Archivo para Victor Casaus

encuentro cercano cubano-argentino…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , , , on enero 31, 2012 by el taburete

El 28 de enero –y no podía haberse escogido una fecha mejor que esta del nacimiento de José Martí–, la Casona de Flores, en Buenos Aires, sirvió de escenario para el recuento y el intercambio entre cubanos y argentinos, así, “en cuadro apretado”, como quería el Héroe Nacional de Cuba.

Organizada por varios promotores culturales del país sudamericano como Mario Antonio Santucho, Sebastián Scolnik y Natalia Fontana, y con la participación del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, con sede en La Habana, esta Decarga de cubanía porteña  incluyó el estreno en esa nación del documental ¿Cuba también?, realizado por los antropólogos suizos Silvia Mancini y Francis Mobio, profesores de la Universidad de Lausana. En el encuentro estuvo presente el traductor al español del filme, Hernán Díaz.

Luego del estreno de la cinta,  que documenta las relaciones de los creadores, en especial de los jóvenes trovadores cubanos, con la realidad que lo rodea, se pasó a degustar platos y bebidas típicos de la Mayor de las Antillas, en un ambiente de fiesta y comunicación.

Seguidamente, Mario Antonio Santucho habló de La Casona de Flores, espacio que como dice su texto fundacional,  “es territorio común y excusa perfecta para ensayar nuevas conexiones”. En sus salones confluyen editoriales, talleres de oficio, grupos de debate. “Somos muchos y distintos. Y tal pluralidad supone desafíos”, precisa el texto, que explica que “se trata de delinear formas de gestión post-estatales que no impliquen un mero rechazo o negación de las instancias estatales, sino más bien, su problematización (…) Se trata, también, de resistir la banalización llevando a fondo la necesidad de apertura que exige este momento”.

Víctor  Casaus, director del Centro Pablo, se refirió por su parte a la similitud de estilos y atmósferas entre las acciones organizadas en la Casona y las que se realizan en la institución cubana. 

Destacó la importancia del documental ¿Cuba también?, fruto de la investigación realizada en Cuba por Silvia Mancini y Francis Mobio, y recordó que la imaginación y la belleza rigen los trabajos del Centro Pablo. “A ellas –dijo- se une otra palabra: pensamiento, pensamiento profundo e indagador”.  Sigue leyendo

La pupila de un cubano en La Higuera…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , on enero 20, 2012 by el taburete

CHE DESDE LA MEMORIA

por Victor Casaus.

Tengo ahora aquí delante las notas apresuradas que hice en estos días al regreso de Bolivia –de La Higuera y Vallegrande– y del otro lado, en la máquina, las decenas de imágenes tomadas en esas jornadas emocionadas y emocionantes, pequeño compromiso personal con la historia y la memoria, viaje iniciático (como lo llamó en un mensaje Silvio, hermano querido), travesía por senderos de cornisas, estremecimientos de fechas, momentos, fotos, recuerdos. Mucho, mucho más de lo que pueda caber en una crónica casi urgente que debiera ser escrita en esta tarde apacible de Córdoba, antes de que pasen más días o, peor, antes de que las pequeñas exigencias cotidianas de estas dos semanas restantes en la Argentina terminen por anular el espacio de tiempo necesario para escribirla.

Aunque no todos éramos de esa ciudadanía mencionada en el subtítulo de esta crónica, he escrito la pupila de un cubano…, para reivindicar esa frase que agradezco a un amigo, Iroel Sánchez, cuando publicó el pasado mes de noviembre en su blogLa pupila insomne los apuntes que le envié sobre la presencia de los indignados estadounidenses y su audaz plan de Occupy Wall Street. Entonces quería continuar con una serie antecedida por la mención de la pupila caribeña en la que contaría otras experiencias realizadas durante un mes en universidades y centros culturales de varios estados por los que transitó la solidaridad con Cuba, la poesía, la memoria, la historia oral. Retomo la idea de compartir estas miradas de la pupila (cubana, caribeña, insomne), ahora en tierras del Sur, que también existe (y ahora existe incluso un poco más).

