Ruta Joven: Fotografía y Ciudad…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on abril 24, 2014 by el taburete

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Silvio Rodríguez cerrará el Festival de guitarra de La Habana…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on abril 20, 2014 by el taburete

Silvio Rodríguez © Alejandro Ramírez Anderson

PL - Los organizadores del certamen confirmaron hoy la presentación de Silvio Rodríguez, quien contará con su respaldo habitual, la flautista Niurka González y el baterista Oliver Valdés, además del trío Trovarroco.

“Debemos agradecer que alguien con una agenda tan intensa como Silvio nos acompañe en esta fiesta de la guitarra”, dijo Joaquín Clerch, responsable del rescate de este evento tras 10 años ausente.

Sin ser precisamente un virtuoso, Rodríguez hizo de la guitarra su arma de batalla y aún se le asocia con ella sobre los pies cruzados, cantando con una mano en la oreja y los ojos cerrados.

Además, en los años fundacionales de la Nueva Trova Silvio solía andar con Noel Nicola, hijo de Isaac Nicola, maestro de guitarristas recordado en este concurso con un premio que lleva su nombre.

En total 11 guitarristas —10 cubanos y un belga— se disputarán en este concurso una beca para estudiar un año en la Universidad alemana de Música Robert Schumann.

Murió García Márquez: Duelo de la Cultura mundial…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on abril 17, 2014 by el taburete

Gabriel García Márquez

Casi 10 días después de ser dado de alta del hospital en la capital mexicana, ha muerto a la edad de 87 años el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal, Gabriel García Márquez, entrañable amigo deFidel Castro.

Nuestra amistad fue fruto de una relación cultivada durante muchos años en que el número de conversaciones, siempre para mí amenas, sumaron centenares.  Hablar con García Márquez y Mercedes siempre que venían a Cuba —y era más de una vez al año— se convertía en una receta contra las fuertes tensiones en que de forma inconsciente, pero constante, vivía un dirigente revolucionario cubano“, dijo Fidel en una crónica que tituló “El descanso” y que publicamos en estas mismas páginas.

En La Habana, García Márquez fundó Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, donde auspició, desde 1986, su conocido taller Cómo contar un cuento donde intercambiaba con los estudiantes los modos de armar un guión cinematográfico.

Autor de obras clásicas como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada, fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.

Comprometido con los movimientos revolucionarios en el continente, Gabriel García Márquez siguió de cerca la Revolución cubana hasta su triunfo en 1959. Participó por entonces en la fundación de Prensa Latina, la agencia de noticias de la Isla. Su amistad con Fidel y con Cuba se mantuvo invariable hasta su muerte.

Ahora, el ahijado más prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que creó una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corrió los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesión pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautivó a intelectuales y políticos, y hechizó a millones de lectores en todo el mundo.

Fidel y García Márquez en La Habana.

El mago de las palabras

El Gabo, como era conocido popularmente, fue uno de los escritores representativos del realismo mágico, el cual mezcla realidad con fantasía, narrativa utilizada en su obra maestra, 100 años de soledad, novela que narra la vida de siete generaciones de la familia Buendía en el mágico pueblo de Macondo, y que le valió el premio Rómulo Gallegos en 1972, y el Nobel de Literatura en 1982.

“La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”, escribió el Gabo en su texto autobiográfico Vivir para contarla.

García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en la vieja casa de sus abuelos en Aracataca, un pueblo en la costa atlántica colombiana, donde vivió hasta los ocho años de edad, antes de mudarse a Barranquilla.

Márquez fue el mayor de una numerosa familia de 12 hermanos de clase media. Su padre fue el telegrafista Gabriel Eligio García, y “la niña bonita” del lugar, Luisa Santiaga Márquez, hija del coronel Nicolás Márquez y Tranquilina Iguarán.

Don Gabriel Egidio se entristeció cuando el Gabo dejó los estudios de Derecho que inició en 1947 en la Universidad Nacional de Colombia. “Me aburría a morir esa carrera”, llegó a afirmar Márquez, quien dejó las aulas y comenzó a ganarse la vida de escribir en los periódicos.  “Me pagaban tres pesos por nota diaria y cuatro por un editorial cuando faltaba algún editorialista de planta”, señaló en Vivir para contarla, al describir su trabajo en el periódico El Espectador, donde comenzó su vida literaria.

