fandango”, Guerra llegó a ser parte de un disco del trovador. “No pude aguantarme y sin querer me vi con mi guitarra tocando con él y aprendiendo sus canciones, sus sentencias agudas y directas, sin adornos ni ornamentaciones manieristas al acto de decir una verdad”, dijo a IPS vía correo electrónico.
Fue con ese mismo sentido tan suyo de la humildad en que, en 1999, invitó a un grupo de trovadores a grabar ”Vamos todos a cantar”, un homenaje de la Nueva Trova a Teresita Fernández, la más importante autora cubana de canciones infantiles que durante años había sido prácticamente olvidada por los medios de comunicación y la oficialidad.
”El hecho de que él (García) esté haciendo este proyecto, me dice que es muy experimentado en solidaridad, en humanidad y en trova, que son palabras y argumentos que a mi siempre me han interesado mucho”, opinó en aquel momento el trovador Silvio Rodríguez, uno de los participantes en el proyecto.
Y asimismo dedicó varios meses de 2000 a una sui géneris gira por Cuba. En lugar de privilegiar los grandes escenarios de las capitales provinciales, García favoreció los pequeños espacios, las comunidades perdidas en la ciénaga, en la montaña y hasta en el tiempo, los sitios a donde nunca había llegado un trovador.
Cinco años después, cuando la vida lo llevó de vuelta a la oriental ciudad de Gibara como invitado en el Festival Internacional de Cine Pobre de Humberto Solás, sin planificaciones ni acuerdos previos con las autoridades de patrimonio, le bastó decir: “me gustaría hacer un concierto en el teatro viejo”.
Cerrado desde 1972, la edificación construida en 1889 se abrió para acoger a García y a un público fiel que lo acompañó, nuevamente, a la luz de las velas. “Abrimos el teatro por la sinceridad con que Jorge siempre lo hizo todo”, explicó a IPS el arquitecto Alberto Mora, quien entonces dirigía la Oficina de Conservación de Monumentos de Gibara.
Volver a Gibara fue uno de los tantos sueños no cumplidos. Tampoco logró realizar una nueva gira por sitios de difícil acceso, cantar en los asilos de ancianos de la capital cubana o reunir en un disco aquellas canciones de Sindo Garay (1867-1968), Rafael Gómez, Teofilito (1989-19719) o María Teresa Vera (1895-1965), a las que solía retornar concierto tras concierto.
A su inauguración discográfica con “Jorge García” (1991), le siguieron “Más Allá” (1996), “Cambios” y “Vamos todos a cantar. Homenaje de la Nueva Trova a Teresita Fernández” (1998), “Hay de todo en la Viña del Señor” (2003), “Jorge García en vivo” (2005) y el CD-DVD “1, 2, 3 trovando” (2008).
Con presentaciones en importantes escenarios de Uruguay, Argentina, Venezuela, Nicaragua y Alemania y una labor sistemática en Cuba, García solía estar ausente de los grandes medios cubanos, principalmente la televisión, aunque sus canciones sí mantenían una frecuencia importante en la radio y en espacios alternativos.
Para quienes siguieron su obra y pasaron sus grabaciones de mano en mano, sus amigos más cercanos y para él mismo, se trataba de la consecuencia directa de haber sido siempre fiel a sí mismo, de no hacer concesiones ni aceptar prebendas, de defender su independencia artística y el derecho a decir, libremente, lo que pensaba.
“He tenido la oportunidad de vivir y trabajar fuera de Cuba. Pero para mí, hasta ahora, no ha sido una opción. Me dolería mucho dejar detrás a los amigos, el mar y el embrujo de la brisa de esta isla”, reconoció en la entrevista concedida a Brecha, en 2005, en ocasión de una gira de conciertos por ese país suramericano.
Fueron los tiempos en que el escritor cubano Leonardo Padura debió escuchar varias veces las 14 canciones que integrarían un nuevo álbum y notó que “Jorge vivía sus días y hacía su arte con una coherencia desafiante, como si solo de sus obsesiones, sus rebeldías y amores brotara la inspiración de su trabajo y de su andar por el mundo”.
Es la coherencia que se respira cuando el trovador canta “sólo por ti será que no me vaya/tu cuerpo tiene forma de país”, cuando denuncia el deambular por las calles de su ciudad de los mendigos nuevos o rechaza a los militares que se adueñan de la tierra, cuando le asegura al amor que le debe “muchos siglos de esperanza”.
Con sus canciones, “me di cuenta de que Jorge García, hombre y artista, no podía ser de otra manera porque él era una representación inmejorable de la fidelidad: ante todo a sí mismo y a su responsabilidad artística. Jorge fue, siempre, un empecinado y pagó con gusto, diría que alegremente, las cuotas que exige ser íntegro y cabal”, aseguró Padura a IPS.(FIN/2009)