El pequeño grupo con el que llegué hasta La Higuera la semana pasada, desde Santa Cruz de la Sierra y Vallegrande, estaba integrado por mi compañera María Santucho, el trovador jujeño Eloy López y su compañera Florencia Lance. A él se unió, por imperativos de la transportación, Marcus Luecke, un viajero que llegaba desde Ulm, en el sur de Alemania, para cumplir con un viaje probablemente también iniciático, después de sus visitas a Cuba en años recientes. El viaje hasta La Higuera se realizó en una camioneta de ocho plazas, que allí llaman truffy, muy castigada por los ripios y los serruchos de ese camino serpenteante por el que el chofer boliviano que guiaba (junto a su esposa y su hija pequeña) iba acortando la distancias, al borde de las cornisas, en el vértigo de las curvas imprevisibles. Fue una sorpresa preocupante conocer, en medio del trayecto, que la madrugada anterior había llegado a Vallegrande desde Sucre, en un recorrido de 800 kilómetros, y no había tenido tiempo de dormir cuando le avisaron de este viaje a La Higuera. Sigue leyendo

Poesía cubana en el Dickinson College…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on octubre 24, 2011 by el taburete

El poeta cubano Víctor Casaus inició hoy en Dickinson College, en Carlisle, Pennsylvania, la décima Semana Poética organizada por ese centro de estudios, en la que participan escritores de siete países: China, Egipto, Canadá, España, Estados Unidos, Rusia y Cuba.

El recital de Casaus incluyó una veintena de poemas seleccionados entre sus libros publicados, que fueron traducidos por Rina Benmayor y Anthony L. Geist, profesores de las universidades de California y Washington respectivamente.

Casaus agradeció a los organizadores del evento –especialmente a su coordinadora, Angela Delutis-Eichenberger y a Susan Rose, directora del Centro de Estudios Comunitarios– las eficaces gestiones realizadas para que la cultura cubana estuviera presente en esta Semana Poética que se extenderá hasta el próximo día 27 de octubre y que incluye recitales de poesía, encuentros de intercambio y visitas a sitios de interés cultural de Carlisle y otras localidades de Pennsylvania.

Al hacer la presentación del poeta cubano, la profesora Grace Jarvis hizo un recorrido por los principales títulos que forman parte de la extensa bibliografía del autor y se refirió igualmente a la obra cinematográfica de Casaus que incluye más de 15 documentales y dos películas de ficción. Igualmente la presentadora destacó los reconocimientos recibidos por el autor, entre los que se encuentra el Premio Latinoamericano de Poesía Rubén Darío otorgado por el Ministerio de Cultura de Nicaragua en 1982 y el más reciente Premio de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro que le fue conferido a Casaus en La Habana en el año 2010.

Al iniciar su lectura poética, el autor se refirió a los diversos vínculos de Dickinson College con las instituciones culturales cubanas, entre ellos la visita que realizará un grupo de estudiantes y docentes a la Isla, coordinada por los profesores Susan Rose y Sinan Koont en el mes de marzo del año próximo, así como la publicación de la versión en español del libro Revolutionary doctors, del escritor Steve Brouwer, que preparará las Ediciones La Memoria del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau durante el año 2012.

“Todas estas actividades confirman nuestra vocación de abrir nuevos caminos de intercambio y colaboración, basados en el rigor intelectual y el respeto recíproco”, señaló el escritor cubano, quien trasladó a los presentes en esa ceremonia de inauguración la sugerencia de un nuevo-viejo amigo de Dickinson quien propuso la idea de que esta Semana Poética sea llevada en alguna fecha próxima a La Habana para estrechar los lazos entre creadores de diversas latitudes. “Los graves problemas de nuestro tiempo y nuestro planeta no pueden resolverse solamente con la poesía –enfatizó–, pero tampoco pueden resolverse sin la poesía: de ahí nuestra vocación integradora que privilegia la imaginación sobre la banalidad y la diversidad sobre la concepción hegemónica en la cultura y en el planeta.

