Archivo para Muestra de Jóvenes Realizadores

Fernando Pérez: La imagen de la Muestra está dentro de mí…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , on marzo 24, 2012 by el taburete

MAYA QUIROGA PANEQUE en CubaAhora.cu

Una ovación cerrada, como señal de agradecimiento, fue la respuesta de quienes tuvimos la oportunidad de escuchar al cineasta Fernando Pérez (La Habana, 1944), en sus palabras de despedida como director de la Muestra Joven que se realizará entre el 3 y el 8 de abril.

“No es necesario que me ponga en público el pulóver con el logotipo del evento, porque la imagen de la Muestra está dentro de mí”, dijo haciendo alusión a una caricatura publicada en la prensa hace algunos años donde un joven aparecía con la imagen del Che, grabada en el pecho.

“La Muestra va a ser siempre un hervidero de ideas y el termómetro del audiovisual cubano. Quiero que la Muestra la dirija un joven”, declaró emocionado.

A pesar de haber tomado la decisión personal de no continuar al frente de la misma, continuará brindando su “apoyo al evento como espacio de incuestionable valor para los jóvenes”.

El director de filmes tan memorables como ClandestinosSuite Habana y José Martí: el ojo del canario, apuesta porque la cita tenga una proyección inclusiva donde se tengan en cuenta trabajos no logrados artísticamente pero, que justamente por eso, puedan ser “llevados a la confrontación con el público joven”.

“Estoy por la inclusión. Siempre va a ser polémico. Hay quienes desean que la Muestra sea más selectiva”. En ese sentido, recalcó que en los audiovisuales presentados “falta la audacia del cineasta”.

Señaló como característica de esta oncena edición “la presencia de un destacadísimo grupo de jóvenes directoras de fotografía”. Justamente a Yanay Arauz, directora de fotografía, recientemente fallecida, con apenas 29 años, se le rendirá homenaje en la cita.
La impronta de Yanay estará presente a través de dos obras en concurso, a las cuales puso su mirada: Marcados, dirigida por Milena Almira y Ernesto René, o El evangelio según Ramiro, de Juan Carlos Calahorra.

Por otra parte, Fernando Pérez alabó el trabajo del boletín trimestral Bisiesto. Nuestra “aspiración es que se convierta en la publicación que exprese el pensamiento de los jóvenes cubanos menores de 35 años y que sientan pasión por el cine. También abrirá un espacio de entrevistas a cineastas jóvenes”.

ALGUNOS APUNTES SOBRE LA MUESTRA

La apertura fílmica de la Muestra tendrá lugar el martes 3 de abril, a la 2 de la tarde, con la proyección, en el cine Charles Chaplin, del largometraje en construcción, Irremediablemente juntos, de Jorge Luis Sánchez.

En esta edición ha crecido el número de trabajos aspirantes a los premios: 37 ficciones, 41 documentales y 9 animados, una exigua cantidad, en comparación con años anteriores. Sigue leyendo

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SER O NO SER JOVEN… (¿esa es la cuestión?)

Posted in américa, arte, arte digital, cine, cine cubano, Cine Documental, cortos, cuba, debate, LaHabana, noticias, Opinión with tags , , , , , , , on abril 21, 2010 by el taburete

Descubro tarde en la contraportada del Catálogo de la Novena Muestra de Nuevos Realizadores, lo siguiente:

“¡ATENCIÓN! PRIMERÍSIMA NOTICIA

“Nada es eterno excepto el cambio”, dijo Buda…
y a los diez años

LA MUESTRA CAMBIA DE NOMBRE…”

Leo que ahora se llamará 10ma Muestra Joven, y se celebrará del 22 al 27 de febrero del año próximo. En otra parte del mensaje también puede leerse: “Una muestra no solo para los jóvenes sino ORGANIZADA y REALIZADA por ellos”.

Sobre lo de SER O NO SER JOVEN en el audiovisual que actualmente se hace en Cuba se ha hablado muchísimo en el blog. Es un asunto que parece fascinarnos y que por suerte no consigue ponernos de acuerdo, si bien al menos sabemos que lo biológico no es exactamente (o únicamente) lo que determina la juventud. Es decir, sabemos que a los veinte años es posible ostentar un pensamiento al que solo lo motiva el conservadurismo más rancio; y que se puede llegar a ochenta haciendo del riesgo creativo la razón de ser.

