Archivo para Tony Guerrero

lectura de poemas, enigmas y otras conversaciones con Tony Guerrero en el Centro Pablo…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on enero 13, 2015 by el taburete

Este libro es de los poetas, músicos, artistas que han sido generosos y fraternos con nuestra justa causa y con los que he dialogado, por diversas vías, a lo largo de estos años, en una conversación que felizmente continúa y crece en los territorios del amor y la amistad.

Este libro es de mi madre y de mi hermana, así como de todos los que han hecho posible que ellas hayan construido, en estos años, un archivo amplio y eficaz de mi correspondencia y de mi obra plástica y literaria.

Y con todos ellos, y con todo aquel a quien esta obra llegue y se sienta pa

rte de ella, este libro es de Gerardo, Ramón, Fernando, René y mío. 

Antonio Guerrero Rodríguez

LECTURA DE POEMAS DE TONY GUERRERO EN EL CENTRO PABLO

El próximo viernes 16 de enero, a las 5 de la tarde, Tony Guerrero leerá textos suyos reunidos bajo el título de Diez poemas con historia en el patio del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, en la calle Muralla 63, La Habana Vieja.

Esa misma tarde se realizará la primera presentación del libro Enigmas y otras conversaciones en la que participará su autor. El volumen, de 420 páginas, fue publicado por Ediciones La Memoria dos años atrás, cuando Tony se encontraba aun sufriendo injusta prisión, junto a sus cuatro hermanos, por defender la paz y la tranquilidad del pueblo cubano.

Enigmas… fue preparado por el autor desde la prisión de Marianna, en la Florida, con la imprescindible ayuda de su hermana Maruchi y de su madre, Mirtha, que conservaron con amor y dedicación los documentos y las obras plásticas creadas por Tony durante tres lustros.

El libro incluye poemas, crónicas y testimonios escritos a lo largo de esos años, reunidos en las secciones tituladas: Enigmas, Entre esos poetas que admiro, Diálogos en la distancia (y en la cercanía) y En la celda hay un hombre.

El testimonio gráfico que aparece al final del volumen incluye fotos y pasteles que pertenecen a la exposición La gira interminable, que la Sala Majadahonda del Centro Pablo albergó en el año 2013 para documentar, desde esos lenguajes artísticos, la intensa labor que realiza el trovador Silvio Rodríguez, junto a sus talentosos músicos invitados,  llevando la canción y la belleza a barrios populares de La Habana y otras provincias.

Los poemas que Tony leerá la tarde de ese viernes y las conversaciones que los acompañarán son parte de la memoria batalladora que trajo de regreso a los cinco hermanos queridos. Este encuentro será, a su vez, un nuevo homenaje a su coraje, su fidelidad y su ejemplar capacidad de resistencia.

Anuncios

El dilema de Alejandro…

Posted in américa, cuba, debate, espejos, fidel, Memorias, morro, noticias, Opinión with tags , , , , , , , , , , , , , , , on septiembre 4, 2010 by el taburete

Me gustaría empezar por el pudor, porque Alejandro Ríos afirma1 que no tengo un ápice de él, cuando digo que Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Carlos Varela, Santiago Feliú y yo escribimos o respondimos a entrevistas, afirmando que los disidentes cubanos que no habían cometido actos violentos, debían ser liberados.

¿En qué falta el pudor, al punto de no llegar ni a un ápice? ¿En que no exaltamos la muerte de Orlando Zapata ni la huelga de hambre de Guillermo Fariñas ni las caminatas de sus familiares, las Damas de Blanco?

Alejandro Ríos debía tener en cuenta que esa petición la están haciendo intelectuales que no comulgamos con las ideas de esos presos. No nos atribuimos la liberación de esos presos, ni mucho menos, pero AR es incapaz de ver mérito alguno en ninguna otra gestión por su liberación: no es capaz de mencionar siquiera al cardenal Ortega y al canciller español Moratinos, casi como si fuera obra non sancta el procurar esa liberación desde “fuera” de la disidencia.

Si Alejandro Ríos, Duanel Díaz y Raúl Rivero, para sólo nombrar tres radicales ideólogos enfrentados a la Revolución Cubana, solicitaran la liberación de Gerardo Hernández, Tony Guerrero, René González, Ramón Labañino y Fernando González, que únicamente informaron al gobierno cubano de la actividad de los grupos terroristas de Miami, tengan la absoluta seguridad que no les pediré que, previamente, exalten a los montones de personas que en el mundo han solicitado su liberación, ni a sus mujeres e hijos, que llevan una década sin recibir una visa estadounidense para poder visitarlos en la prisión.

Si tuvieran la decencia de hacer la solicitud de su liberación, sería para mí la actitud generosa de tres adversarios.

Pero a Alejandro Ríos no le importa ni la libertad de los presos de su bando.

Que 52 personas sean indultadas le parece algo que no interesa más que a un “círculo de conocedores” y a los “familiares agraviados”. ¿No le interesa a él? Yo estaría feliz si el gobierno de Washington liberara a esos jóvenes cubanos condenados a penas absurdas sólo por informar de actividades conspirativas que el FBI debía reprimir y no apoyar. ¿Que eso sería un motivo para elogiar al gobierno de Barack Obama? Muy bien, si los libera, creo que merece el elogio y no seré yo quien, en ese caso, se lo niegue.

Alejandro Ríos, mutante si los hay, era un combativo periodista de Juventud Rebelde, el órgano oficial de la Unión de Jóvenes Comunistas cubana. Eso ocurría allá por los años ochenta, cuando a la vez era mi alumno en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de la Habana. Él, que ha saltado del diario comunista habanero, a escribir en El NuevoHerald miamense, no comprendo cómo puede hablar de mi metamorfosis, cuando yo vivo en el mismo país en el que nací, trabajo en el mismo sitio desde hace 40 años, y pienso muy parecido desde hace 50.

Quisiera decirle que el mismo joven que escribió El libro rojo en esa que él llama mi “temprana juventud” es el que dice que Duanel Díaz miente cuando dice que la casa de Jorge Mañach fue asaltada y su biblioteca convertida en pulpa; o que el gobierno cubano le impidió a Agustín Acosta reunirse con la hija que vivía en Miami.

El mismo profesor que le enseñaba literatura a Alejandro hace 30 años, es quien le recuerda a Emilio Ichikawa que el “despotismo ilustrado” es únicamente una de las posibilidades que vieron los iluministas para cambiar la vida política europea. Que a la Ilustración no sólo pertenece el Voltaire amigo de Federico II de Prusia, sino además, el Montesquieu de El espíritu de las leyes y el Jean Jacques Rousseau de El contrato social. Si ahora me entusiasman ciertos – no todos – proyectos culturales cubanos, dé por sentado AR que los que cambiaron fueron los proyectos, no yo.

Lo que pienso es que muchos ideólogos del mundo miamense, debían optar por encontrar puntos de entendimiento con la realidad cubana, aunque no dejaran de ser adversarios de la Revolución. Ese lanzarse a la permanente “satanización” de Cuba viene haciéndose hace muchos años y no ha llevado a nada bueno, ni sano, ni útil, ni inteligente.

Conduce, por ejemplo, a que Alejandro Ríos ahora no tenga idea de qué hacer y esté casi al borde, como una suerte de Fariñas al revés, de declararse en huelga de hambre, hasta que la policía cubana vuelva a encarcelar a los presos que han sido liberados.

Guillermo Rodríguez Rivera tomado de Rebelión

1 “Retazos”, by Alejandro Ríos, El Nuevo Herald, Miami, 16 de agosto de 2010.