Antes de compartir con los presentes su poema “Bárbara”, que narra una experiencia personal vivida por el autor en la década del 60 del pasado siglo y que alude al tema de la emigración desde la Isla, Casaus recordó que dentro de dos días, el próximo martes, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas se pronunciará sobre el levantamiento del bloqueo económico y comercial que implantó el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba en 1962. “Desde hace años, más de 180 países han votado allí a favor de suspender el bloqueo contra nuestra isla, pero el voto/veto de Estados Unidos acompañado sólo por 2 o 3 países ha impedido que la voluntad prácticamente universal se cumpla y termine esa agresión que ha provocado daños y sufrimientos al pueblo cubano durante casi cincuenta años”.

“Pido por eso respetuosamente al Presidente Obama, en nombre de la poesía, que levante el bloqueo contra Cuba y, al mismo tiempo, ejerza los mecanismos legales a su alcance para liberar a los cubanos que se encuentran cumpliendo sentencias desproporcionadas e injustas en cárceles norteamericana por defender a su patria de las acciones terroristas organizadas en el sur de la Florida”.

Con estas presentaciones en Dickinson College, Casaus está terminando su recorrido por diversas ciudades estadounidenses –Nueva York, Nueva Jersey, Boston y Denver– donde realizó conferencias, recitales poéticos y encuentros en la Fundación Puffin, la Universidad de Boston y el Congreso de la Oral History Association, en cuya organización trabajaron su presidenta Rina Benmayor y su secretaria ejecutiva Madelyn Campbell.

Entre las actividades finales de esta jornada se encuentra la inauguración de una exposición de obras plásticas y carteles cubanos, organizada por el profesor de arte Davenny Ward, que mostrará piezas ganadoras en los Salones de Arte Digital y los concursos de diseño gráfico promovidos por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.

La pupila de un cubano en Nueva York: desde Liberty Plaza, ocupar la memoria…

Posted in el Taburete with tags , , , , , on octubre 19, 2011 by el taburete

Víctor Casaus

Los participantes en este movimiento insólito, indefinible y esperanzador llevan un mes ocupando un espacio que antes se llamó Liberty Park, en los alrededores de Wall Street, años después recibió otro nombre y ahora ha sido rebautizado por estos nuevos pobladores entusiastas con el viejo-nuevo nombre de Liberty Plaza.

Llegar allí, en la parte baja de Manhattan, en esta ciudad alucinante y dura, vertiginosa y muchas veces insensible, me hizo recordar al momento a un puertorriqueño-cubano, exiliado en dos ocasiones en Nueva York en la década del 30 del pasado siglo, quien partió desde allí a su destino final en las filas de los defensores de Madrid, donde encontró la muerte el 19 de diciembre de 1936, siendo comisario de una brigada republicana comandada por Valentín González, El Campesino.

Pablo de la Torriente Brau decidió, en unas de estas plazas concurridas y simbólicas de Nueva York  –Time Square– marchar a la guerra civil española. Lo contó en una carta con esta frase memorable y entusiasmada: “He tenido una idea maravillosa. Me voy a España, a la revolución española…La idea ha incendiado mi imaginación…” Pablo tomó esa decisión en medio de una demostración a favor de la república española convocada por los sectores radicales y de izquierda de entonces y las múltiples organizaciones latinoamericanas que existían en el Nueva York de la época, una de ellas fundada precisamente por Pablo, Raúl Roa y otros amigos y compañeros de lucha con el nombre de Club José Martí.