“Nada es eterno excepto el cambio”, decía Buda, y eso me recuerda otro aforismo de Bretch, que anoto más o menos de memoria: “La realidad cambia a diario, por lo que hay que cambiar a diario el modo de representarla”. ¿Detrás del cambio de nombre está la convicción de que esa realidad que muestran los filmes de la Muestra debe enfocarse desde los más insospechados ángulos (incluyendo los más incómodos)?

De cualquier forma, sería un error identificar a la Muestra (aún con sus innegables aciertos) con la totalidad de audiovisual joven que se hace en la nación (no isla), pues, ¿no estamos hablando de “una muestra” de algo que se supone mayor? Eso sí, pienso que la Muestra debe evitar el riesgo de propiciar conceptos cristalizados (o cristalizadores) sobre lo que, a estas alturas, podría considerarse “audiovisual joven”. El solo uso de ese término (“joven”) corre el riesgo de regalarnos una retórica envejecida, pues de lo joven y lo viejo se viene hablando desde que el mundo es mundo.

En lo personal me gratifica muchísimo esa complicidad que últimamente estamos consiguiendo en Nuevo Mundo con jóvenes amigos del ISA de la ciudad (me niego a considerarlos simplemente “alumnos”, porque ¿quién no es aprendiz de casi todo?). Esa complicidad descansa sobre el consenso de que más allá de rupturas y continuidades la Historia nos vuelve a todos una suerte de denominador común. Recordemos, por ejemplo, aquello que Schopenhauer nos describía en su momento:

“Cada treinta años aparece una nueva generación de niños curiosos que todo lo miran, nada saben y engullen sumariamente y a toda velocidad los resultados del saber humano acumulado durante milenios, y que después pretenden ser más listos que todo el pasado junto. Con tal fin acuden a las universidades y echan mano a los libros, es decir, a los más recientes, dado que son contemporáneos suyos y de su misma edad. Lo único importante es que todo sea corto y nuevo, igual que ellos mismos son nuevos. Y enseguida, a pontificar”.

Schopenhauer tal vez tuviese razón a la hora de describir esa rutina generacional a través de la cual ciertos jóvenes ponen todo su esfuerzo en liquidar de un plumazo lo que los ahora ya “viejos” defienden como el punto final. Pero el razonamiento no nos explica por qué dentro de esa misma generación también persiste la tendencia a imitar o mantener costumbres arcaicas (el llamado “atavismo”).

¿Será de esa combinación entre el afán de rupturas a ultranza y la custodia de caracteres propios de los antepasados que, en cada época, nacerá la impresión de verdadera juventud? No tengo una respuesta concreta para eso, pues la juventud es otro de los grandes misterios de nuestra existencia. A título personal, diría que se es más joven mientras más conciencia crítica se tenga de lo que se vive, y con agrado he visto cómo algunos de los nuevos realizadores de esta última generación van retomando aquella energía desacralizadora que caracterizó al cine fundacional del ICAIC, y no temen en “repolitizar” sus miradas, en franco desafío a toda esa tendencia descafeinada que, en nombre de las tecnologías y la neo-disneylización del mundo, terminó quitándole filo a cuanto se veía.

Sin embargo, coincido con Fernando Pérez en que “con mucha frecuencia las películas que llegan a la Muestra abordan, sin prejuicios y con audacia, temas que el cine de la industria no se atreve a tocar. Pero también con mucha frecuencia ese arrestado contenido no llega acompañado de parejo resultado artístico. Muchas de estas obras gozan del impacto y el interés momentáneo de lo inédito, pero su trascendencia artística no pasa más allá de una vida limitada”.

Esto que parece una objeción puntual a la creación de estos tiempos en verdad funciona para todo aquello que ha intentado pasar como un conjunto renovador. Habría que pensar nada más en esa producción del ICAIC en los sesenta: muy pocas películas de entonces lograron trascender en el tiempo, e ir más allá de ese rol propagandístico que tenía que asumir también el Instituto. Y justo el documental comenzó a ganar autonomía cuando se impuso abandonar la servidumbre ante lo temático (lo explícitamente ideológico) para dedicarse a explorar el lenguaje, y desde allí perturbar nuestras certidumbres sobre la realidad.

