Archivo para Reinaldo Escobar

la parafrénica…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , , , on octubre 5, 2010 by el taburete

tomado del blog de Varela

Los errores que Yoani Sánchez comete en vida los corrige luego en posts. Sus posts no son más que eso, una galería de correcciones.Todas sus justificaciones, sus desvaríos, sus meteduras de pata las quiere convertir en líos de la sociedad cubana… que no lo son.

Obviando si a ratos el Macho Rico mete sus aletas de claria en los posts, las contradicciones de laInstitución Yoani Sánchezson debido a tres cosas: desvaríos de una loca parafrénica o agenda establecida. La Parafrenia es una enfermedad que le hace a uno creerse que domina ciertos temas o campos en las cuales se mete a opinar y luego debe corregirse. Pero uno cuando cumple con una agenda le sucede lo mismo: uno se contradice porque está en función de expectativas ajenas, bien sea en busca de usufructo o reconocimiento personal.

Como fue el caso del último “premio” recibido por Yoani de 30 mil fulas que soltó el eufemismo de que lo iba a usar para sentar las bases de la prensa libre en Cuba. Fíjense el error: Sentar las bases de una empresa (la prensa libre lo es por eso mismo, porque es libre) con el uso de moneda, presupone inversión. Entonces Yoani se delatóipso facto como la inversionista de la prensa libre cubana, émula de Murdoch, el bimillonario ultraderechista dueño de la cadena Fox y el New York Post. Eso, para alguien que vive en Cuba con una laptop ciega de internet no es un sueño, es un diagnóstico de Parafrenia.
Y se los demuestro: Yoani se pone a analizar en su sociedad – con novedoso horror – conceptos triviales de los hormigueros occidentantes: las cámaras de las calles, de centros comerciales, de oficinas, de confesionarios y hasta de lavatorios. Eso es de paranoicos. El ser humano actual vive con eso como parte de su entorno moderno… como lo es el secuestro, el asalto, el exhibicionismo y el erotismo. Por eso Yoani es secuestrada, asaltada, le suben la falda y agarra güevos.
Ella plantea y reúne en sí misma – en hipérbole porque es a título personal pues le sucede a ella sola en Cuba, no a más nadie en la isla; es el gobierno contra ella – todo el cuadro clínico de la psicosis y la histeria colectiva de las sociedades capitalistas.
Luego, la chica se desconecta de su realidad. Twittea para que le paguen el celular y después se mete 25 minutos conversando conmigo. Sus donantes serios dirán: “Oye, que no te pago para que te metas media hora fajada con un tío de Miami sino para ayudarte a cumplir una función social contestataria de información alternativa”. En cambio la super blogger usa el dinero del prójimo para decirme “cobarde, resentido, Roma le paga a los traidores pero los desprecia (que la frase es Roma no le paga a los traidores porque los desprecia), odias a los flacos, no te gustan los matrimonios con mucha diferencia de edad, te caen mal los vecinos de Centro Habana”…. y me tiene que acentuar lo que ella es y lo que no es: o sea, que es filóloga y que no es Cristo.
Como no es Cristo – y no hace milagros – no puede revertir luego una metedura de pata (o de lengua) de 25 minutos a 25 segundos; pero como es filógoga y sabe acotejar el verbo, enseguida hace un post para arreglar la cosa y me pone de seguroso. Asegura que ella tiene una clave arreglada con sus amigos en cuanto a los timbrazos del teléfono para contestar. Entonces la gente se cuestionará: “¿Y cómo le contestó a Varela? ¡Ah, el hijoputa la penetró!”.
Y de pronto, la ciega de internet ve todo lo que está sucediendo en el intento de golpe de estado en Quito, que el Noticiero Nacional Cubano lo está callando: ¡los cubanos que viven en Ecuador están en peligro! (polo actitudinal por exaltación: delirios mesiánicos, religiosos y místicos).
Pero ahora corrige su nueva metedura de pata, y en un post asegura que no sabe nada de lo que pasa en las elecciones de Venezuela porque se guía por el Noticiero Nacional. O sea, de Quito le twittean… pero de Caracas no. Ya no tiene amigos en Caracas. Muy raro, porque hace poco estaba enseñando a los venezolanos el uso del SMS.
Tras este post mío – que no lo ve pero lo deduce por telepatía o se lo envía su secretario al mail en criptografía para invidentes – se apresurará a corregir que le sobran los amigos en Caracas pero no le twittearon porque estaban votando (después de asegurar que hubo apatía electoral).
En fin, no creo que Yoani sea una loca parafrénica… para mí sencillamente tiene una agenda que debe seguir al pie de la letra y eso la hace lucir así muchas veces.
Porque si su blog fuese un diario personal como ella me dijo, entonces además de parafrénica, es ella la resentida, la cobarde, la traidora pagada, la que no le gusta su esposo porque es un viejo (que se ve de puta madre en la playa), la que odia ser famélica y la que vive con el lastre plebeyo de que es de Centro Habana, no del Vedado como Pánfilo. ©varela

***El Delirio de Grandeza o Parafrenia se subdivide en dos tipos de delirios:

Delirio de Grandeza Sistematizado. Cuando las creencias están organizadas en torno a un núcleo teórico, con coherencia y estructura interna, de forma que todas las preguntas que se le hagan pueden ser respondidas adecuadamente, con lógica y orientación finalista. Es típico de las psicosis paranoides, agudas o crónicas.