Recuerdo ahora a Pablo aquí en Liberty Plaza porque él estaría seguramente en este espacio de confrontación y dignidad, sentado frente a una computadora de nuestros tiempos o arengando, sin micrófono, a los participantes en las asambleas generales que se realizan todo los días, a la caída de la tarde, en este lugar. Lo haría sin micrófono, como estos jóvenes que ahora gritan sus opiniones y propuestas, sus criterios y ensoñaciones a la compacta multitud que los escucha. Las autoridades no han dado permiso para que se utilicen equipos de amplificación de sonido de ningún tipo, con el pretexto de que esos recursos alterarían el ambiente de esta ciudad ya de por sí eléctrica y ruidosa. Los que participan en este movimiento llamado Occupy Wall Street han encontrado solución al problema generado por la negativa de la policía y el gobierno de la ciudad: utilizan lo que llaman el micrófono del pueblo (the people’s microphone). El método es sencillo y antiguo, pero lo han hecho reverdecer en esta era y este país de formidable e implacable exuberancia tecnológica: el orador lanza una frase al aire, un pequeño coro de unas diez personas a su lado lo repite y esa frase va viajando de boca en oído hasta el fondo de la Plaza.

Recuerdo nuevamente a Pablo aquí en Liberty Plaza escuchando a los oradores de esta asamblea general, porque él polemizó en una noche memorable con los enemigos franquistas del Parapeto de la Muerte, junto al pueblo de Buitrago del Lozoya, 70 kilómetros al norte de Madrid, a donde habían llegado las fuerzas golpistas en su camino hacia la capital. Nunca lograron avanzar por esa vía. Fueron detenidos en aquel punto, en el que era defendida el agua de Madrid –proveniente de los embalses generosos del Lozoya– por los improvisados y valerosos milicianos entre los que se encontraba el corresponsal de la revista New Masses de Nueva York y El Machete de México, que trajo su palabra, desde América, para los “camaradas fascistas” de las trincheras enemigas, desde la Peña del Alemán, una noche clara de octubre de 1936. Y Pablo lo hizo también entonces con “el micrófono del pueblo”, bajo la noche lunar de Buitrago, desde una plaza de la libertad que nunca fue tomada.  Sigue leyendo

cantar y contar la historia…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , on julio 14, 2011 by el taburete

Palabras de Víctor Casaus en la presentación del libro La historia me absolverá. Decimario, del poeta boricua Juan Camacho

Su autor, Juan Camacho, y la Brigada Juan Rius Rivera nos traen un regalo solidario y amoroso: este libro que recrea, desde la poesía popular, desde la décima, uno de los textos fundamentales de la Revolución Cubana: el alegato de defensa y acusación del joven abogado Fidel Castro, en el juicio por el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de julio de l953.

Esta breve presentación quiere recorrer los caminos  inmediatos que antecedieron a este momento de hoy y evocar algunas de las múltiples relaciones de fraternidad, compromiso y solidaridad que han unido a los pueblos de Puerto Rico y Cuba, de la que es ejemplo hermoso y sistemático esta  Brigada que nos ha acompañado durante los últimos veinte años trayéndonos su mensaje y su presencia de hermandad revolucionaria.

Las primeras noticias sobre la presentación de este libro llegaron por las eficientes vías ya habituales de las nuevas tecnologías. Después de conocer la propuesta de nuestra hermana Milagros Rivera y los compañeros y las compañeras del ICAP para realizar este lanzamiento aquí en la Casa del Alba, Juan Camacho me envió este mensaje:

Víctor, saludos. Por fin te puedo enviar el texto del Libro. Los problemas para hacerlo antes fueron muchos, no obstante, ya están casi-resueltos… Tan pronto lo recibas me informas si lo pudiste recibir y/o abrir para entonces hacer otras gestiones. El texto que te envío va sin portada y contraportada, pero tan pronto el artista se le pare de encima y la termine, te la hago llegar.

Tal y como hemos acordado, el Libro va con nosotros. Si eso no es así, en lugar de una Presentación, tendrás que presentar un velorio, porque Milagros me matará….

El texto adjunto es el elemento objetivo para analizar y comentar, pero más allá de eso, está el amor y la solidaridad con que lo trabajamos, tanto en homenaje a Fidel como a todas y todos ustedes que tanto nos motivan y nos esperanzan.