Diez años después de la primera Muestra, ¿puede detectarse entre los jóvenes ese interés por consolidar el lenguaje sin descuidar el abordaje de los temas? Creo que sí. Que ya hay varias películas donde es posible advertir ese crecimiento nada inocente. Ahora mismo pienso en tres que, después de vistas, me siguen sacudiendo por “jóvenes” y heréticas en el lenguaje: “Revolution” (2009), de Mayckell Pedrero, “Que me pongan en la lista” (2009), de Pedro Luis Rodríguez, y “Memorias del desarrollo” (2010), de Miguel Coyula.

Juan Antonio García Borrero , tomado de la pupila insomne

del cine documental cubano… Ver para Creer

Posted in américa, arte, arte digital, cine, cine cubano, Cine Documental, cortos, cuba, debate, LaHabana, Memorias, noticias, Opinión with tags , , , , , , , , , , on abril 19, 2010 by el taburete

Por: Danny González Lucena tomado de la web de la UNEAC

Presentan tres polémicos documentales, premiados en la 9na Muestra de Jóvenes Realizadores.

¿Adónde vamos?, de Ariagna Fajardo Nuviola, El mundo de Raúl, de Jéssica Rodríguez y Zoe Miranda, y Que me pongan en la lista, de Pedro Luis Rodríguez, son documentales que plantean polémicos temas sobre la sociedad cubana.

En el primero los campesinos de la Sierra Maestra ofrecen sus opiniones sobre la emigración creciente de personas hacia las ciudades, por las dificultades que hoy en día ellos enfrentan, relacionadas particularmente con el aprovechamiento de las cosechas, los instrumentos de trabajo y el hurto de animales.Durante el debate los realizadores y directores presentes manifestaron que esa temática partía propiamente de los problemas de Ariagna, la directora del material, porque ella de pequeña había ido para la Sierra y el conflicto le viene de cerca. Quizás por ese motivo no se interesó en fuentes oficiales, pues su intención se centra en mostrar un solo punto de vista, es decir, el de los campesinos.

Aunque técnicamente el documental es bastante sencillo y no presenta una complicada postproducción, los participantes en la tertulia sí coincidieron en que se pueden apreciar varios planos significativos, donde se establecen comparaciones entre la cruda realidad de los campesinos de la Sierra, y lo que les puede brindar la naturaleza.

En El mundo de Raúl, hubo contradicción de opiniones sobre como catalogarlo realmente: ¿documental o docu-drama? Ciertamente el material nos muestra la historia (real) de un hombre que se masturba en lugares públicos cuando ve a mujeres de su agrado. Él mismo cuenta la historia de su vida, pero nunca mira a cámara. Además, todos los personajes, excepto él, son ficticios. Por ese motivo tal vez algunas secuencias estén mal logradas, teniendo en cuenta que no participan actores, sino personas comunes de cualquier poblado de Cuba que actoralmente no están bien dirigidas. Lo que sí avala al documental (o docu-drama) es su dramaturgia, pues mientras el personaje protagónico cuenta la historia, los planos acompañantes crean un suspenso muy bien definido.

Que me pongan en la lista, logró un mayor nivel de debate, pues cuestiona si los Comité de Defensa de la Revolución son efectivos o no. El realizador Francisco Castro, por ejemplo, expresó que el documental, en su conjunto, manipulaba a los entrevistados para evidenciar el punto de vista del realizador, pues incluso el trabajo de postproducción (muy bien realizado) se propone mostrar una organización de masas con muchos problemas, y los contrapunteos entre los entrevistados no buscan defender un aspecto positivo en ese sentido, cuando realmente sí existen.

En el espacio Ver para Creer participaron la periodista Soledad Cruz, la vicepresidenta de la UNEAC Magda González Grau, la presidenta de la Asociación de Radio, Cine y Televisión, Rosalía Arnáez, la investigadora Magalys Espinosa, el crítico de cine Gustavo Arcos, y jóvenes realizadores. Todos coincidieron en que los tres materiales intentan reflejar por dónde va la sociedad cubana actual, sobre todo ¿Adónde vamos? y Que me pongan en la lista, y llegaron a la conclusión de que al pueblo, y a ellos como intelectuales, les corresponde buscar alternativas para resolver los problemas que se plantean los jóvenes realizadores en estos materiales audiovisuales.