Tras dejar la escuela, se instaló en la ciudad de Barranquilla, donde comenzó a escribir su primera novela, La hojarasca, mientras trabajaba como columnista del diario El Heraldo. En esa ciudad también conoció a Mercedes Barcha, su compañera de toda la vida.

Convencido por el escritor Álvaro Mutis, García Márquez regresó a Bogotá en 1954, donde volvió a la planta laboral de El Espectador, ahora como reportero y crítico de cine.

Desde entonces, el Gabo amplió su actividad periodística, y comenzó a colaborar en diarios de Venezuela, México, España y Estados Unidos. Este trabajo periodístico lo llevó por primera vez a Europa en 1955, donde reporteó para El Espectador la enfermedad del Papa Pio XII.

Estando en Europa, al Gabo se le informa del cierre de su casa editora, y recibe un cheque para que regrese a Colombia. Pero García Márquez decide quedarse en París, donde vivirá “de milagros cotidianos”, según Mario Vargas Llosa. Es entonces que escribe una de sus obras más emblemáticas: El coronel no tiene quien le escriba. 

En 1958, Márquez regresa a América. En Venezuela, es testigo del derrocamiento del dictador Pérez Jiménez, y en Barranquilla le da el sí a Mercedes Barcha, con quien tuvo dos hijos: Rodrigo, nacido en Bogotá en 1959, y Gonzalo, que nació en México en 1962.

Tras mudarse a México, en 1965 comienza a escribir Cien años de soledad, obra que sale a los estantes en 1967, y de la cual vende más de medio millón de copias en tres años, algo que dejó a Márquez “mareado y algo incrédulo”, según Vargas Llosa, lo que le permite dedicarse de forma exclusiva a escribir.

El trotamundos García Márquez vive durante los siguientes años igual en Barcelona, la Ciudad de México, Cartagena, La Habana o París; y se vuelve amigo de líderes izquierdistas como Fidel Castro, a quien el escritor describe como “un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues”.

En 1981, el Gabo escribe Crónica de una muerte anunciada, pero en pleno lanzamiento de su nueva obra, el gobierno colombiano lo acusa de financiar a la guerrilla, lo que lo obliga a refugiarse en la embajada mexicana durante algunas horas, para luego abandonar Colombia.

Meses después, en 1982, le otorgan el Premio Nobel de Literatura, “por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente”.

En su discurso ante la Academia Sueca de las Letras, Márquez afirma que América Latina vive una “realidad descomunal” tras recordar la situación que se vive con la dictadura en Chile, y la guerra en El Salvador. “Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual este colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte”, afirma.

Tras recibir el máximo galardón en el mundo de las letras, el Gabo escribe El amor en tiempos de Cólera, donde recrea el difícil y mal visto noviazgo de sus padres, representados en la obra por Florentino Ariza y Fermina Daza.

En 1989 escribe El general en su laberinto, un relato de ficción de los últimos días de Simón Bolívar, libertador y líder de la Gran Colombia. Después vendrían Doce cuentos peregrinos, en 1992; Del amor y otros demonios, en 1994; y Noticia de un secuestro, en 1996, esta última donde aborda el tema del narcoterrorismo en Colombia.

Tres años después se conoce que el Gabo padece de cáncer linfático, el cual es tratado en la ciudad de Los Ángeles, lo que le obliga a dejar la vida pública por algún tiempo. Su silencio es interrumpido con su última novela, Memoria de mis putas tristes, publicada en 2004, historia que relata la historia de un hombre que encuentra al amor al final de su vida.

La última obra de Márquez fue el libro Yo no vengo a decir un discurso, publicado en 2010, que reúne textos del autor los cuales recorren prácticamente toda su vida “desde el primero, que escribe a los 17 años para despedir a sus compañeros del curso superior en Zipaquirá, hasta el que lee ante las Academias de la Lengua y los reyes de España al cumplir ochenta años”.

En 2012, el cumpleaños 85 de Gabo coincidió con el 45 aniversario de la publicación de su obra 100 años de soledad, la cual fue lanzada en versión de libro electrónico.

Una de las últimas apariciones públicas de Márquez fue en marzo de este año, cuando decenas de personas le cantaron las mañanitas afuera de su casa.

tomado de cbadebate

Abel Prieto: Somos responsables de que los gustos culturales hayan retrocedido…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , , on abril 12, 2014 by el taburete

tomado de OnCuba…

Consideraciones de Abel Prieto, Asesor de los Consejos de Estado y de Ministros sobre los desafíos que tiene hoy la cultura cubana.