Juan

El libro ya está aquí en nuestras manos y sus dos dedicatorias expresan cabalmente la profunda significación de este momento:

A Fidel en su cumpleaños 85, con los mejores pensamientos de los boricuas que amamos la libertad.

A la Brigada Juan Rius Rivera, en su viaje número veinte a la hermana República de Cuba, en solidario desafío al embargo imperialista.

La Comisión de Dirección de esta vigésima brigada de solidaridad y amor ha expresado también, en mensaje reciente, que “este libro representa el agradecimiento de nuestro pueblo por toda la solidaridad que el Comandante Fidel y el pueblo cubano nos ha brindado en la lucha por alcanzar nuestra libertad”.

Señores, ese acusado
que ahora ejerce el derecho
dará versión de los hechos
de todo lo que ha pasado.

Les dirá como abogado
lo que haya que decir
cómo se quiso impedir
su libertad y defensa
como vil y cruel ofensa
al pueblo y a su sentir.

Así evoca Juan Camacho, en una de las primeras décimas que conforman este libro, la voluntad de aquel joven acusado que, ante la imposibilidad de contar con las garantías legales imprescindibles, asumió su propia defensa frente al tribunal que lo juzgaba en una pequeña sala del Hospital Civil en Santiago de Cuba, sólo con la presencia de dos magistrados, seis periodistas (sujetos por otra parte a la censura imperante) y un centenar de soldados armados hasta los dientes. La temperatura de aquel momento, expresada en el discurso de Fidel, pasa a las estrofas de este libro para transmitirnos las dificilísimas  condiciones en que se libraba aquella batalla por la verdad y la justicia.

El libro incluye, en sus inicios, como material documental, “las notas que la periodista Marta Rojas tomó de las escenas finales de aquel día histórico, viernes 16 de octubre de 1953, en que Fidel Castro Ruz pronunció su famoso alegato –convertido en obra imperecedera– ante el Tribunal de Santiago de Cuba”. Comparto con ustedes un breve fragmento de esas notas que nos brindan hoy referencias presenciales de aquel momento:

El acusado doctor Fidel Castro no ha hecho ni un alto en su informe, a veces alza la
voz, y él mismo se contiene, en instantes se inclina sobre la mesita (que tiene de frente) y casi habla en secreto, a medida que habla, improvisando siempre, hay más silencio en el recinto, no se escucha ningún otro sonido más que su voz pausada, como si conversara con todos, mira fijo al tribunal que lo atiende con gusto. El Ministerio Público (Fiscal) a veces parece querer incorporarse para sacarle las palabras de la boca; los soldados están apiñados en la puerta y no disimulan su atención. A veces posa su vista en el retrato de Florence Nightingale que preside el saloncito de las enfermeras y parece que conversa con ella. No tiene un papel, ni un libro con él.

Efectivamente, los apuntes y notas habían quedado en la celda del acusado/acusador: desde las citas del autor intelectual de aquellos hechos, José Martí, hasta

(d)etalles facilitados
por la población penal
que a pesar de la brutal
amenazas y castigo
contribuyeron conmigo
filtrándome el material

como nos relata Juan Camacho en sus décimas, para resumir su versión de la situación del que habla (en el discurso y en las estrofas):

Y como vil resultado
de estas maquinaciones
estoy en estos rincones
donde aquí seré juzgado.

Es un cuartico cerrado
donde no se podrá oír
lo que tengo que decir
porque habrá una redoblada
de bayonetas caladas
para mi voz impedir

La presentación de este libro aquí, en La Habana, en homenaje al próximo 85 cumpleaños del que pronunció esas palabras, es también un eco de aquellas verdades denunciadoras de los crímenes de entonces y anunciadoras de las luchas por venir.