Delirio de Grandeza No Sistematizado. Son cuadros pobremente sostenidos, sin coherencia interna, con pocos recursos, donde no hay un núcleo, ni razones que organicen las creencias, de forma que las preguntas no obtienen respuestas adecuadas. Es típico de la Esquizofrenia.

de 23 y G…

Posted in américa, cuba, debate, el Taburete, LaHabana, Memorias, Opinión, relato with tags , , , , , on noviembre 22, 2009 by el taburete

23 y G: Viernes 5:00 p.m…

tomado de La polémica digital

“Esta vez no quiero que nadie me lo cuente”. Fue lo primero que pensé cuando salía de la reunión de Departamento a las 4 de la tarde. “Me quedo en G y lo veo con mis propios ojos”. El desagravio quijotesco, a lo novela mexicana del siglo XXI me tenía sin cuidado. Las payasadas mediáticas me aburren ya. Y este era otro capítulo de cierta telenovela donde cada nueva entrega puede ser más repetitiva y monótona que la anterior. “Pero de todos modos me quedo”…

23 y G… 4: 30p.m. Una escuela completa de preuniversitario cantando. Bocinas a todo volumen. Pancartas, carteles, telas pintadas: Todo por la Revolución, alcancé a leer. “¿Y aquí que hay hoy?”, pregunto a algunos estudiantes de periodismo. “Desde ahora hasta el congreso de la UJC van a celebrar actividades todos los fines de semana, de viernes a domingo”… “Ahhhh, que interesante…”

23 y G… 4:50 p.m. Estudiantes vestidos de azul. A lo lejos la conga preparada para bailar. Algunos carros fuera de lo común. Hombres de camisa de mangas largas y celular. Gente saliendo del trabajo. Extranjeros. Cámaras, micrófonos, luces, acción…

23 y G… 5:00p.m. Comienza el show. Cierto personajillo da declaraciones en una esquina. Los estudiantes se levantan de sus asientos. Todos olvidan las “actividades culturales que se van a celebrar desde ahora hasta el congreso de la UJC” y cruzan corriendo la avenida. Histeria colectiva. Lo próximo que escucho son gritos: Viva Fidel.

23 y G… 5:05p.m. Son las 10 y 27p.m de la noche y aún no consigo ordenar los 45 minutos de mi experiencia en G y 23. “Esto da ganas de llorar”, dice un amigo. Las consignas surgen una tras otra. Cierto muchacho de pullover rojo sube encima de 6 sillas y comienza a “animar” al ya acalorado público. “Pin, pon fuera, abajo la gusanera”; “Fidel, qué tiene Fidel que los imperialistas no pueden con él”; “Gusanos, esta calle es de Fidel”… Un único nombre sobresale en la respuesta al príncipe desagraviador: Fidel.

23 y G… 5: 45p.m. “¿Y este que hace aquí a esta hora? Tiene inasistencia e impuntualidad…” Un tardío Ciro -el de Porno para Ricardo- se aparece en 23 cuando ya el espectáculo ha terminado. Viene con aro, balde y paleta… digo, con latica de refresco, pan con perro, ketchup y mostaza. Se pasea mirando a los grupos que se han quedado a comentar lo sucedido. “¿Y aquí qué pasó?”, le pregunta a unos estudiantes de periodismo. Los alumnos le contestan. Encoge los hombres, sonríe y baja por G acompañado de la latica, el ketchup y la mostaza. Luego cierto twitt nos informa que está muy triste en el cuartel general, digo, en la Academia Blogger, por lo sucedido con su amigo.

23 y G… Los que no gritamos nos sentamos en un banco. “El único momento en que me emocioné fue cuando cantaron el himno”, le confieso a un amigo. “Esto parece una prolongación de los mítines de repudio de los 70″, me responde.

“¿Por qué no grité?”, me pregunto una y otra vez. La sensación de impotencia también llegó hasta mí. Ver a tantos seres anónimos en mi país pasar desapercibidos ante la “prensa extranjera”, la misma que dedica tiempo, esfuerzos y recursos a su nueva agenda mediática me enfurece. Sin embargo, ni siquiera eso era lo peor. “Allá ellos y su conciencia”.