Hace seis años se realizó el VII Congreso de la UNEAC, a su juicio ¿cuáles han sido aquellos retrocesos, estancamientos o avances que han habido en esta organización?

Ha habido avances importantes. En la propia UNEAC se consolidó un equipo de trabajo en este período que dirigió Miguel Barnet, acompañado por un grupo de personas muy eficaces a la hora de impulsar iniciativas culturales. La dimensión nacional de la organización se consolidó en este período, por eso espero que en este nuevo ciclo esa línea continúe.

Durante esta época se trabajó con mucha seriedad frente al despilfarro, frente a las formas de corrupción que aparecieron. Barnet desplegó una batalla muy grande para evitar el crecimiento indiscriminado de la membresía de la organización. La UNEAC se nos ha convertido en una caricatura de lo que fue. Entró mucha gente en períodos anteriores de forma masiva y son personas que no tienen nada que ver con la vanguardia, más bien con la retaguardia en términos artísticos y estéticos.

Hace unos días el Ministro de Cultura Julián González recordaba que entre un congreso y otro se han reparado en todo el país más de 95 instituciones importantes de la cultura. Entre ellas, mencionó el teatro Comandante Eddy Suñol de Holguín, el teatro Martí a cuya inauguración asistió Raúl Castro, lo cual habla de la prioridad que tiene la cultura para la Revolución, incluso en condiciones de carencia, de restricciones fuertes en materia financiera y de recursos. Creo que se ha avanzado en la infraestructura de la cultura. Además, han habido instituciones emblemáticas que se han rescatado o que están en proceso de rescate como el Gran Teatro de La Habana.

Pero yendo un poco más allá de lo institucional, pienso que las nuevas tecnologías que sin dudas son un aporte excepcional para promover la cultura y los mensajes culturales -en alguna medida en estos últimos años- han sido portadoras de lo peor de esa cultura chatarra de la industria hegemónica del entretenimiento, entre ellas Nuestra Belleza Latina, La Voz Kids…

Sobre todo los jóvenes, y es culpa nuestra, han consumido de manera acrítica todo estos productos. Creo que hemos seguido retrocediendo en el gusto por el audiovisual y por la música no comercial. Ese es un problema que no es de la UNEAC, sino del Ministerio de Cultura, y ahí tienen que estar implicados todo el gran movimiento de Instructores de Arte creado por Fidel, tienen que incidir los maestros y también los medios de manera notable; son problemas con los que tenemos que competir.

¿Y cómo puede reinventarse la UNEAC ante esas nuevas tecnologías?

Hay que usarlas. Hace unos días dialogaba con el Presidente del Movimiento Juvenil Martiano y le proponía que creara una fórmula basada en las nuevas tecnologías para mover el pensamiento de Martí, para promover la lectura del Apóstol; porque no podemos renunciar a que nuestros jóvenes lean a Martí. Sería quedar mutilados como cubanos.

Hay muchas señales, hoy se lee menos, la gente busca libros más ligeros, de menos densidad. La gente va menos al Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, son datos reales que están ahí. Es verdad que las formas de la cultura se han diversificado, pero tenemos que lograr que sean para bien.

Uno de los desafíos que tienen hoy las instituciones de la cultura es cómo lograr que las nuevas tecnologías nos ayuden a ser portadoras de mensajes, no solo acerca de la cultura nacional, sino de lo mejor de la cultura universal.

Hay un proyecto de reconquista cultural del mundo y otros más específicos de subversión contra Cuba, esos son dos niveles de un gran proyecto de dominación que es muy eficiente. Son productos bien hechos. Es una fábrica que funciona utilizando componentes de la vanguardia artística y de diseño que la hacen muy atractiva sobre todo para la gente joven. Tenemos que pensar en el tiempo libre de los jóvenes de otra manera, ocuparlo en un consumo cultural de alta calidad, o sino será ocupado de manera abrumadora con toda esa cultura chatarra que existe.

Decía Fernando Martínez Heredia cuando le dieron la condición de Maestro de Juventudes que teníamos que lograr que la gente se interesara y disfrutara…tenemos que lograr motivar a la gente para disfrutar la cultura.

¿Cómo hacer que el Congreso de la UNEAC no se vuelva una catarsis? ¿Cuáles son esos resultados que deben trascender a este Congreso y verse en la cultura cubana y en Cuba?