El prologuista de este libro, el abogado y poeta boricua Luis Raúl Albaladejo, comenta el desafío que ha supuesto para el autor llevar a la estructura poética “un texto de denuncia y de combate, un texto político cuya prosa, en cierto sentido, es todo lo opuesto de la siempre más o menos fantasiosa literatura. Para dar este salto, Juan se lanzó a un reto de fondo, convirtiendo en décimas espinelas (…) el histórico discurso de Fidel Castro Ruz que en 1953, invirtiendo los papeles del drama judicial, sentó a los golpistas acusadores en el banquillo de los acusados”.

El autor de este libro, “poeta, maestro, dirigente sindical y comunitario, luchador incansable por la independencia de su patria, repite una proeza: convertir en décimas puertorriqueñas un texto en prosa de otro autor”. La experiencia anterior, nos continúa diciendo el prologuista, partió de la obra de un boricua, el escritor Abelardo Díaz Alfaro, cuya colección de cuentos Terrazo, “un clásico de la literatura puertorriqueña”, fue convertida, mediante un “ejercicio de destreza y maestría”, en una narración realizada a través de la poesía popular.

La estructura del presente Decimario moncadista sigue, paso a paso, el desarrollo cronológico del discurso que le da origen. No ha tratado el autor de resumir o reinterpretar el contenido de aquella pieza oratoria, convertida en documento cenital de esta etapa de la Revolución Cubana, sino de contribuir a su difusión –en un acto de homenaje que hoy le agradecemos– utilizando las herramientas de un lenguaje comunicacional distinto, el de la décima: otro de los territorios culturales compartidos por nuestras dos islas hermanas. Por ello en la segunda parte de este encuentro en el que también estamos homenajeando la presencia fraterna de la Brigada Juan Rius Rivera en su vigésimo aniversario, compartirán este espacio artistas de la música campesina cubana e integrantes de la propia Brigada que también se expresan a través de ese lenguaje fértil y común, que también nos une.

“Nadie mejor que un puertorriqueño para haber realizado el trabajo que ha hecho Juan con el discurso de Fidel”, nos dice en su prólogo Luis Raúl Albaladejo, “La ya más que centenaria hermandad entre Cuba y Puerto Rico encuentra aquí otra de sus múltiples expresiones. Porque este trabajo no es sólo fruto del esfuerzo, el talento y la maestría de Juan, sino, y sobre todo, fruto del afecto y la solidaridad que él, como miles de puertorriqueños, guardamos para la hermana Antilla”.

Como se ha visto, los propósitos y los resultados de este empeño cultural tienen raíces firmes y compartidas en las historias de nuestras islas y de nuestros pueblos, que han vivido experiencias disímiles y a la vez comunes. Ahora que presentamos este libro, no puedo dejar de recordar a un puertorriqueño-cubano, escritor e internacionalista, periodista y luchador revolucionario de su tiempo (y del nuestro), Pablo de la Torriente Brau, quien ofreció en una de sus crónicas memorables este dato revelador: “detrás de un indomable caguairán un hombre, con su rifle, puede hacerle frente a diez, sin miedo a las balas; y al paso por las cañadas una sola ametralladora puede acabar con mil hombres!”

Años después de que Pablo incluyera esa frase en su formidable reportaje sobre el Realengo 18, aquel joven abogado, cuyas palabras viven en este Decimario, la tomó como una enseñanza útil y aplicable para la táctica y la estrategia de la lucha revolucionaria que daría continuidad victoriosa al asalto de los cuarteles de 1953.

Las enseñanzas múltiples y recíprocas entre Puerto Rico y Cuba han conformado, a lo largo de los años, la hermandad que ahora festejamos.

A la independencia puertorriqueña ha ofrecido ayuda Cuba de muy diversas formas, entre ellas, muy tempranamente, brindando espacio fraterno y posibilidad de expresión en la Asamblea General de las Naciones Unidas junto a la representación de nuestra isla.

A la lucha cubana contra el bloqueo imperialista que se ha extendido por casi cinco décadas han ofrecido su respaldo sistemático y firme las hermanas y los hermanos boricuas.