hay que seguir viviendo…

Posted in américa, arte, cuba, el Taburete, espejos, LaHabana, literaura, música, Memorias, poesia, Trova with tags , , , , , on diciembre 23, 2009 by el taburete

Hay cosas…

Hay cosas que te cambian
la vida para siempre
una muerte, una guerra,
un vicio, una prisión,
un pellizco en el alma,
un dudoso te quiero,
un tenerte que ir
sin saber del regreso,
el silencio y la miel,
el abuso y el miedo.

Hay cosas que te cambian
la vida para siempre
un atraco mordaz
a la hora del duende,
que te violen la paz,
que te quiten el puente,
que te digan que no
sabiendo que era cierto
y te abran en dos
de una caricia el pecho.

Hay cosas que te cambian
la vida para siempre
despertarte y no estar
donde pariste el sueño, cercar la dignidad
y vaciar los repuestos,
fumarte el corazón
y beberte el aliento,
masticar sin sabor,
variar el condimento.

Hay cosas que te cambian la vida para siempre
y aunque duela el remedio
hay que seguir viviendo.

Jorge García

fallece el Trovador Jorge García…

Posted in américa, arte, cuba, el Taburete, jorge garcia, LaHabana, música, Memorias, noticias, Opinión, poesia, Trova with tags , , , , on diciembre 22, 2009 by el taburete

El trovador cubano Jorge García falleció este 20 de diciembre en La Habana a la edad de 50 años. Vinculado desde muy joven al Movimiento de la Nueva Trova, con un estilo personal sobrio y atrevido en su poética nos ofreció cual juglar armado de una guitarra su visión más particular de lo que nos rodea durante dos décadas de carrera musical en la que parió seis discos: Jorge García (1991), Más allá (1996), Cambios (1998) y Hay de todo en la Viña del Señor (2002), Jorge García en vivo (2005) 1,2,3 trovando (2008); y trabajó en la producción de Casi lo digo (1997) y Vamos todos a Cantar (1998).

En palabras del escritor Leonardo Padura, Jorge García optó “por la fidelidad absoluta a su proyecto trovadoresco arraigado a una tradición, y por eso la evolución de su trabajo es menos estridente y más consecuente, sin duda como inevitable respuesta a sus nuevas necesidades expresivas más que a los mandatos del mercado y la moda.”

Los que tuvimos la suerte de conocerlo, sentiremos la pérdida de una gran persona. Su música, su poesía y el recuerdo vivo de su coherencia nos acompañarán para siempre. eltaburete

de la Nueva Trova…

Posted in cuba, LaHabana, música, Trova with tags , on marzo 13, 2009 by el taburete

Uno de los elementos que he defendido al valorar la obra de un creador musical viene dado por ejorge-garcia2l hecho de que en su discografía los trabajos que vaya produciendo no se parezcan uno al otro. Cierto que debe existir una columna vertebral o eje que proporcione una unidad estilística o conceptual, pero en ningún caso debiera ser más de lo mismo. Jorge García es alguien que cumple con dicho requisito y hasta hoy, los fonogramas que ha editado (cinco en total) tienen cada uno por separado su propia personalidad y dan testimonio de las etapas por las que han transitado los intereses ideoestéticos de este trovador.