Camino hacia una esquina con mis amigos. Cada cual hace su versión de lo sucedido. “Cuidado, por ahí viene un periodista”, advierte alguien. Todos se callan. “¿Han vizto algo de lo que ha zuzedido?”, pregunta la prensa extranjera. “No”, responden mis amigos. “Sí, lo vimos, claro que lo vimos, pero no te vamos a decir nada…”, le contesto yo. “Este tío no va a hacer su salario conmigo”, pienso.

Y vuelve la misma pregunta: el grito ausente… No grité porque no me sentí implicada en los clamores de aquella multitud enardecida. Me resisto a corear los mismos slogans que mis padres. La falta de originalidad y espontaneidad de una juventud con suficiente capacidad e inteligencia para concebir sus propios lemas me abruma. Pensé en lo mucho que nos hubiera gustado oír un: “esta es la calle de nosotros, del pueblo,de la gente… Este es el país de nosotros… Viva Cuba…”.

Hubiera querido escuchar a la gente sentirse parte de lo que estaba defendiendo y no escudarse en un nombre para legitimar su mensaje. Y eso es precisamente lo que me preocupa. Más allá de los duelos verbales, que ciertamente le dan color a la vida citadina, me quita el sueño que los jóvenes cubanos, en ocasiones como estas, calquen y copien las actitudes de generaciones anteriores en momentos históricos diferentes.

Está oscureciendo. La gente se va dispersando poco a poco. Donde antes hubiera una multitud ahora solo quedan ciertos celulares con hombrecillos de camisa larga, los jóvenes que van llegando a sus habituales encuentro de la noche y el estribillo de la Charanga: “tú llorando en Miami… y yo gozando en La Habana”. Los rastros de lo que fuera la experiencia más impresionante de toda mi vida desaparecen por completo. Para quienes vayan esta noche a G y 23 no habrá pasado nada.

Reinaldo Escobar… tú no eres Pueblo

Posted in américa, ¡qué Arte!, censura, cuba, debate, el Taburete, espejos, LaHabana, noticias, Opinión with tags , , , on julio 24, 2009 by el taburete

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Por J. M. Álvarez en http://jmalvarezblog.blogspot.com/

Reinaldo Escobar, esposo de Yoani Sánchez- la criatura parida por el grupo empresarial español PRISA-, forma parte de un grupúsculo de jóvenes cubanos (lo de jóvenes no va por él), fascistas unos, desclasados otros, e incluso algunos con problemas de drogas, que son utilizados como marionetas por exiliados cubanos de extrema derecha que están al servicio de la “democracia” imperialista, ergo: plutocracia, ergo: régimen social monoclasista oligarca.
Como no podía ser menos, Reinaldo también tiene un blog, uno más de esos blogs donde hay de todo, desde llamadas al ajuste de cuentas cuando se “caiga” la Revolución, hasta lo que tarda un camarero en servir un bocadito con todos sus aderezos. De momento, la estrategia bloguera anticubana del interior lo único que ha logrado es condenar al ostracismo mediático a los disidentes de la vieja guardia (donde debería estar él, pues ya tiene 62 añitos) como Martha Beatriz Roque y compañía, que ven pasar la plata delante de sus narices, camino de otros bolsillos.
En uno de sus últimos escritos (“La fuerza bruta”), Reinaldo escribía que a él y a sus muchachitos, les habían impedido entrar a un concierto del cantante Pedro Luís Ferrer, celebrado en el habanero patio del museo de Artes Decorativas. Se lamentaba de que los acusaron de provocadores (objetivamente es lo que son) que intentan ganar notoriedad reventando eventos y, para colmo, les dijeron que la cultura es para el pueblo y no para agitadores asalariados. Al respecto, Reinaldo escribió lo siguiente:
Lo grave no es lo que hicieron sino el descaro con que actuaron, a plena luz del día y frente a testigos (…). En un momento, en que miré a los ojos del que estaba al frente de la operación, supe que gente así es capaz de cualquier cosa (…). Tengo la sospecha de que esos son los hombres que un día pudieran disparar contra el pueblo.
Reinaldo: Quienes disparan contra el pueblo son los golpistas de Honduras, y es lógico, dada tu condición, que no le hayas dedicado ni una sola línea a los crímenes cometidos por los militares “demócratas” de ese país. Reinaldo, tú no podrás ser nunca pueblo (en la acepción del término que se identifica con la clase obrera), porque representas a esa burguesía que intenta subvertir el sistema político cubano. En cambio, sí serías verdugo del pueblo- como los fascistas hondureños- en cuanto tuvieras la más mínima oportunidad.