Hoy agradecemos infinitamente el apoyo que recibimos, también desde Puerto Rico, para exigir la libertad de los cinco hermanos injustamente encarcelados en Estados Unidos. “Es hora de traerlos a casa”: así recordamos y ratificamos aquella consigna que exigía el regreso de los independentistas puertorriqueños desde las cárceles norteamericanas donde cumplieron largas condenas por haber luchado para liberar a la isla hermana.

Gracias, Juan, por traernos este regalo de cumpleaños, de solidaridad compartida, desde la otra ala del pájaro.

Víctor Casaus

Fernando Cabrera se asoma por La Habana….

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on junio 5, 2011 by el taburete

Tras unas breves pero siempre sentidas palabras de Víctor Casaus, quien nos acercaba los últimos abrazos enviados, esta vez por vía e-mail desde Canadá nada menos que del compatriota Daniel Baglietti, cruzó las puertas de la siempre acogedora Sala Majadahonda uno de los juglares del continente que con más expectativas de encuentro esperábamos muchos cubanos amantes de la música, que habíamos conocido su obra, de la mano de esa gran amiga de Cuba, Liliana Herrero, desde sus históricos conciertos a principio de este año.

Pequeño pero inmenso, sin merodeo alguno o palabras de partida, con la seguridad de que pasaríamos una hermosa tarde-noche, hizo lo que mejor sabe; tocar la guitarra, cantar y transmitir emociones a tod@s l@s presentes.

La llegada a Cuba por vez primera del uruguayo Fernando Cabrera ya no nos toma de sorpresa a muchos, dado que no parece casual este fluir de vanguardias latinoamericanas en lo que va de año (recordemos las visitas de la citada Liliana Herrero o de Federico Pecchia recientemente ). El trabajo que desarrolla el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, da medida del talento musical y creador no solo que se fragua en nuestra Isla, sino del que nos llega y acompaña desde latitudes diversas.  Nos felicitamos por ello y felicitamos la labor del Centro Pablo.

El encuentro con el cantautor este viernes en el Centro Pablo estuvo acompañado por la presencia  de varios amigos trovadores del patio, que como bienvenida “sortearon” sus canciones para motivar al dialogo artístico desde la creación y la canción de todos, en una improvisada pero hermosa descarga trovadoresca, que no paro hasta horas de la noche.

Hasta el casco histórico de la ciudad llegaron entre otros, Marta Campos, Liliana Héctor, Ariel Díaz, Silvio Alejandro, el Dúo Jade, Irina González, Rita del Prado y el Dúo Karma quienes dieron cuenta de su proyecto “La Guarandinga”. Pero quien se metió al bolsillo al público de la Sala  fue el “prematuro” pero prometedor Oscar Sánchez, un instructor de arte perteneciente a la AHS (Asociación de Hermanos Saíz) que promete ser una de las revelacionesdentro del panorama de la música contemporánea en Cuba. Su tema “La Isla” re-piensa muchas aristas de nuestra sociedad sobre la base de un discurso critico y constructivo y con una agudeza y madurez artística sensacional.

Tarde de encuentros con ese grande del Sur del continente que ya nos anunciaba su concierto oficial, terminado hace apenas unas horas, en el Museo de Bellas Artes de la capital cubana este sábado.

Fernando Cabrera, músico, poeta y productor musical nace en Montevideo por el año 1956, en la barriada de “Paso Molino”. Comienza sus primeros estudios de guitarra a la edad de seis años, pasando más tarde por el Conservatorio Universitario en la carrera de Composición y Orquestación. Su carrera artística comenzó junto al trío “MonTRESvideo” junto a Gustavo “Pacho” Martínez y Daniel Magnone, grabando y realizando junto a ellos un disco.

Para 1982 integra el grupo “Baldío”, pero no es hasta 1984 que decide comenzar su carrera en solitario con su primer fonograma “El viento en la cara” (sello Ayuí / Tacuabé). Su carrera musical ha sido ininterrumpida y matizada por una extensa discografía.