Aquí no va a haber soluciones mágicas para muchos problemas, pero creo que algunos resultados tienen que estar asociados a propuestas acerca de cómo hacer sostenible la cultura, cómo evitar el despilfarro presupuestario sin deformar la política cultural. Hay una zona de la cultura que es necesaria presupuestar porque si no, la liquidas. No podemos pretender que las orquestas sinfónicas sean empresas o que el ballet clásico sea rentable,. Hay que tener claro que hay zonas presupuestadas, pero que hay otras esferas de la cultura que pudieran tener expresiones económicamente sostenibles, sin renunciar jamás a la democratización de la cultura, que es una de nuestras grandes conquistas. No podemos convertirlo en un objeto de lujo.

El tema de cómo no distorsionar la política cultural en las condiciones actuales, es vital. No podemos permitir tentaciones de carácter economicista. Al propio tiempo tenemos que pensar cómo la cultura puede ayudar a la nación en estos momentos, en estas circunstancias tan decisivas. Hay qué pensar cuál puede ser aporte de los artistas y escritores ante la quiebra de normas elementales de convivencia social, ante el deterioro del decoro y al mismo tiempo cómo frenar el proceso de colonización.

Personalmente creo que prospera de una manera desenfrenada un culto a lo yanqui. No hablo de lo norteamericano, vamos a distinguirlo así. Ojalá las personas leyeran a Whitman, Poe, a Emerson, a Melville, ojalá pasara eso. Pero no, lo que se está consumiendo es una cultura industrial yanqui, o mejor dicho, la mala cultura hispano-estadounidense. Pero al mismo tiempo tenemos que tratar de no humillar a las personas que consumen dichos productos, porque la culpa de que eso ocurra es nuestra. Las instituciones somos responsables en una gran medida de que los gustos hayan retrocedido hasta ese punto. Tenemos que crear una producción cultural que sea realmente entretenida, atractiva, que tenga esas imágenes de alta calidad, que tenga gancho para la gente joven; pero sin vaciarla de sentido. Considero que la cultura tiene que tener un sentido en términos emancipatorios y eso es lo que a veces nos falta.

Cortar la cinta…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , on abril 11, 2014 by el taburete

Imagen: El Taburete

Por Rosa Rodríguez Cubela, especial para ¨La Chiringa de Cuba¨

Finalmente después de una larga carrera de 17 años reabrió sus puertas la biblioteca pública de Punta Brava. Parece un sueño, o es un sueño, y solo cuando alguien pretendió darme la palabra dije “al fin lo logramos”.

Atrás quedaron las tantas reuniones, cartas, insultos al Ministerio de Cultura, reclamos en Asambleas de Rendición de Cuentas, campañas en bitácoras como “El Taburete” y esta propia. Mucho quedó  en el camino, pero aún falta…completar el alumbrado para poder ofrecer servicios en las tardes-noches a los estudiantes, que son  en definitiva los más beneficiados, completar el mobiliario, terminar con las fichas de los libros; pero sobre todo asegurarnos de que eso no tardará 17 años más.

Por lo pronto el coordinador de la UNEAC, Elio Ortega, ya dejó un concurso para que se difundan las bases, planeó un encuentro para el día del bibliotecario, se habló de retomar el antiguo proyecto cultural que existía años antes de donde nació el concurso provincial “la Pluma de la Punta Brava”, devenido en categoría provincial y creado por Emelicio Vázquez Tamayo,  también coordinador de la UNEAC; aunque hace mucho tiempo ya que los puntabravenses no sabemos mucho de este concurso.

Nos queda aunar fuerzas con las expertas bibliotecarias, todas  del patio y con muchos deseos de hacer; como a la vez destacar el trabajo de reparación de  Osiel, un combatiente retirado y medio artista, carpintero, albañil, quien junto a las especialistas pudieron dar forma  a los estantes que no habían y él mismo fabricó con parles “resueltos”, igual con los cristales que faltaban, las sillas, las macetas, las plantas, la pintura…

Por eso el honor de cortar la cinta se lo confirieron a él, aunque Elio Ortega aclarara: “Muchos cortamos la cinta”.

XIX Festival Internacional de Danza en Paisajes Urbanos “Habana Vieja: ciudad en movimiento”…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , on abril 11, 2014 by el taburete

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Habana Vieja Ciudad en Movimiento

Hermosa jornada compartiendo Libros a cambio de nada…

Posted in el Taburete with tags , , , , , , , , , , on abril 7, 2014 by el taburete

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