Lo antes expuesto es muy fácil de comprobar cuando escuchamos su más reciente disco, el álbum titulado Jorge García en vivo, muy diferente del anterior y que llevase por nombre el de Hay de todo en la viña del Señor. Si aquel fue un material en el que Jorge se explayó en la experimentación sonora y en el universo de atrevidas orquestaciones que apostaban por la hibridación de distintos timbres sonoros, en este que presentase en el 2007 hay un retorno a la esencia de la canción trovadoresca, casi carente de ropajes que distraigan la atención de las melodías, las armonías, los textos y la interpretación de la figura frontal de la grabación, registrada durante un concierto ofrecido el 6 de mayo de 2005 en el teatro Amadeo Roldán.

En aquella función de hace ya unos años, por fortuna conservada para la memoria de las actuales y futuras generaciones de trovadores y amantes del género, a García lo acompañaron el guitarrista Alejandro Valdés, antiguo colaborador de Jorge en otros proyectos, y el joven pero ya destacado baterista y percusionista Ruy Adrián López-Nussa. En el CD se recogen 14 temas, todos pertenecientes a la firma del protagonista del fonograma, con excepción de ese clásico de la Nueva Trova que resulta “Es más te perdono”, original del desaparecido Noel Nicola, a quien en buena medida se le rinde tributo al interpretarse una de sus piezas de mayor repercusión.

Si un rasgo va a tipificar de conjunto a Jorge García en vivo, ese es el de la sobriedad. A partir de semejante premisa, encontraremos cortes dedicados por igual tanto al amor como al desamor. Musicalmente, el material se mantiene apegado a las raíces del canto juglaresco y a la pureza de quien armado de una guitarra, su voz y una determinada poética, brinda su peculiar visión del mundo que nos rodea. De tal suerte, podemos disfrutar de piezas como “Hoy eres la canción”, “Triste historia de mar” y “Mi deuda de fe”, en las que prevalece el costado lírico del compositor. De estos temas, en especial quiero recomendar el titulado “Mi deuda de fe”, de marcado acento jazzístico y donde Alejandro Valdés realiza un solo guitarrístico que no tiene desperdicio.

Resultan además altamente recomendables composiciones como “Dónde estás”, “La última palabra” y “Como humo de café”, que dejan claro la condición de Jorge García como uno de nuestros genuinos trovadores del presente. Lamentablemente, una vez más y como viene ocurriendo con demasiada triste frecuencia en los últimos años, este trabajo no ha sido publicado por una casa cubana sino que es obra del sello independiente uruguayo La Canción Nuestra, que ha hecho una tirada del CD que fuera grabado gracias a los buenos oficios técnicos del equipo integrado por Víctor Sánchez, Maykelito y Maykel Bárzagas. Asimismo y para aprovechar las facilidades que ofrece el comercio electrónico de la música, el fonograma está disponible en Portalatino, espacio perteneciente a la SGAE y que se ha convertido de un tiempo a acá en la puerta de salida para numerosas grabaciones de compatriotas nuestros, cuyas propuestas no le interesan o no consiguen motivar a las distintas firmas que componen el esbozo de industria discográfica que existe en Cuba.

Para la aparición de Jorge García en vivo, también resultó fundamental el aporte brindado por la diseñadora Rita Águila, el fotógrafo Ángel S. González, Luis Marín y Marta María Ramírez en la producción ejecutiva y artística, respectivamente. Con dicho tinglado de colaboradores y amigos, Jorge García nos entrega un producto final del cual puede sentirse muy satisfecho y que lleva al escritor y periodista Leonardo Padura (hacedor de la nota de presentación del álbum) a expresar lo siguiente: “a diferencia de otros contemporáneos suyos, iniciados en la nueva canción trovadoresca, no ensaya las fusiones que se han puesto de moda entre sus colegas, sino que se encierra en su mundo de guitarra, voz y poesía.”

Así, pues, a quienes se interesen por este tipo de trabajos, les recomiendo que asistan a alguno de los pocos conciertos que el trovador suele ofrecer y en los que de seguro, él comercializará su nuevo CD en un precio más o menos aceptable, o si no, busquen a alguien que lo tenga y se los preste. De lo demás, se encargarán los quemadores de discos, que ¡tanto han contribuido a la difusión de la música entre nosotros!

tomado de La Jiribilla