Parte de la discografía de Fernando Cabrera:

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el Centro Pablo asalta la Casa de las Américas…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , on febrero 15, 2011 by el taburete

La Habana sigue de Feria del Libro y con ella todos los que de alguna manera u otra andan por el mundo mágico de la literatura.

“Casa de las Américas”, magna institución de la cultura del Continente, tuvo ayer las más interesantes propuestas de la jornada en la Feria con la irrupción del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en su espacio y de un buen cargamento de poética, música y buena literatura que nos proponen los amigos de dicha institución, que de la mano de ese grande de nuestra poesía que es Víctor Casaus, nos encausan a seguir el rumbo correcto de la mano de la verdadera cultura, en salvaguarda de nuestra identidad como pueblo.

Esta tarde de Lunes se vio matizada en “La Casa” por la presentación de libros y discos, interesantes propuestas desde el “Centro Pablo” que nos animaban a más de uno.

La presentación del libro “De la voz a la letra. Los cuentos de Julio Girona.”(Ediciones “La Memoria”) estuvo a cargo de Víctor Casaus y la editora y prologuista del mismo, Denia Garcia Ronda.

El Libro en dos tomos cuenta con los relatos que nos legara Julio Girona;  en los que se aborda una memoria afectiva de sucesos que se vio envuelto en vida. Alejado de la ficción, en ocasiones en especie de crónicas o pasajes personales de su propia vivencia, los tomos son testimonios vivos de su poder de seducción al punto de atrapar al lector con sus cuentos literales que abarcan desde la comedía hasta la tragedia. Esta nueva edición del centro Pablo, se basó en salvar erratas o errores de redacción solamente.

Momento especial de dicha presentación fue tener el privilegio de conocer a sus dos hijas que venidas de Bélgica tuvieron la delicadeza de estar presentes junto a nosotros en esta maravillosa tarde, compartiendo anécdotas maravillosas de la vida de este gran intelectual que se llamó Julio Girona. “… hemos encontrado confirmación de lo que nosotros creíamos que era la fantasía… prefería contar lo que había vivido…”

Emocionadas ante el recibimiento, nos sorprendían con pasajes anecdóticos y con tintes de humor en la vida personal de su padre: “…mi padre decía que los números más grandes de 10, los confundían…”

Por solo 12 pesos cubanos, cada volumen, la población puede adquirir en cualquier librería del país un ejemplar que desde ya recomendamos como necesario.

La segunda parte de la presentación del Centro Pablo sostuvo el lanzamiento de dos CD de audio de la “Colección Palabra Viva”; impresionante los dos, como para que todo cubano pudiera tenerlos en su fonoteca personal.

Se trata de los CD: “Conversaciones con Mario Benedetti” de Mario Benedetti y “Para mí, Paris no fue una fiesta” de Jaime Sarusky.

Del primero de Mario Benedetti, consiste en una entrevista que le hiciera Orlando Castellano, quién durante casi 30 años lo entrevistó y gracias a esos encuentros de vida se pudo conformar este CD. El volumen incluye dos poemas musicalizados e interpretados por Joan Manuel Serrat y una versión del poema  “Por qué cantamos” que le hiciera a Benedetti, nuestra Sara Gonzales.

El segundo CD presentado esta tarde de Lunes consiste en una entrevista del propio Orlando Castellano a ese grande de Cuba y homenajeado en esta Feria del Libro, que es Jaime sarusky.

Para la presentación de los mismos estuvieron en la cita nada menos que Roberto Fernandez Retamar y Pablo Armando Fernandez premios nacionales de literatura en nuestro país e íconos de nuestra cultura….

Para cerrar la presentación de la tarde entre libros y soportes digitales, nada mejor que terminar con buena música…. en esta ocasión la de nuestros amigos Ariel Díaz y Liliana Hector en la guitarra y la poesía. La tarde aún no concluía en La Casa de las Américas… lo mejor estaba por acontecer… El taburete.